El presidente de Telefónica, Marc Murtra, en el Capital Markets Day de la operadora del pasado mes de noviembre

El presidente de Telefónica, Marc Murtra, en el Capital Markets Day de la operadora del pasado mes de noviembre

Tecnología

Telefónica pierde 4.318 millones por el coste del ERE y la salida de Latam y eleva sus ingresos un 1,5% hasta los 35.120

La operadora registra un beneficio neto ajustado de 2.122 millones de euros y supera los 13.000 de facturación en España por primera vez desde 2012

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Las claves

Telefónica registró pérdidas de 4.318 millones de euros en 2025 por costes de reestructuración y la salida de filiales en Latinoamérica.

Sin extraordinarios, el beneficio neto ajustado fue de 2.122 millones, y los ingresos crecieron un 1,5% hasta los 35.120 millones de euros.

El mercado español destaca como el más rentable, superando los 13.000 millones de ingresos por primera vez desde 2012.

Telefónica redujo su deuda financiera y recortará el dividendo a la mitad en 2026, priorizando la disciplina financiera ante futuras operaciones de integración.

Telefónica registró unas pérdidas de 4.318 millones de euros durante el año 2025 por el efecto de las reestructuraciones y de la salida de su perímetro de sus filiales en Argentina, Perú, Uruguay y Ecuador.

Sin estos extraordinarios, el beneficio neto ajustado fue de 2.122 millones. En 2024, la compañía registró pérdidas de 49 millones por el deterioro de activos en Latinoamérica y una ganancia neta ajustada de 2.304 millones.

En total, el coste de reestructuración fue de 2.049 millones, incluyendo principalmente el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que se cobró la salida de 4.772 trabajadores.

Por su parte, la salida del perímetro de las ventas de sus filiales en Latinoamérica tuvo un impacto negativo de 2.269 millones, tras ingresar unos 2.000 millones por estas operaciones.

En términos financieros, Telefónica decidió incluir en un solo año todos los costes del cambio de su perímetro para limpiar el balance. Una decisión drástica, pero que le permite enfrentar el 2026 con todos los costes extraordinarios asumidos.

Por otro lado, el desempeño operativo sigue siendo positivo. En este sentido, los ingresos de Telefónica crecieron hasta los 35.120 millones de euros, un 1,5% más ajustado al cambio de perímetro. El Ebitda ajustado llegó a los 11.918 millones, un 1,9% menos.

Es así como el mercado español sigue siendo el más rentable, donde crecieron simultáneamente por primera vez desde 2018 el ingreso, el Ebitda y el flujo de caja.

La facturación en España, pese al elevado nivel de competitividad marcado por el bajo coste, creció un 1,7% hasta los 13.012 millones de euros, el Ebitda lo hizo un 1,1% hasta 4.691 millones y la caja un 2,3% hasta los 2.525 millones.

En España además se superó por primera vez desde 2012 la barrera de los 13.000 millones de ingresos. Este mercado ya supone el 33% de la facturación y un 38% del Ebitda (resultados operativos brutos) de la compañía.

En cuanto a la deuda financiera, esta se redujo en 1.400 millones en el último trimestre (337 millones anual), hasta los 26.824 sin incluir arrendamientos. El margen sobre Ebitda fue del 37,1% en España, del 45% en Brasil, del 36,9% en Reino Unido y del 29,8% en Alemania.

Telefónica completó su primer año con Marc Murtra como presidente ejecutivo en el que intentó cumplir objetivos como reducir el perímetro, mantener la disciplina financiera y crecer en sus mercados clave -España, Brasil, Reino Unido y Alemania-, pero solo en operaciones que generasen valor.

A comienzos del año pasado, Murtra indicó que Telefónica quería ser protagonista y consolidador en un mercado europeo que debería dejar de estar fragmentado, aunque reconoció que solo abordarían movimientos rentables y a la espera de la flexibilización de las reglas de fusiones de la Unión Europea.

Después de once meses ha logrado cumplir en parte esta hoja de ruta. Logró acelerar las ventas en Latinoamérica con la enajenación de todos sus negocios en el continente a excepción de Venezuela y México, que siguen en el mercado.

También realizó una importante remodelación de su equipo directivo, ajustó piezas en el consejo de administración, simplificó la estructura y realizó medidas que él mismo calificó de "dolorosas" como la puesta en marcha de un ERE que finalmente se cobró la salida de más de 4.700 trabajadores, incluyendo el área corporativa.

Desde el punto de vista de las operaciones, la semana pasada se firmó la compra de Netomnia en Reino Unido por unos 2.300 millones de euros. Una compra con impacto mínimo en caja (menos de 90 millones) y que sirve para consolidar el mercado mayorista de fibra británico y coger tamaño para competir con British Telecom.

Reducción del dividendo

No obstante, el mercado sigue penalizando la poca agresividad en el crecimiento y la falta de grandes operaciones como podría ser la adquisición en Alemania de 1&1 o de Vodafone en España. Aunque para ello necesitaría reforzar su caja o recurrir a una ampliación de capital o financiación bancaria.

El mercado tampoco encajó bien la reducción del dividendo a la mitad a partir de 2026, hasta los 15 céntimos por acción. La compañía ha defendido este movimiento por la necesidad de mantener su disciplina financiera y reforzarse a la espera de una gran operación de integración.