Marius Varzaru, consejero delegado de DIGI en España.

Marius Varzaru, consejero delegado de DIGI en España. DigitalES

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Digi congela su salida a bolsa ante las dudas del mercado y a la espera de que se aclare la incertidumbre por la guerra

La compañía de telecomunicaciones mantiene sus planes pero contemporiza los plazos para no registrar una valoración inferior a la esperada.

Más información: Digi estudia una ampliación de capital de hasta 200 millones como parte de su salida a bolsa

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Las claves

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Digi ha decidido pausar su salida a bolsa en España debido a la incertidumbre generada por la guerra en Irán y la inestabilidad de los mercados.

La compañía mantiene sus planes de buscar financiación en el futuro, pero esperará a que mejore el contexto económico para fijar una nueva fecha.

Digi estudia realizar una ampliación de capital de entre 150 y 200 millones de euros y espera recaudar unos 600 millones en la operación.

La valoración estimada de la empresa para la salida a bolsa se sitúa entre 2.000 y 2.400 millones de euros, y ha contratado a Rothschild, Barclays, Santander y UBS como asesores.

Digi ha puesto en pausa su salida a bolsa en España ante la compleja situación de incertidumbre que viven los mercados por la guerra de Irán.

En el sector de los fondos de inversión confirman a EL ESPAÑOL-Invertia que la compañía mantiene sus planes de salir al mercado para buscar financiación, pero que ya no hay plazos y que se buscará la mejor ventana de oportunidad en el futuro.

La compañía indica a este diario que continúa desarrollando el proceso de evaluación de una posible salida a bolsa, "sin que haya adoptado ninguna decisión al respecto todavía".

"Si finalmente decide seguir adelante, se comunicará oficialmente en el momento oportuno y de conformidad con la normativa aplicable", han señalado.

Es así como el plan pasa por esperar a que evolucionen los acontecimientos, al menos durante la primera parte del año, y mover ficha al filo del primer semestre o a la vuelta de vacaciones.

El miedo es que una salida precipitada termine valorando a la compañía en un precio inferior a las estimaciones de entre 2.000 y 2.400 millones que tienen sus asesores.

Este diario ya ha publicado que en el mercado se ha comenzado a notar el parón del mercado de fusiones y adquisiciones a nivel mundial (M&A), precisamente por la guerra, y que en España se está siguiendo la misma lógica.

Digi nunca ha confirmado oficialmente su salida a bolsa, pero en diferentes medios se publicó a comienzos de año –antes de que estallara la guerra– que el objetivo era lanzarse al mercado en abril.

Una fecha que –confirman las fuentes del mercado a este diario– no se cumplirá mientras no se aclare la incertidumbre de la guerra y las bolsas no se tranquilicen.

En el caso del Ibex, los vaivenes han sido constantes cuando ya entramos en la cuarta semana de guerra. En un mes, el selectivo español con las compañías de mayor volumen de cotización ha perdido un 7,1%. Y con una irregularidad no vista desde la crisis de Ucrania.

Esto ha hecho que los mercados sean cautelosos porque el contexto económico se antoja complejo. Ante la incertidumbre de una guerra larga, el mercado está poco receptivo.

Por ello, los analistas de bolsa consideran que no sería una buena idea lanzarse al parqué sin estar seguros de la demanda que pueda tener las acciones de la compañía.

Es un problema del contexto mundial, no de Digi en particular. Dicho de otra manera, es aconsejable que cualquier empresa que planee salir a bolsa estas próximas semanas paralice sus proyectos.

Es así como Digi mantiene sus planes, pero mide los tiempos con el objetivo de acelerar los plazos cuando el contexto mejore.

Para ello, la operadora ha ido quemando etapas en el último año. En noviembre, reorganizó la estructura de deuda de su matriz para dar mayor autonomía a su filial en España y en diciembre se convirtió en sociedad anónima.

Fórmulas de la salida

Mientras, esta semana completó una emisión de nuevas acciones por importe de 1,7 millones de euros, lo que eleva su capital suscrito hasta los 2,7 millones. Una operación "para adecuar la compañía a su tamaño actual y a su nueva forma de organización como sociedad anónima".

En su último Capital Market Day, la compañía confirmó que estudia realizar una ampliación de capital de entre 150 y 200 millones de euros en el marco de esta salida a bolsa que no confirmó, pero tampoco negó.

El consejero delegado en España, Marius Varzaru, indicó que la decisión todavía no está tomada, pero que dentro de las posibilidades de ejecución se incluye la citada ampliación (OPS) y la venta en el mercado secundario de los títulos ya existentes (OPV).

600 millones de euros

En este mismo encuentro, Varzaru ya adelantó que había que tener en cuenta el impacto de la guerra en la salida a bolsa, pero entonces solo habían pasado cinco días de conflicto. Ya ha pasado un mes y la guerra amenaza con cronificarse.

Es decir, en ese momento no se había valorado todavía retrasar todo el proceso, pero la evolución desde entonces aconseja prudencia.

En total, se espera recaudar unos 600 millones de euros, lo que equivaldría a una cuarta parte de la compañía, que tendría –según los objetivos iniciales– un valor de entre 2.000 y 2.400 millones.

Del mismo modo, la operadora ha contratado a Rothschild como asesor financiero principal, con Barclays, Santander y UBS como coordinadores globales de la operación, según ha publicado Expansión.