Christel Heydemann, consejera delegada de Orange Group.

Christel Heydemann, consejera delegada de Orange Group. Orange

Tecnología

Orange vuelve a España para reconfigurar el mercado y desbloquear integraciones con Telefónica y Vodafone

La operadora francesa será la dueña del 100% de la española en mayo con el objetivo de ser protagonista de la consolidación del sector.

Más información: Bruselas aprueba la compra de Orange Francia a MasOrange a falta del dictamen de subvenciones extranjeras

Publicada
Las claves

Las claves

Orange Francia tomará el control total de MasOrange en España antes de que finalice mayo, posicionándose como la mayor operadora por número de clientes.

La compañía busca liderar la consolidación del sector, impulsando integraciones y posibles acuerdos de compartición de redes móviles (RanCo) con Vodafone, pese a que oficialmente se niega.

Negociaciones y movimientos en el mercado español podrían desbloquear fusiones o la venta de activos, con especial atención a la creación de sociedades conjuntas para monetizar infraestructuras y reducir duplicidades.

El sector observa también el avance de Digi y las dificultades de Zegona y Vodafone, que podrían precipitar nuevas operaciones corporativas antes del verano.

Orange Francia tomará el control de MasOrange de manera formal en los próximos días, probablemente antes de que termine el mes de mayo. La compañía vuelve a España dos años después con plenos poderes y al mando de la primera teleco por clientes.

Una posición de privilegio desde la que será protagonista de la reconfiguración del mercado de telecomunicaciones español. Orange no ha vuelto para ser un actor secundario. Ha vuelto para ser el catalizador de la oleada de integraciones y fusiones que en España llevan meses preparándose.

Y todo debería empezar -según las fuentes consultadas- por retomar las negociaciones para una posible unión de su red móvil con la de Vodafone en una RanCo. Las partes lo niegan de forma oficial, pero fuentes del sector aseguran a EL ESPAÑOL-Invertia que las conversaciones nunca han estado paradas del todo y que podrían producirse movimientos en las próximas semanas o meses.

Y es que una sociedad participada con la que puedan monetizar sus infraestructuras, dar entrada a un socio financiero y recaudar ingresos para pagar deuda o nuevas inversiones sería el vehículo ideal para dar un nuevo paso hacia la consolidación del sector.

Una forma de captar sinergias y evitar las duplicidades de red que en la actualidad están hasta triplicadas (con Telefónica, MasOrange y Vodafone) en buena parte del territorio español.

La opción lleva más de un año sobre la mesa, pero la FiberCo, una sociedad similar pero de redes de fibra, y la entrada de GIC (fondo soberano de Singapur) en agosto con un 25% de la compañía, retrasó todo.

Posteriormente, empezaron las negociaciones para que Orange Francia comprara el 50% que no controlaba de MasOrange a la sociedad Lorca, compuesta fundamentalmente por los fondos KKR, Cinven y Providence.

Una operación que está a punto de cerrarse tras recibir hace unos días la autorización de Bruselas, que no presentó reparos al riesgo de concentración, y que hace una semana recibió el plácet de control de inversiones de España.

Ahora sólo queda el trámite formal de subvenciones de la UE, que debería resolverse antes de que termine abril o comienzos de mayo.

Si a esto le sumamos que el pasado viernes se confirmaron las negociaciones exclusivas de Orange, Free y Bouygues Telecom para comprar SFR (Altice) en Francia por 20.350 millones de euros, el panorama de M&A comienza a despejarse para la operadora francesa.

Es así como en esta nueva etapa, como dueño del 100% de la mayor teleco española por número de clientes, Orange quiere ser protagonista del panorama de integraciones y adquisiciones necesario para la supervivencia del sector.

Unas intenciones que cogen vuelo si es que finalmente las merger guidelines de Bruselas logran dar ese marco flexible para abordar fusiones.

Y en este sentido, la RanCo parece ser el paso más rápido y con mayor encaje de negocio. Orange y Vodafone saben que es la mejor opción y, de hecho, desde hace un año que hay conversaciones, pero juegan al despiste porque tienen diferentes urgencias y prioridades.

Spenger y O'Hare

En el caso de Orange, el consejero delegado de MasOrange, Meinrad Spenger, dijo en la última reunión con analistas -a propósito de la presentación de los resultados anuales- que la RanCo no era una prioridad.

Y lo dijo días después de que el presidente y CEO de Zegona, Eamonn O'Hare, señalara en una entrevista con Expansión que precisamente estaban negociando para esta RanCo, no sólo con MasOrange, sino que también con Telefónica.

Está claro que hay movimientos y que probablemente hayan seguido estas semanas. Pero también es verdad que nadie quiere mostrar todas sus cartas.

