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Observatorio de la Energía

La valorización de residuos en España, un pastel de casi 10.000 millones para Veolia, PreZero, Acciona o Valoriza

España debe construir 15 plantas hasta 2035 para cumplir con Bruselas.

Francia ya cumple con 116 plantas; Alemania, con 92; y Reino Unido, con 60.

Más información: Veolia invertirá 1.000 millones en España hasta 2030, sobre todo en proyectos de reciclaje y valorización de residuos

Leeds (Reino Unido)
Publicada
Las claves

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El negocio de la valorización de residuos en España podría alcanzar los 9.700 millones de euros, atrayendo a grandes empresas como Veolia, PreZero, Acciona y Valoriza.

España necesita construir al menos 15 nuevas plantas de valorización de residuos para cumplir los objetivos europeos y reducir el vertido al 10% antes de 2035.

Actualmente solo funcionan 11 plantas de valorización energética en España, muy por debajo de países como Francia, Alemania o Reino Unido.

El Ayuntamiento de Madrid ha lanzado una ambiciosa licitación para la planta de Las Lomas en Valdemingómez, con un contrato valorado en más de 870 millones de euros y estrictos requisitos ambientales.

España va tarde en el desarrollo de plantas de valorización energética de residuos, un pastel que podría suponer hasta 9.700 millones de euros que podrían repartirse los gigantes del sector Veolia, PreZero, Acciona, Urbaser, FCC o Valoriza, aunque grandes 'players' europeos y chinos están calentando motores para entrar en este valioso mercado.

"Europa obliga a que en 2030 sólo vaya a vertedero hasta un 20% de los residuos municipales, y en 2035 baja al 10%, pero en España seguimos en niveles por encima del 50%", explica a EL ESPAÑOL-Invertia José Melo Bandeira, director adjunto de Veolia España y director de Energía, Residuos y Agua Industrial.

"Esto supone que en los próximos años, si no queremos que Bruselas nos multe por incumplir la normativa, tendremos que construir al menos 15 instalaciones que tendrán más sentido ubicarlas en las grandes ciudades del país", asegura.

En España actualmente sólo hay 11 plantas en operación, una cifra muy por debajo de Francia con 116 plantas; Alemania, con 92; o Reino Unido, con 60, por compararlo con países similares en tamaño y en población del continente europeo.

Pese a que en España el año pasado se trataron 2.308.496 toneladas de residuos no reciclables en plantas de valorización energética, esta fracción sólo representa alrededor del 11% de los residuos municipales.

Con la valorización energética de los residuos no reciclables se busca un último uso a esa basura que ya no se puede ni reciclar, ni reutilizar ni reducir: transformarla en energía útil, en electricidad o en calor.

Es la alternativa a los vertederos en España, que se multiplican por toda la geografía, mientras que las plantas de valorización energética aún son irrelevantes si se comparan con otros países europeos.

Un negocio de casi 10.000 millones

Construir una instalación de valorización energética para residuos urbanos suele exigir una inversión de varios cientos de millones de euros, con proyectos recientes en Europa que se mueven en el entorno de los 300 millones para plantas de tamaño medio.

"No se puede establecer un precio medio para este tipo de plantas, depende de su tamaño, la ubicación o el volumen de los residuos, y al ser un negocio que depende de los concursos y la licitación pública, cada proyecto es diferente", añade el responsable de Veolia España a este diario.

La inversión (CAPEX) de las plantas existentes puede abarcar una horquilla de entre 120 millones y 800 millones de euros, por lo que el mercado inicial, con los 15 proyectos que se requieren en España para cumplir con Europa las inversiones podrían suponer casi 10.000 millones de euros.

Pero el presupuesto final no depende sólo del horno y la turbina. También pesa la obra civil, el sistema de depuración de gases, el tratamiento de cenizas, la conexión eléctrica, el almacén de residuos y, en muchos casos, la logística de entrada y salida del material.

A ello se suma la fase de permisos y la necesidad de asegurar un flujo estable de residuos durante décadas, algo que condiciona la bancabilidad del proyecto.

Y el atractivo del modelo está en su doble ingreso: por un lado, la planta es retribuida por la administración pública por la gestión de los residuos; y, por otro, vende electricidad, vapor o calor, con sistemas de cogeneración o district heating (calefacción central para barrios), muy extendido en los países del norte de Europa.

Las Lomas de Valdemingómez

Y para muestra, un botón. El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha una ambiciosa licitación para adjudicar la concesión del servicio de tratamiento de residuos en la planta de Las Lomas del Parque Tecnológico de Valdemingómez, una de las piezas estratégicas y clave del sistema de gestión de residuos de Madrid.

En Valdemingómez se concentra casi toda la infraestructura de tratamiento de residuos domésticos de Madrid desde 1978 y sostiene una parte esencial de cómo la ciudad trata hoy su basura y de cómo quiere tratarla en el futuro.

El expediente, publicado en febrero de 2026, presenta un presupuesto base sin impuestos en torno a 558 millones de euros y un valor estimado del contrato que supera los 870 millones, con una duración de 180 meses (15 años), lo que convierte al concurso en uno de los mayores contratos municipales en materia de residuos de la última década.

El pliego del Ayuntamiento de Madrid incorpora exigencias técnicas y ambientales más estrictas que en contratos previos, orientadas a reducir emisiones y mejorar la recuperación de materiales.

Veolia ha acordado formar una UTE con Valoriza para competir por la licitación de Las Lomas. "Es bastante común que las empresas del sector de los residuos o del agua vayan en consorcio en las licitaciones, se trabaja así para complementar los conocimientos y las tecnologías y hacerlo todo más eficiente", concluyen fuentes de Veolia.