Central nuclear de Almaraz.

Central nuclear de Almaraz. CSN

Observatorio de la Energía

La última recarga de Almaraz, programada para continuar: “La central nuclear está preparada para seguir otros 15 años más”

El precio del combustible nuclear muestra estabilidad incluso ante tensiones geopolíticas siendo, además, menos del 10% de los costes totales de una central.

Más información: Los operadores de Almaraz plantean que su vida útil se extienda casi 40 años más y no los tres que el Gobierno permite

Publicada
Las claves

Las claves

La central nuclear de Almaraz realiza su 31ª parada de mantenimiento y recarga de combustible, manteniendo todos los protocolos como si fuera a continuar operando más allá de 2027.

Durante la parada se está renovando el alternador de la turbina, una pieza clave de 160 toneladas, con una inversión de casi tres millones de euros para asegurar la continuidad operativa.

Almaraz genera cerca de 2.000 empleos directos e indirectos, cifra que se incrementa en más de 1.200 trabajadores adicionales durante las recargas, y su cierre afectaría a más de 3.800 puestos de trabajo en Extremadura.

Las labores de mantenimiento incluyen la gestión de residuos radiactivos, almacenados primero en piscinas de boro y, tras años de enfriamiento, trasladados al almacén temporal individual que está en proceso de ampliación.

El reactor uno de la central nuclear de Almaraz (Cáceres) está ya finalizando lo que podría ser su última recarga de combustible y el mantenimiento programado antes de su cierre, previsto para noviembre de 2027.

Sin embargo, según ha podido saber EL ESPAÑOL-Invertia de fuentes cercanas a la central, toda la operativa que se está llevando a cabo se hace con el mismo 'checklist' de un mantenimiento ordinario, porque "la central nuclear está preparada para seguir otros 15 años o más”.

Es decir, que se están cumpliendo todos los protocolos y pruebas de sistemas de seguridad, se están realizando las inspecciones internas del núcleo, reparando averías y sustituyendo piezas o equipos degradados, si es necesario, y, en general, un repaso de todos los componentes importantes para la seguridad y la operación "como si fuera a seguir operando otro año y medio más", señalan.

La central cumple así con su ciclo de operación, que es cada 18 meses, y ahora realiza su 31ª parada de mantenimiento programado y recarga de combustible, que dura seis semanas y por tanto, se espera que se conecte de nuevo al sistema eléctrico el próximo 5 de mayo.

La próxima tocaría en el otoño de 2027, horizonte que coincide precisamente con el momento en el que su licencia actual establece que debe dejar de funcionar.

Renovación de la turbina

"Incluso se está renovando el alternador de la turbina de la central, el epicentro de la generación eléctrica, convirtiéndose así en una de las actividades más relevantes de esta 31ª parada", señalan las mismas fuentes.

Este gigantesco generador eléctrico es una pieza de 160 toneladas que debe girar a 25 vueltas por segundo (1.500 veces por minuto) para sincronizar la rotación con la frecuencia de la red eléctrica nacional (y europea).

Renovación del alternador de la turbina del reactor 1 de la central nuclear de Almaraz.jpeg

Renovación del alternador de la turbina del reactor 1 de la central nuclear de Almaraz.jpeg Invertia

Se ha tenido que desmontar pieza por pieza y sustituir las que estaban averiadas. En total, ha supuesto un coste adicional de casi tres millones de euros. "Desde el punto de vista técnico no hubiera sido necesario si finalmente es la última recarga", señala por su parte, a este diario Antonio Calero, jefe de Soporte Técnico y Recargas de Almaraz.

Reconoce que la decisión tiene "cierto riesgo económico y técnico" porque son tres millones que si no continúa operando la planta unos años más no se van a poder amortizar, pero que se ha hecho pensando "en la continuidad".

Imagen del alternador de la turbina del reactor 1 de la central nuclear de Almaraz

Imagen del alternador de la turbina del reactor 1 de la central nuclear de Almaraz Invertia

Había que elegir. "No podemos elegir si anteponemos la seguridad y el funcionamiento adecuado de la planta. Si vamos, vamos; y si no vamos, pues no vamos, y estamos yendo".

Mientras tanto, la central continúa operando con normalidad y debe invertir cerca de 50 millones de euros anuales en modernización, con el objetivo de estar preparada para seguir funcionando si finalmente se autoriza la prórroga hasta 2030, tal y como la han solicitado sus titulares (Iberdrola, Endesa y Naturgy).

Más de 1.200 trabajadores adicionales

Además de su papel energético, Almaraz es un motor económico en su entorno. Genera unos 2.000 empleos directos e indirectos, cifra que se incrementa durante las recargas con la incorporación de más de 1.200 trabajadores adicionales.

"Vivo en Campo Arañuelo con mi marido y mis hijos, al lado de mi familia, donde he nacido y he crecido, pero estudié Ingeniería Industrial en la Universidad. Gracias a la central, tengo la posibilidad de poder venir aquí, a mi tierra, y desarrollarme profesionalmente", explicaba a EL ESPAÑOL-Invertia una trabajadora.

Interior de la central nuclear de Almaraz.

Interior de la central nuclear de Almaraz. Invertia

En los estudios de impacto socioeconómico se estima que el cese de Almaraz implicaría más de 3.800 puestos de trabajo perdidos en Extremadura (incluyendo directos, indirectos e inducidos), y más de 200 millones de euros de pérdida de valor añadido en la región.

Y se estima que el conjunto de la central genera un gasto en la zona de unos 297 millones de euros al año, que se materializa en contratas, servicios, sueldos y compras locales; buena parte de este dinamismo se dispara durante las paradas de mantenimiento.

Piscinas de boro

Las labores de mantenimiento también incluyen la revisión de las piscinas de almacenamiento de residuo gastado, que finalmente, una vez pasado el tiempo necesario se transportan al almacén temporal individual (ATI), que en estos momentos también está en construcción para poder ampliarlo.

"En la central albergamos todos los residuos radiactivos que se han generado desde sus inicios, en 1983", confirmaba Calero.

Piscinas de boro donde se almacenan los residuos radiactivos de la central nuclear de Almaraz.

Piscinas de boro donde se almacenan los residuos radiactivos de la central nuclear de Almaraz. Invertia

Durante la recarga, se extrae un tercio del combustible usado, se sumerge en las piscinas con agua con boro, donde permanece años hasta que bajan sus niveles de radiactividad.

Mientras tanto, en la piscina, los sistemas de refrigeración recirculan el agua, manteniendo niveles y concentración de boro; alarmas detectan bajas y se corrigen con adiciones precisas.

Una vez enfriado (años), el combustible pasa a almacenamiento seco en ATI para facilitar el desmantelamiento futuro.