Petroleros esperando poder cruzar el estrecho de Ormuz

Petroleros esperando poder cruzar el estrecho de Ormuz Invertia

Observatorio de la Energía

La escasez de queroseno pone en peligro miles de vuelos en el mundo: Italia, Reino Unido o Australia ya lo racionan

Gobiernos de todo el planeta están aprobando medidas para reducir la demanda de combustible con un conflicto en Oriente Próximo estancado.

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Las claves

La escasez de queroseno está provocando racionamiento de combustible en países como Italia, Reino Unido y Australia, afectando a miles de vuelos a nivel mundial.

El cierre del estrecho de Ormuz, controlado por Irán, ha interrumpido el suministro de petróleo, obligando a aeropuertos europeos a imponer restricciones y a las aerolíneas a cancelar vuelos preventivamente.

Italia ha restringido el suministro de combustible en cuatro aeropuertos y sus reservas alcanzarían solo para un mes, mientras que Eslovenia fija un límite diario de 50 litros por vehículo.

Expertos prevén que la crisis energética podría acelerar la búsqueda de autosuficiencia energética y la electrificación en países dependientes del petróleo y el gas importados.

Llega una ola de racionamiento de combustible que se está extendiendo por Asia y Australia, y ya está llamando a las puertas de los países europeos, tal y como anunció hace una semana el comisario de Energía, Dan Jørgensen

Los Gobiernos están tratando de gestionar la grave escasez causada por la interrupción del suministro de petróleo en Oriente Próximo, al no poder pasar por el estrecho de Ormuz, controlado por Irán. Y donde ya se está empezando a notar, más allá de los países asiáticos, es en las compañías aéreas por la falta de queroseno.

Los aeropuertos europeos han comenzado a imponer restricciones al repostaje debido a la escasez de combustible para aviones, y las aerolíneas han cancelado vuelos de forma preventiva.

En paralelo, varios países ya han impuesto límites a la cantidad de gasolina o diésel que se puede comprar, mientras que otros están considerando el teletrabajo, la creación de reservas de emergencia, la subvención para la compra de combustibles o la eliminación de la presión fiscal. 

En Italia, cuatro aeropuertos (Bolonia, Milán, Treviso y Venecia) han impuesto algunas restricciones al combustible para aviones, según un aviso oficial, que indica que "debido a la disponibilidad limitada de combustible de Air BP Italia, los servicios de repostaje para los operadores vinculados contractualmente a la compañía pueden estar sujetos a restricciones".

El espectro de una nueva crisis energética se cierne sobre Italia. El ministro de Medio Ambiente y Seguridad Energética, Gilberto Pichetto Fratin, no descarta medidas drásticas: "Estamos preparados para el racionamiento, si fuera necesario".

Los datos más preocupantes se refieren a las reservas: en caso de una interrupción total del suministro, Italia podría contar con reservas suficientes para aproximadamente un mes. Las autoridades de aviación han establecido prioridades para los vuelos médicos, estatales y de larga distancia.

Racionamiento en Europa

Europa aún no ha implementado un racionamiento generalizado de combustible, pero varios países ya están limitando los suministros o preparando planes de emergencia. Eslovenia ha sido el primer país en introducir restricciones, fijando un máximo de 50 litros por vehículo al día, mientras que otros están considerando medidas similares si la crisis continúa.

El racionamiento de combustible se deberá a la creciente escasez de diésel, gasolina y combustible para aviones. Si bien Europa importa combustible de diversas regiones, sigue dependiendo en gran medida del transporte marítimo internacional y de los mercados petroleros mundiales.

España tiene, como obligación legal y en términos de petróleo, reservas estratégicas equivalentes a unos tres meses de consumo (92 días de existencias mínimas de seguridad).

"Es cierto que en España se produce queroseno en las refinerías que hay en el país, pero no hay suficiente y se tiene que importar de fuera", señalan fuentes del sector petrolero a EL ESPAÑOL-Invertia. Con datos de 2024, de la producción total de las refinerías españolas, los querosenos representaron en torno al 11‑12% del total en peso.

Reino Unido y Alemania

Las cancelaciones e interrupciones de vuelos en Reino Unido ya han comenzado. La aerolínea Aurigny, que vuela a la isla de Guernsey, en el Canal de la Mancha, tiene cancelados algunos vuelos desde mediados de abril hasta principios de junio.

El director ejecutivo de Ryanair, Michael O'Leary, también ha anunciado cancelaciones de entre el 5% y el 10% de los vuelos durante el verano si el estrecho de Ormuz permanece cerrado.

"De todos los países europeos, el más vulnerable en este momento es el Reino Unido debido a la cuota de mercado que tiene el queroseno proveniente de Kuwait", ha dicho O'Leary, y que actualmente está completamente bloqueado tras Ormuz.

Para los habitantes del Reino Unido, esto no significa que el racionamiento sea inevitable, pero sí implica precios más altos, posible escasez y mayor presión sobre el transporte y las empresas.

Por su parte, la alemana Lufthansa contempla tres niveles de alerta y los dos primeros ya son una realidad: falta de disponibilidad en Asia y el riesgo de desabastecimiento. Los aeropuertos de Fráncfort y Múnich se están preparando.

Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda están introduciendo racionamientos e están instando encarecidamente a la población a reducir el consumo de combustible antes de que la escasez se agrave. Por ejemplo, Air New Zealand ya ha comenzado a reducir vuelos para ahorrar.

Distopía por el racionamiento

La evolución de la crisis, si se alarga, está sugiriendo a los expertos unos escenarios distópicos, con una nueva realidad desconocida hasta ahora y un nuevo orden mundial.

"El riesgo inherente para las economías que más dependen del petróleo y el GNL transportados desde el Golfo ha quedado al descubierto", dicen los expertos en transición energética de Wood Mackenzie.

Woodmac ha elaborado modelos sobre qué ocurriría con un conflicto largo. Podría convertirse en un catalizador para que los importadores de hidrocarburos buscaran la autosuficiencia.

"Para muchas naciones, eso significa acelerar la electrificación", dicen los analistas. Según sus modelos, la demanda mundial de petróleo disminuirá a 75 millones de barriles diarios en 2050, un 20% menos que en su escenario base. La demanda mundial de gas caerá un 10% para 2050.

Martin Tengler, investigador de BloombergNEF, advierte contra la idea de que la guerra impulse el hidrógeno verde (el que se produce con materias primas renovables).

Y un nuevo ensayo publicado en Foreign Affairs afirma que los países podrían buscar el aislamiento y la "autarquía energética", o independencia.

De lo que no hay duda es que esta crisis servirá para que Asia y Europa aprendan a actuar con anticipación y ser más eficaces. La próxima vez no esperarán a que una crisis en terceros países termine castigándolas.