Kurt Vandenberghe, director general de la Dirección General de Acción por el Clima (DG CLIMA) de la Comisión Europea
Bruselas revisa su mercado de emisiones de CO2 para no asfixiar a la industria y crea el Banco de Descarbonización
La competitividad industrial gana a los objetivos climáticos en Europa y lo que se recaude se destinará a la inversión industrial y la innovación.
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La Comisión Europea ha propuesto modificar el comercio de derechos de emisión de CO2 (EU ETS) para evitar que el precio del carbono se dispare en un momento en que se está lidiando con altos costes de la energía y, además, la creación de un Banco de Descarbonización Industrial.
El nuevo comercio de emisiones, que hasta ahora obligaba a las empresas a pagar por su contaminación mediante la compra de derechos, eliminará una cláusula de invalidación que cancelaba automáticamente los permisos sobrantes en el mercado de carbono del bloque una vez que superaban los 400 millones.
Una decisión que, de facto, supone una rebaja en la reducción de derechos de asignación gratuita, y por tanto un camino para no asfixiar a la industria europea que se quejaba de pérdida de competitividad respecto a terceros por esta penalización en sus costes.
En el régimen propuesto, la denominada Reserva de Estabilidad del Mercado —que funciona de forma muy similar a como se pueden utilizar las reservas mundiales de petróleo para regular el precio del barril— tendrá "mayor capacidad de influencia", como ha explicado en un encuentro con medios Kurt Vandenberghe, director general de Acción por el Clima de la Comisión Europea.
"El 57% de los derechos de emisión se subastan, el 43% se asignan gratuitamente a la industria, y alrededor de dos tercios de estos ingresos generados por el ETS regresan a los estados miembros, que están obligados desde 2024 a invertirlos al 100% en energía limpia para los objetivos climáticos", ha señalado.
"El ETS fue diseñado para 2030, no para el período posterior a 2030 y es por eso que hemos propuesto una revisión de la propuesta que llegará en julio".
"A la luz del resultado del Consejo Europeo más reciente, trabajaremos para proponer un sistema de comercio de emisiones que mejore la inversión industrial y la innovación, convertiremos la descarbonización en un motor de crecimiento y competitividad, así como, muy importante en estos días, la seguridad a la luz de la actual crisis de precios de la energía", ha dicho Vandenberghe.
Los cambios previstos a partir de 2030 responden a las pretensiones de Italia, Polonia, Austria y otros aliados que lideraron los llamamientos para reexaminar el Sistema de Comercio de Emisiones (ETS) a la luz de la crisis energética provocada por la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán.
Sin embargo, Bruselas quiere recordar que este mercado seguirá siendo "un motor clave para la descarbonización", pero añadió que "a la luz de los recientes desafíos, necesita modernizarse y hacerse más ágil".
La reserva de mercado se introdujo por primera vez en 2015 para impulsar el precio del carbono mediante la eliminación de permisos una vez que alcanzaban un cierto número. Esto se debía a que, en los primeros años del Sistema de Comercio de Emisiones (ETS, por sus siglas en inglés), el precio del carbono se mantuvo persistentemente bajo debido a un excedente de permisos en el mercado.
Un Banco de descarbonización industrial
"La idea es crear un caso de negocio para las industrias que producen bienes verdes. Necesitarían un precio del carbono mucho más alto que el actual, que obviamente no es sostenible para nuestra economía", ha dicho el experto de la Comisión Europea.
"Por lo tanto, la idea de impulsar la inversión apunta a un Banco de Descarbonización Industrial que complemente con apoyo y que cree casos de negocio con un precio del CO2 casi virtual que garantice el retorno de la inversión para las industrias que realizan esa inversión".
Actualmente, el sistema premia a las industrias líderes en descarbonización y dificulta un poco las cosas para los rezagados de la industria que no realizan las mejoras de eficiencia ni las inversiones necesarias, en referencia al período 2021-2025.
Las plantas han tenido en promedio el 85% de sus emisiones cubiertas por asignaciones gratuitas por un valor total de alrededor de 220.000 millones de euros durante ese período.
"La actualización del mercado de emisiones se hará a través de un proyecto de reglamento de ejecución que estará sujeto a cuatro semanas de audiencia pública y luego a una votación de los Estados miembros en el respectivo comité de cambio climático. Esperamos que esto suceda a finales de abril o principios de mayo", ha concluido.