Gonzalo Escribano, investigador principal y director del Programa Energía y Clima del Real Instituto Elcano, en Enerclub.

Gonzalo Escribano, investigador principal y director del Programa Energía y Clima del Real Instituto Elcano, en Enerclub. Invertia

Observatorio de la Energía

Escribano (ElCano): "Estamos ante la cuarta gran crisis fósil, y Europa no llega a tiempo para su independencia energética"

El precio del petróleo rompe por primera vez desde 2022 la barrera psicológica de los 100 dólares por barril y el gas (TTF) supera los 60 euros/MWh.

Más información: Las bolsas caen en torno a un 2% con el petróleo desbocado por encima de 100 dólares por la guerra en Irán

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Las claves

Gonzalo Escribano advierte que Europa enfrenta la cuarta gran crisis fósil y no ha logrado independencia energética a tiempo.

El conflicto en Oriente Próximo, con ataques a infraestructuras energéticas y bloqueos en el estrecho de Ormuz, ha disparado el precio del petróleo y el gas.

El precio del crudo Brent y WTI superó los 100 dólares por barril, con subidas históricas desde los ataques a Irán y el bloqueo de Ormuz.

Empresas energéticas en Bahréin y Qatar han declarado fuerza mayor tras ataques y paros de producción, agravando la crisis energética global.

"Estamos ante una escalada del conflicto en Irán descontrolada y todos los peores escenarios han ocurrido, se han atacado infraestructuras energéticas, la Guardia Revolucionaria aguanta y si el viernes estábamos al borde del abismo, ahora hemos dado un paso adelante".

Con esas palabras, Gonzalo Escribano, investigador principal y director del Programa Energía y Clima del Real Instituto Elcano, ha presentado su visión del conflicto en Oriente Próximo, durante la jornada 'Seguridad Energética, competitividad y sostenibilidad: El papel de las infraestructuras gasistas" organizada por Enerclub

"Estamos ante la cuarta gran crisis fósil, y Europa no llega a tiempo para su independencia energética", ha señalado.

"Y ya no debemos cuestionarnos un trinomio, un tricornio o un trilema, sino de seguridad a corto, medio y largo plazo".

Escribano ha recordado que "en abril la UE comienza a terminar con las importaciones de gas natural licuado (GNL) ruso y con ello, hay muchas presiones, como Italia con la amenaza de acabar con el mercado de emisiones de CO2 (ETS EU), o con EEUU anunciando que esos límites a las emisiones de metano se van a guardar en un cajón".

En su opinión, "hay una regresión muy fuerte que nos lleva a épocas anteriores, ni siquiera nos ponemos de acuerdo con Estados Unidos en liberar las reservas estratégicas de petróleo. El bloqueo con hasta ahora nuestros socios es brutal".

Y la posibilidad de una desescalada "es prácticamente inexistente", ha dicho.

Para el experto energético, el verdadero problema será cuando "el precio del petróleo de EEUU supere los cuatro dólares el galón, será un escenario muy peligroso".

Y lo peor es que esta crisis energética "arrastrará a otras actividades económicas, a la destrucción de la demanda y al empeoramiento de las primas de riesgo, de tipos de interés y de hipotecas, que afectará al final al bolsillo de la gente".

Posición de Europa

¿Y qué salidas tiene Europa y España ante esta situación global? "Es cierto que tanto España como Europa han hecho un gran esfuerzo en ser independientes energéticamente, pero no hemos llegado a tiempo".

"Hemos tenido una miopía pero debemos seguir nuestra senda de descarbonización, apostando por los biogases y por las renovables, si queremos sobrevivir en un mundo de depredadores", ha dicho Escribano.

Ha ironizado diciendo que "podemos dejar el pesimismo para tiempos mejores, pero la realidad no pinta nada bien, es un toque de atención, la situación es muy complicada, teníamos que haber aumentado la velocidad de la descarbonización porque eso hubiera significado más independencia de mercados internacionales".

"No estamos lo suficientemente preparados, y no hablo de meses, hablo de semanas, la seguridad se ha convertido en el monotema y no es divisible", ha concluido.

Bloque en Ormuz

El estrecho de Ormuz es la principal ruta de transporte de petróleo y gas del mundo. Por aquí transita alrededor de uno de cada cinco barriles de petróleo, y cualquier interrupción en esta vía tiene un impacto inmediato sobre la economía mundial, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés).

Tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, el estrecho de Ormuz se encuentra en el centro de atención de la economía global, y reaparece la pregunta de qué ocurrirá si su cierre --que no es oficial-- se prolonga en el tiempo.

En la práctica, Ormuz funciona como una puerta muy estrecha por la que debe pasar casi todo el petróleo y el gas que sale del golfo Pérsico hacia el resto del mundo, partiendo desde este punto las exportaciones de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán, los grandes productores de la región. La mayoría de los volúmenes que transitan por el estrecho no dispone de rutas alternativas para salir de la región, según la EIA.

El estrecho de Ormuz, situado entre Omán e Irán, conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo.

El precio del petróleo, tanto en su variedad Brent como West Texas Intermediate (WTI), rompía este lunes por primera vez desde 2022 la barrera psicológica de los 100 dólares por barril, tras apuntarse la mayor subida intradía de la serie histórica ante el temor por el suministro a causa del conflicto desatado en Oriente Próximo tras los ataques a Irán de Estados Unidos e Israel y la respuesta del país persa bloqueando el estrecho de Ormuz.

De este modo, el coste del barril de crudo Brent, de referencia en Europa, llegaba a dispararse antes de la apertura de las bolsas del Viejo Continente hasta un 28%, tocando un máximo extradía de 119,40 dólares, el mayor precio desde junio de 2022, aunque posteriormente moderaba su escalada a algo menos de 107 dólares, con una subida de alrededor del 15 respecto del pasado viernes.

De su lado, el WTI, de referencia para el mercado estadounidense, llegaba a marcar un máximo extradía de más de 119 dólares, con un repunte del 30%, aunque paulatinamente corregía este precio y cotizaba sobre los 102 dólares por barril, con una revalorización del 13% desde el cierre anterior.

De tal manera, en comparación con el cierre del precio del petróleo el pasado 27 de febrero, última sesión hábil antes de producirse los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán, el barril de crudo Brent se ha llegado a encarecer hasta un 64%, mientras que el WTI ha llegado a subir hasta un 78%.

Asimismo, el precio del gas en el mercado de futuros holandés, de referencia para Europa, si bien llegaba a subir casi un 20% antes de la apertura del Viejo Continente, hasta los 65,70 euros por megavatio hora, tras el comienzo de la negociación europea moderaba el avance al 14%.

Este lunes, la empresa energética de Bahréin, Bapco Energies, que opera la única refinería del país, declaraba fuerza mayor en sus operaciones, tras un ataque contra las citadas instalaciones en el marco del conflicto desatado por la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra Irán.

"Bapco Energies BSC, la compañía energética integrada de Bahréin, por la presente notifica un caso de fuerza mayor en las operaciones de su grupo, afectadas por el conflicto regional en curso en Oriente Próximo y el reciente ataque a su complejo de refinería", ha dicho la empresa en un comunicado.

Con anterioridad, había sido QatarEnergy, uno de los mayores exportadores mundiales de gas natural licuado (GNL), la que había declarado "fuerza mayor" para los compradores afectados tras interrumpir la producción como consecuencia de los ataques recibidos por sus instalaciones en el contexto de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.

La fuerza mayor ('force bajeare') es una cláusula legal que se refiere a circunstancias imprevisibles e inevitables que impiden el cumplimiento de una obligación contractual y exime de responsabilidad a las partes.