Amancio Ortega en una foto de 2022

Amancio Ortega en una foto de 2022

Inmobiliario

Amancio Ortega negocia la compra de un gran complejo de oficinas en París

La operación sería la mayor venta de oficinas desde el repunte de los tipos de interés en 2022.

Más información: Amancio Ortega se une con Pontegadea al consorcio liderado por Macquarie para comprar Qube por 6.907 M

L. Broche
Agencias
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Las claves

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Amancio Ortega, a través de Pontegadea, negocia la compra del complejo de oficinas Capital 8 en el centro de París por unos 850 millones de euros.

El family office del fundador de Inditex ha obtenido un periodo de exclusividad para culminar la posible adquisición del edificio.

De cerrarse la operación, sería la mayor venta de oficinas en Europa desde el aumento de los tipos de interés en 2022 y supondría un impulso para el mercado inmobiliario.

La operación destacaría en un contexto donde las grandes transacciones inmobiliarias siguen siendo escasas por la incertidumbre y el incremento de los costes de la deuda.

El holding inversor de Amancio Ortega está negociando la compra de un edificio de oficinas ubicado en el centro de París por unos 850 millones de euros, según ha adelantado Bloomberg este viernes.

El family office del dueño de Inditex ha conseguido un periodo de exclusividad para completar las conversaciones de adquisición del complejo Capital 8, según las fuentes consultadas por la agencia de noticias.

No obstante, las negociaciones siguen todavía en curso, por lo que no hay certeza de que se terminen concretando. En el supuesto de que lo hicieran, la operación sería la mayor venta de oficinas desde el repunte de los tipos de interés en 2022.

Si esta operación llega a buen puerto, sería una muestra de confianza en un momento en que el mercado inmobiliario vuelve a verse afectado por el aumento de los costes de la deuda.

De acuerdo con la agencia, supondrá un impulso para el mercado, después del fracaso de la venta de la Torre Openturm en la ciudad de Fráncfort, que tiene unas dimensiones parecidas.

Si bien las transacciones inmobiliarias comerciales habían comenzado a recuperarse antes del conflicto en Oriente Medio, las operaciones para propiedades de gran envergadura seguían siendo escasas. Mientras que los inversores ultrarricos estaban dispuestos a ignorar la incertidumbre a corto plazo para comprar edificios más pequeños, los grandes compradores institucionales aún se mantenían al margen.