Marc Murtra, presidente ejecutivo de Telefónica, en el Capital Markets Day (CMD) de 2025

Marc Murtra, presidente ejecutivo de Telefónica, en el Capital Markets Day (CMD) de 2025 Telefónica

Tecnología

Murtra afronta su segundo año al frente de Telefónica con el reto de convertirla en un operador europeo de referencia

2025 comenzó con su inesperado nombramiento como presidente. Un año después ya tiene lista su estrategia y el equipo para ello. 

Más información: Marc Murtra, nuevo presidente de Telefónica tras la salida de Pallete a instancias de la Sepi

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Las claves

Marc Murtra asumió la presidencia de Telefónica en enero de 2025, iniciando una nueva etapa de transformación para la compañía.

El nuevo plan estratégico 'Transform & Grow' apuesta por la eficiencia, simplificación y crecimiento, incluyendo el recorte del dividendo y una reducción de plantilla.

Telefónica acelera su salida de América Latina y se enfoca en sus mercados clave: España, Alemania, Reino Unido y Brasil, con operaciones de venta y compras estratégicas.

La renovación del equipo directivo y del consejo de administración acompaña el proceso de consolidación y adaptación al nuevo modelo operativo impulsado por Murtra.

El sábado 18 de enero de 2025, para sorpresa de propios y extraños, Telefónica comunicó la salida de José María Álvarez-Pallete, quien había presidido la operadora durante casi nueve años, y el nombramiento de Marc Murtra, hasta entonces máximo responsable de Indra, como su sucesor.

Telefónica arrancaba así un ejercicio que ha estado marcado por el inicio de un nuevo proceso de transformación en una empresa que acaba de cumplir 100 años. Desde la llegada Murtra se ha producido lo que personas cercanas al directivo ya adelantaron que iba a ser una "revolución tranquila".

En poco más de 11 meses ha elaborado un nuevo plan estratégico, denominado precisamente Transform & Grow, y ha ido conformando el equipo que se encargará de su implementación. Un comité ejecutivo que combina continuidad y renovación, apuesta por el talento interno con décadas de experiencia en la compañía y fichajes externos.

Un plan estratégico que refrenda alguna de las decisiones adoptadas en el pasado, como la salida de América Latina o la apuesta por los negocios tecnológicos, pero al mismo tiempo aboga por la simplificación, la eficiencia y el crecimiento, tanto orgánico como inorgánico. Y que conlleva, además, decisiones difíciles como un recorte del dividendo o un nuevo ajuste de plantilla.

Todo ello con un objetivo: convertir a Telefónica en una "operadora europea de referencia mundial con escala rentable". Algo que requiere tanto una transformación de la compañía como lograr un mayor tamaño, adoptando un "rol activo" en el proceso de consolidación que se espera se produzca en la industria de las telecomunicaciones del Viejo Continente.

Relevo

En una reunión extraordinaria celebrada el 18 de enero de 2025, el consejo de administración de Telefónica aprobaba una "renovación ordenada" de la presidencia de la sociedad "para adecuarla a su nueva estructura accionarial". A propuesta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) se acordó la resolución del contrato con Álvarez-Pallete y el nombramiento de Murtra como presidente.

Un relevo que llevaba tiempo fraguándose, pero que se consumó el viernes anterior por la tarde en una reunión en el Palacio de la Moncloa. Una cita en la que Manuel de la Rocha, jefe de la Oficina Económica del Gobierno, comunicó a Alvarez-Pallete la intención del Ejecutivo de Sánchez de promover su salida.

El cambio de liderazgo contaba con el apoyo de los otros dos grandes accionistas de Telefónica, CriteriaCaixa y la operadora saudí Stc, ambos con una participación del 10% en el capital, la misma que el Estado. Ya en abril, el nombramiento de Murtra fue avalado por el resto del capital, con un 91% de votos a favor de los asistentes a la junta general ordinaria.

Ajeno al ruido que generó su salto de Indra a Telefónica, Murtra comenzó desde su primer día en Telefónica a preparar sus planes para la compañía. Se reunió con directivos y plantilla, así como con los principales accionistas del grupo, y visitó los principales mercados en los que opera el grupo además de España: Alemania, Reino Unido y Brasil.

