Una antena de telecomunicaciones instalada en Baleares.

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Tecnología

Más de 280 asociados impulsan una moción de censura contra la junta del colegio de ingenieros técnicos de 'telecos'

Desde la dirección del colegio desmienten todas estas acusaciones indicando que el trabajo que se está haciendo "es impecable".

Más información: El Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación insta a desarrollar regulación para exprimir el potencial del 5G

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Las claves

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Un grupo de 283 colegiados del COITT ha impulsado una moción de censura contra la actual junta de Gobierno, acusándola de "caciquismo", opacidad y mala gestión económica.

La moción surge tras la gestión del caso "Plan Avanza", que obligó al colegio a devolver casi 200.000 euros al Ministerio de Industria y asumir costes judiciales.

Los impulsores critican la pérdida de competencias profesionales y denuncian la falta de un registro telemático transparente para los asociados, pidiendo la implantación del voto telemático.

La moción de censura no fue admitida y la junta general aprobó por amplia mayoría la gestión y el plan de actividades para 2025 y 2026.

A pocas horas de que comience la Junta General Ordinaria del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos y Peritos de Telecomunicación (COITT) un grupo de 283 colegiados ha forzado la inclusión de una moción de censura contra la actual junta de Gobierno.

Según ha podido confirmar EL ESPAÑOL-Invertia, la coalición agrupada bajo la iniciativa "Regeneración COITT", acusa al órgano de Gobierno del colegio de "caciquismo", pérdida de competencias y de generar un agujero económico "sin precedentes" en el 'Plan Avanza'.

Los firmantes superan de largo el 3% del censo total -compuesto por 3.973 colegiados- exigido por el artículo 24 del Reglamento General del COITT.

Sin embargo, en un ejercicio que los impulsores tildan de "caciquismo" y "opacidad", la actual dirección se niega a modificar el orden del día de la Junta del 11 de abril, para "someter su gestión al escrutinio democrático". Desde la dirección del colegio, sus principales directivos, desmienten todas estas acusaciones indicando que el trabajo que se está haciendo "es impecable".

Uno de los detonantes que ha generado esta moción de censura es la exigencia de depurar responsabilidades sobre el caso del "Plan Avanza".

Después de un largo proceso judicial por presunto fraude de subvenciones públicas en el Plan Avanza, el caso fue archivado por falta de acusación formal del Estado, aunque -indican los denunciantes- la factura la ha acabado pagando el Colegio.

Denuncian que bajo la gestión del actual decano, Luis Miguel Chapinal, y el exdecano José Javier Medina, el COITT se vio obligado a reintegrar al Ministerio de Industria 154.000 euros, más 8.600 euros en concepto de intereses, además de las costas judiciales.

El montante correspondía a la adjudicación de estos fondos públicos para programas de digitalización que el Colegio no habría llevado a cabo.

Sin embargo, desde 2015, indican que la Junta de Gobierno no ha movido ficha para ejercer las acciones pertinentes y recuperar esos casi 200.000 euros del bolsillo de los presuntos responsables, "asumiendo el agujero económico a costa de las cuotas de los colegiados".

Sin embargo, según indican a este diario, el descontento no es solo económico, sino también "profundamente profesional".

La moción exige también la dimisión inmediata del responsable ante el Ministerio de Industria por el grupo de trabajo de Unidad de Mercado (correspondiente a la seguridad industrial).

Explican que, en noviembre de 2024, la actual dirección consintió pasivamente un acuerdo que supone "un abandono absoluto de la profesión".

Una "propuesta arbitraria" que excluye a los Graduados e Ingenieros Técnicos de Telecomunicación de hasta el 80% de sus competencias históricas en seguridad industrial, "relegándolos frente a otras titulaciones".

"Regeneración COITT"

En tercer lugar, la plataforma "Regeneración COITT" critica la inexistencia de un registro telemático "legal y transparente" para los asociados.

"Resulta una dolorosa ironía que el colegio que representa a los profesionales de la telecomunicación y la vanguardia tecnológica adolezca de un "analfabetismo digital" sistémico", explican a este diario.

Indican que en vez de este registro digital, el COITT tiene un buzón de correo clandestino y un sistema de validación (ECOR) calificado de "chapuza" y "que no permite verificar criptográficamente la autenticidad documental".

"Ante el miedo a perder el control, la directiva del COITT está obstaculizando el proceso hasta el punto de pedir a los ingenieros que envíen sus solicitudes de censura por carta certificada a través de Correos", dicen.

Voto telemático

Como medida cautelar, la plataforma Regeneración COITT ha exigido la instauración del voto telemático obligatorio mediante plataformas externas, neutrales y auditadas (como councilbox), para evitar manipulaciones de última hora.

Desde "Regeneración COITT" hacen además un llamamiento crítico a todos los profesionales para que no se dejen silenciar, eviten los formularios manipulables del COITT y acudan, presencial o telemáticamente, a la Junta del próximo 11 de abril.

"Nuestra profesión es el progreso, la conexión y la transparencia. Esta junta representa el medievo, el caciquismo y la opacidad", sentencian los impulsores de la moción. Es hora de encender la luz", han concluido en declaraciones de sus representantes a este diario.

Finalmente, y tras la publicación de este artículo, la moción de censura no fue admitida a trámite. De hecho, desde la dirección se indica que la Junta General, con más de 200 asistentes, aprobó por amplia mayoría la gestión económica y actividades de 2025, "así como el plan de actividades para el año 2026".

Junta General y desafíos

Además indican que todas las críticas de la plataforma fueron rebatidas y tratadas en la Asamblea y "se puso de manifiesto la falsedad" de todas las denuncias.

En esta asamblea se establecieron como prioridades para 2026 la ampliación de la colaboración institucional, el fortalecimiento de las alianzas con empresas tecnológicas y el posicionamiento del colectivo como profesionales clave en los procesos de digitalización, así como en aplicación de la ciberseguridad y la inteligencia artificial.