En el caso de MasOrange, es la operación que mejor encaja, pero no da el paso de manera pública quizás porque confían en una fusión entre Vodafone y Telefónica que resuelva el problema de las redes duplicadas. Y sin coste para ellos.

Desmontaje de la red

En un escenario de fusión, Telefónica tendría que asumir el desmontaje de parte de la red que se solape con Vodafone. Una operación que no es barata.

Por el contrario, si Telefónica realmente quiere seguir y está interesado en una fusión con Vodafone, es más fácil que antes se cree una RanCo. Pese a que capturará menos sinergias, al menos se evitaría el coste de desmontar la red de Zegona.

Aunque otras fuentes advierten que al crear una RanCo entre Vodafone y MasOrange cerraría completamente el paso a una fusión de los británicos con Telefónica.

¿Y Vodafone? Parece ser que es el que tiene los plazos más acotados. Zegona está cerca de cumplir dos años como dueña de la compañía y ya ha completado la primera parte de su plan: vender su red fija y pagar el crédito a Vodafone Reino Unido.

RanCo para pagar deuda

Pero ahora queda la segunda parte que, en palabras de O'Hare, pasa por la RanCo y por terminar de pagar más de 3.000 millones que todavía tienen de deuda.

Zegona es un fondo de inversión y -pese a que llevan muchos meses asegurando que su vocación es industrial- el sector de telecomunicaciones está convencido de que no han abandonado su estrategia de buy-fix-sell, es decir, comprar, reparar y vender.

La única duda es, nuevamente, los plazos y si el horizonte que manejan es el que tienen fondos similares, es decir, cinco años. Una fecha que se cumpliría entre 2029 y 2030.

Hay quien dice que el plan es vender mucho antes, si es que se encuentra un buen comprador que pague los entre 7.000 y 10.000 millones que piden.

Opciones de Vodafone

El problema para Zegona es que en estos dos años -además de la FiberCo- no se ha producido esa explosión operativa a la que se aspiraba. Un 'fix' que no termina de cuajar y que no ha producido ese despegue exponencial en ingresos y cuota de mercado que esperaban cuando se adquirió la compañía.

El mercado actual hace imposible un gran crecimiento y, aunque es verdad que sus cuentas han mejorado, todo el peso se lo han llevado los ajustes de costes y la racionalización de procesos, sin llegar a tener una mejora orgánica relevante.

Con todo, Zegona sí que tiene un deadline y es a finales del año 2028. Es la fecha en la que expira su contrato de alquiler de las torres de Vantage (Vodafone Reino Unido).

Vodafone lleva meses presionando para rebajar el alquiler y hacer un contrato a largo plazo, aunque una RanCo, o un acuerdo preferente con Orange y Totem, solucionaría el problema antes de que se produzca.

Zegona y MasOrange

Por otro lado, en el sector tampoco descartan que ante la imposibilidad de crear una RanCo Orange termine comprando la red de Vodafone. Aunque el problema nuevamente sería el coste de desmontar la red sobrante y duplicada.

Una serie de condicionantes que llevan nuevamente a que la creación de una RanCo sea la alternativa más rentable para las partes. Zegona dijo que quieren cerrar algún acuerdo este año, aunque desde MasOrange no quieren oír hablar de plazos.

En cualquier caso, por encima de todos estos movimientos está la consolidación del sector y la posición de Vodafone en el mercado.

Todo parece indicar que antes del verano Digi superará en contratos de banda ancha a Vodafone, algo que ya hizo MásMóvil poco antes de fusionarse con Orange.

Escenario de fusiones

Algo que demuestra la pujanza de la operadora rumana y el estancamiento de la compañía de Zegona.

La integración con Telefónica parece lejana -aunque Bruselas comience a facilitar integraciones- y mucho más compleja con MasOrange, considerando la elevada deuda de 12.000 millones de esta última tras las sucesivas compras que han generado su actual estructura.

Por otro lado, nadie conoce con certeza las necesidades de salida que puedan tener en Zegona. Un cóctel de intereses que a todos les hace mirar hacia Francia.

En este mercado, los tres grandes operadores hicieron una oferta conjunta por SFR con el objetivo de repartirse sus activos y hacer desaparecer al cuarto competidor.

Al margen del recorrido regulatorio que pueda tener esta oferta -que en el sector esperan que sea reducido- muchos ven en ella un espejo en el que mirarse y en la posibilidad de que MasOrange, Telefónica e, incluso, Digi, terminen intentando quedarse con Vodafone en España.

Una Digi que, por cierto, se ha quedado sin financiación tras paralizar su salida a Bolsa por la que esperaba sacar unos 800 millones de euros. Un montante con el que esperaba seguir creciendo sin subir precios. Otra interrogante más para el mercado y para futuras consolidaciones.