Plan estratégico

Poco más de un mes después de su nombramiento, coincidiendo con la presentación de los resultados de 2024, anunció su intención de iniciar una "revisión estratégica" del negocio del grupo con el fin de adaptar los planes de la empresa a los cambios que se están produciendo en Europa.

Tras meses de trabajo y rumores, el plan se dio a conocer el pasado 4 de noviembre en un Capital Markets Day (CMD por sus siglas en inglés). Una hoja de ruta que contempla, entre otras iniciativas, un recorte del dividendo, medidas de eficiencia para generar hasta 2.300 millones de ahorros en 2028 y poner el foco en sus cuatro mercados clave: España, Alemania, Reino Unido y Brasil.

Marc Murtra, presidente ejecutivo de Telefónica, en la junta general de accionistas de 2025.

Marc Murtra, presidente ejecutivo de Telefónica, en la junta general de accionistas de 2025. Telefónica

Murtra explicó en su presentación que se ha marcado como objetivo impulsar el crecimiento de Telefónica y crear valor a largo plazo, así como reforzar su liderazgo en sus cuatro principales mercados y acelerar su evolución tecnológica, operativa y comercial. Todo ello, al mismo tiempo que apuesta por la eficiencia y la simplificación.

Para lograrlo, el plan Transform & Grow incluye decisiones que, según admitió el propio presidente, son "difíciles de explicar o difíciles de entender" y que sus predecesores en la presidencia de Telefónica habían sido hasta entonces reacios a adoptar.

La más evidente, y que castigó duramente a la acción de Telefónica en bolsa, fue el anuncio de un recorte del dividendo a la mitad en 2026, de 0,30 euros a 0,15 euros por título. Para 2027 y 2028, se fijó un objetivo de remuneración que se basará en un rango de entre el 40% y el 60% del flujo de caja libre (FCF) base para dividendo.

Otra de esas decisiones es el nuevo expediente de regulación de empleo (ERE) puesto en marcha en España nada más presentar el plan. Tras un mes de negociaciones, y como ocurrió en anteriores ajustes de plantilla, empresa y sindicatos han alcanzado un acuerdo para un despido colectivo que se basará principalmente en la voluntariedad y que supondrá la salida de al menos 4.539 personas.

Hispam y compras

El plan de Murtra respalda uno de los objetivos que ya se había marcado su predecesor en el cargo: la salida de Telefónica de América Latina. Sin embargo, tras su llegada, estos planes se han acelerado considerablemente y se han ejecutado varias operaciones relevantes al respecto.

Este 2025, el grupo ha cerrado las ventas de sus filiales en Argentina, Perú, Uruguay y Ecuador. Mercados, algunos de ellos, que habían dado importantes quebraderos de cabeza a Telefónica en los últimos años. Al mismo tiempo, se encuentra cerrando los trámites regulatorios para poder completar la venta ya acordada de su negocio en Colombia.

Aún le quedan al grupo tres filiales en la región. En Chile, ya ha recibido ofertas vinculantes de varios compradores, mientras que en México se ha publicado el interés de Beyond One por hacerse con la compañía. Más complicada parece en estos momentos la salida de Venezuela, pese a que para Telefónica sigue siendo un activo en venta.

Y mientras abandona su histórica presencia en América Latina, el grupo español está dispuesto a reforzarse en sus cuatro principales mercados (España, Alemania, Reino Unido y Brasil). Para ello, ha mostrado su decisión de embarcarse en operaciones inorgánicas de crecimiento, siempre y cuando sean rentables y generen sinergias.

Desde que Murtra dijera que Telefónica quiere tener un "rol activo" en procesos de consolidación, se ha especulado con numerosas operaciones, como la compra de Vodafone en España, de 1&1 en Alemania o de Netomnia en Reino Unido. Sin embargo, el presidente del grupo siempre ha rehusado a comentar transacciones concretas.

Sin embargo, sí ha asegurado que existen oportunidades en sus cuatro principales mercados que pueden ser un "beneficio adicional" a todas las medidas recogidas en su plan estratégico. Pero también ha admitido que el calendario es "incierto" y que estas decisiones también dependen de terceros, como los posibles vendedores o los reguladores y las autoridades de competencia.

