Ángel Simón, exconsejero delegado de CriteriaCaixa.

Ángel Simón, exconsejero delegado de CriteriaCaixa.

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El Gobierno incluye a Ángel Simón entre los posibles presidentes de Indra si fracasan las negociaciones con Escribano

La SEPI prepara un plan de sucesión que dé confianza a los mercados ante una eventual ruptura de la gobernanza.

Más información: El fondo Third Point aterriza en Indra y apoya públicamente la integración con Escribano

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Las claves

El Gobierno baraja a Ángel Simón, ex CEO de Criteria Caixa, como posible presidente de Indra si no prosperan las negociaciones con los hermanos Escribano.

Simón cuenta con la confianza del Ejecutivo y buenas relaciones tanto con Moncloa como con empresas estratégicas y fondos de inversión.

La operación para integrar Indra y EM&E sigue en marcha, con la propuesta de que Indra adquiera el 51% de la compañía y consolide sus cuentas.

El fondo Third Point ha entrado en Indra y apoya la integración con EM&E, mientras la SEPI y los Escribano mantienen posiciones enfrentadas en el consejo.

El Gobierno sigue negociando a marchas forzadas un acuerdo con los hermanos Ángel y Javier Escribano para desbloquear la integración de Indra y EM&E. No obstante, la Oficina Económica de Moncloa y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ya preparan un plan de sucesión si la crisis no se resuelve en el medio plazo.

Según ha podido confirmar EL ESPAÑOL-Invertia, el Ejecutivo tiene como principal candidato para la presidencia de Indra, y sustituir a Ángel, al ex consejero delegado de Criteria Caixa, Ángel Simón, con grandes relaciones con La Moncloa, con el Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC) y con un perfil empresarial y gestor que gusta a los mercados.

De hecho, su eventual llegada gana enteros precisamente porque, se cree, despolitizaría un movimiento altamente político y quitaría presión a una eventual salida abrupta de Escribano en medio de una batalla que ya está perjudicando la gobernanza de la cotizada.

Ángel Simón reúne los ingredientes para pilotar una transición tranquila porque cuenta con la plena confianza del Gobierno, pero a su vez tiene muy buenas conexiones con empresas estratégicas y fondos de inversión.

El ex CEO de Criteria también encaja dentro del perfil de gestores vinculados a los socialistas catalanes que han ganado peso en la dirección de empresas vinculadas al Estado como Telefónica (Marc Murtra), AENA (Maurici Lucena) o Enagás (Antonio Llardén).

Y la ventana de oportunidad para su fichaje se abre precisamente a finales de abril. Simón recibió una indemnización superior a los diez millones de euros al salir de Criteria y una cláusula de no competencia de solo un año. Un periodo inusualmente corto para empresas del Ibex 35, que no le impide incorporarse a una gran cotizada a partir de mayo.

Abandonó la dirección del holding industrial de la Fundación La Caixa el pasado mes de abril tras perder la confianza del presidente de Criteria, Isidro Fainé, y solo 14 meses después de ser fichado para liderar un nuevo plan estratégico basado en la compra de participaciones en empresas estratégicas y en la diversificación de su cartera.

Precisamente, su cercana relación con el Gobierno fue uno de los elementos que no gustó, lo que sumado al intento de entrar en Celsa con un 20% de su accionariado, terminó siendo el detonante para que perdiera la confianza de Fainé y de su equipo más cercano.

Desde su salida de Criteria, Simón ha estado en varias quinielas para asumir responsabilidades en proyectos vinculados al Gobierno. A mediados del año pasado sonó como el gestor de una hipotética fusión entre las dos semi-públicas Redeia y Enagás y en las últimas semanas se le ha situado como director del fondo soberano 'España Crece'.

Este diario ha confirmado que esta opción sigue sobre la mesa, al igual que la posibilidad de ser presidente de Indra. No obstante, las dudas con el fondo soberano, tanto en su operatividad como en sus plazos, hacen que la primera opción que esté sobre la mesa sea la de la cotizada.

Con todo, el Gobierno sigue confiado en sacar adelante la adquisición de EM&E en los términos menos traumáticos posibles. Y en los últimos días se han producido acercamientos después de que los hermanos se hayan abierto a la posibilidad de la compra del 51% de la compañía y una posterior consolidación en las cuentas de Indra.

Pero desde ciertos círculos del Ejecutivo se cree que Ángel Escribano debe dejar la presidencia de Indra ya no por un conflicto de interés insalvable, sino porque consideran que persiste el riesgo de que Moncloa pierda el control de esta compañía estratégica. Y aquí poco importa la gestión, ni la buena marcha de Indra.

De hecho, y en clave de la batalla que vive Indra entre la SEPI y los Escribano, Simón -o el presidente que proponga la SEPI- tendrá el mandato de cerrar la compra de EM&E en las condiciones que Moncloa ha puesto sobre la mesa. Una compra del 51% del capital y no la fusión por canje de acciones planteada hace unos meses. Sin embargo, parece difícil que los hermanos acepten una operación de este calado si son apartados de la gestión.

En este sentido, la clave pasa por ver la evolución de los acontecimientos, mientras la opción de Simón está en la recámara. Este lunes, Escribano recibió un espaldarazo con la entrada del fondo Third Point. En una carta enviada a sus accionistas, su fundador Dan Loeb, apoyó la adquisición de EM&E y criticó los retrasos en su negociación.

Este fondo -que no ha revelado el porcentaje de la adquisición- apoya a priori a los hermanos (que tienen el 14,3%), sumándose al 5,2% de Amber Capital. Del otro lado está la SEPI con el 28% y el apoyo de SAPA Placencia con el 7,8%.

No obstante, las fuentes consultadas indican que ante un eventual intento del Estado de forzar un cambio de presidente el posicionamiento de los seis consejeros independientes es una incógnita y ahora mismo es casi imposible saber que terminarían votando.