Ignacio Sánchez Galán, presidente del Grupo Iberdrola.
Iberdrola fija entre 2.700 y 3.060 millones de euros la ampliación de capital del dividendo flexible
La remuneración a cuenta de los resultados de 2025 superaría en más de un 18% la del año anterior.
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Iberdrola ha fijado en un rango de entre 2.700 y 3.060 millones de euros el valor de mercado de la ampliación de capital del dividendo flexible de la energética.
Esto es que la compañía permite a los accionistas optar entre recibir acciones nuevas, cobrar el dividendo en efectivo de 0,427 euros por título o vender los derechos de asignación gratuita en el mercado, tal y como ha notificado la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
En este sentido, desde la firma han adelantado que la elección de una de las tres opciones implica renunciar automáticamente a las otras dos. Es decir, una vez escogida una opción, no se puede combinar con las demás sobre los mismos títulos.
Sin embargo, si el accionista solo aplica su decisión a parte de sus acciones, podrá elegir libremente cualquiera de las opciones restantes para el resto de las acciones que posea.
En cualquier caso, el importe estimado y aprobado este martes por el consejo de administración de la Sociedad se mantiene dentro del límite máximo fijado en el acuerdo de aumento de capital, que asciende a 3.150 millones de euros.
Las cifras definitivas del importe de la opción y, si procede, del dividendo de ajuste se comunicarán más adelante mediante un complemento a la actual comunicación referenciada a la CNMV, aunque Iberdrola ha anunciado que prevé publicarla el próximo 2 de julio.
En cuanto al calendario, la energética ha asegurado que a partir de ese mismo día se comunicará el número de derechos de asignación gratuita necesarios para recibir una acción, así como el importe del dividendo complementario bruto por acción, y, si resulta procedente el dividendo de ajuste bruto por acción.
Además, el 3 de julio será el último día en el que se negocian las acciones con derecho a participar en el dividendo.
El 6 de julio --ya 'ex-date', las acciones de la Sociedad se negocian sin derecho a participar en el sistema de dividendo-- arrancarán los periodos de negociación de los derechos de asignación gratuita y común de elección, que finalizarán el 20 de julio.
Y el 27 de julio se procederá al pago del dividendo complementario a quienes hubieran optado por recibir efectivo y, si procede, pago del dividendo de ajuste.
Por último, el 29 de julio será el día previsto para el inicio de la contratación ordinaria de las nuevas acciones que se emitirán en virtud del aumento de capital.
Remuneración
Mediante este dividendo, Iberdrola repartirá un pago al accionista récord de 0,68 euros por acción correspondiente al ejercicio 2025, al sumar a los 0,427 euros por título complementarios los 0,253 euros brutos por acción ya abonados en febrero, que supusieron un monto de 1.700 millones de euros.
Así, el importe máximo del pago al accionista podría elevarse hasta los 4.760 millones de euros si se toma como referencia el extremo más elevado de la opción anunciada por la entidad --los 3.060 millones de euros--.
De este modo, la remuneración a cuenta de los resultados de 2025 llegaría a superar en más de un 18% la del año anterior, que quedó fijada en los 4.022,3 millones de euros entre el dividendo de enero (0,231 euros brutos por título) y el de julio (0,409 euros brutos por título), según datos de la empresa recogidos por Europa Press.
La acción de Iberdrola a las 15:00 horas de este martes cotizaba en los 20,56 euros y, en lo que va de año, acumula una revalorización de más del 11%.
Máximos históricos en Bolsa
Iberdrola alcanzó en la sesióndel lunes 15 de junionuevos máximos históricos en Bolsa después de avanzar un 0,84%, hasta los 20,49 euros por acción. Con este cierre, la capitalización de la eléctrica superó los 138.000 millones de euros, lo que la sitúa como la primera 'utility' eléctrica de Europa y entre las dos mayores del mundo por valor en el mercado.
El 'rally' bursátil refleja el sólido desempeño de la compañía y la creciente confianza de los inversores en su modelo de negocio, basado en activos regulados que aportan estabilidad en un contexto de elevada volatilidad e incertidumbre en los mercados energéticos internacionales, según fuentes del mercado.
Los analistas destacan que la elevada visibilidad de resultados y la recurrencia de los ingresos han sido claves para el apoyo sostenido de los accionistas.
El impulso en Bolsa se produce en un escenario de fuerte crecimiento internacional, con especial protagonismo de mercados como Estados Unidos, Reino Unido y la Europa continental.
Iberdrola sigue ejecutando un ambicioso plan inversor centrado en el refuerzo y expansión de las redes eléctricas, infraestructuras consideradas esenciales para la electrificación de la economía, y en el desarrollo selectivo de nueva capacidad renovable, dos pilares que permiten a la compañía sostener un flujo de ingresos recurrentes y predecibles.
La política de remuneración, acompañada de una estricta disciplina financiera, ha permitido a Iberdrola mantener un balance robusto mientras continúa acometiendo inversiones de gran escala en redes y energías limpias.
Con estos fundamentales, Iberdrola consolida su posición como una de las grandes utilities globales y se sitúa a la cabeza del sector en términos de creación de valor para el accionista, según destacan las mismas fuentes.
La compañía confía en seguir aprovechando las oportunidades de inversión asociadas a la descarbonización y a la electrificación de la demanda, apoyándose en su presencia internacional diversificada y en un negocio de redes reguladas que actúa como columna vertebral de su estrategia.