Equipo

Mientras preparaba la nueva estrategia, Murtra también ha ido construyendo el equipo que se encargará de implementarla. Su primera gran decisión llegaba en sus primeras semanas como presidente de Telefónica. Ángel Vilá, quien había sido la mano derecha de Álvarez-Pallete, era sustituido por Emilio Gayo como consejero delegado.

Murtra apostaba así por un hombre de la casa como número dos. Gayo era hasta entonces presidente de la filial España y lleva más de 20 años trabajando en Telefónica con experiencia en diferentes mercados. De ahí que entre las tareas que le ha encomendado se encuentre la de culminar la salida de América Latina.

En estos meses, el nuevo presidente ha ratificado a una buena parte de los miembros del comité ejecutivo, al mismo tiempo que sumaba nuevos nombres. Algunos procedentes de fuera de la compañía y otros históricos directivos de Telefónica.

Entre los fichajes externos, hay algunos de su anterior empresa Indra, como Borja Ochoa para presidir la filial de España o Sofía Collado como responsable de Telefónica Tech. Otras incorporaciones han sido Álvaro Echevarría como director de la Oficina del Presidente, el regreso de Sebas Muriel como responsable del área digital, Salvador García Ruiz como director de Comunicación y Marketing Corporativo, y Santiago Argelich como presidente de Alemania.

El cambio más reciente ha tenido lugar pocos días antes de que acabe 2025. Laura Abasolo, directora de Finanzas y Control y número tres de Álvarez-Pallete, deja Telefónica tras más de 26 años. Para sustituirla, Murtra ha apostado por uno de los últimos fichajes que hizo su predecesor en el cargo para el comité y que también lleva más de dos décadas en Telefónica, Juan Azcue.

Otro histórico de la empresa también es Ernesto Gardelliano, que será el director de Estrategia y Control y nuevo miembro del comité. A este órgano se ha incorporado este año Javier de Paz, quien dejaba el consejo de administración de Telefónica tras 18 años y asumía por primera vez funciones ejecutivas en el grupo.

Consejo de administración

La salida de Javier de Paz no ha sido el único cambio que se ha producido en el consejo de administración. En febrero se acordó nombrar vicepresidente a Carlos Ocaña, representante de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), vicepresidente de este órgano.

Asimismo, se incorporaron Olayan M. Alwetaid, consejero delegado de Stc, en representación del grupo saudí (que ese mes había alcanzado ya el 9,97% del capital), y Ana María Sala, secretaria no consejera del consejo de Indra, en calidad de independiente.

Ocuparon los dos puestos que estaban vacantes tras la muerte de Javier Echenique hace ahora un año y la renuncia a seguir como consejero tras ocho años de Francisco José Riberas Mera, presidente ejecutivo de Gestamp y máximo accionista individual de Telefónica.

Posteriormente, a finales de julio se acordó designar consejeras independientes a Mónica Rey Amado y Anna Martínez Balañá para sustituir a Verónica Pascual y María Rotondo. En octubre se incorporó también como independiente César Mascaraque para ocupar la vacante que dejaba Javier de Paz.

2026

2025 ha sido un año de intenso movimiento en Telefónica. Como también los fueron los últimos meses de 2023 y 2024 con la celebración del centenario de la compañía y, especialmente, por el histórico cambio en el accionariado del grupo español de telecomunicaciones.

Tras la irrupción de la saudí Stc en septiembre de 2023, el Estado decidió volver al accionariado de la operadora y desde mayo de 2024 posee un 10% del capital a través de la Sepi. El mismo que alcanzó CriteriaCaixa, histórico accionista de Telefónica, unas semanas después.

Si 2025 ha supuesto el inicio de una nueva etapa a nivel corporativo y de estrategia para Telefónica, 2026 será el de la ejecución de todos esos planes. Un reto no menor para Murtra y su equipo, pero en el que confía tener el mismo éxito que cuando tomó las riendas de Indra en 2021. Dentro de doce meses, tocará hacer balance del año dos de Murtra en Telefónica.