Bidones para almacenar residuos radiactivos

Bidones para almacenar residuos radiactivos Invertia

Observatorio de la Energía

España repatriará a la central de Vandellós el residuo nuclear almacenado durante décadas en Francia para no ser multada

Los residuos radiactivos volverán a Tarragona cuando esté finalizado el almacén individualizado en 2028.

Más información: El CSN abre el debate del lugar del almacén permanente de residuos nucleares: "Es posible en muchos puntos de España"

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Las claves

España recuperará los residuos nucleares enviados a Francia hace más de 30 años para evitar pagar una multa anual de más de 31 millones de euros.

El combustible gastado de Vandellós I fue reprocesado en Francia y su regreso a España se prevé para 2028 o incluso 2029, con destino a un almacén en Tarragona.

El retraso en la creación de un almacén centralizado y otros obstáculos han costado a España más de 2.000 millones de euros desde 1994.

Las penalizaciones diarias por no recuperar los residuos han supuesto ya más de 219 millones de euros, y los pagos continuarán hasta que los residuos sean repatriados.

Cuenta atrás para que España recupere los residuos radiactivos que ha enviado a Francia desde hace más de treinta años. Aunque se espera que se lleven en 2028 al almacén individualizado que la central nuclear de Vandellos I (Tarragona) está construyendo, podría dilatarse a 2029, según ha explicado el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

El problema es que mientras sigan en Francia los residuos, España tiene que pagar una penalización diaria, además de su custodia, porque incumplió su acuerdo de recuperarlos en 2017. Eso significa que sólo en 2024 ascendía a unos 87.000 euros diarios (más de 31 millones anuales) adicionales, según consta en el último informe de gestión anual de Enresa.

Y aunque no hay un dato oficial de la suma total de lo que se ha tenido que pagar a Francia desde que se empezaron a enviar los residuos radiactivos (en 1994) hasta hoy, según el 7º Plan de Residuos Radiactivos, el monto total de la partida de "Reprocesado" podría ascender a más de 2.000 millones de euros.

Costes de la gestión CG:RAA:RE del periodo 1985-2023

Costes de la gestión CG:RAA:RE del periodo 1985-2023 7º Plan General de Residuos Radiactivos . MITECO

En 2024 se presentó la documentación para poder construir en el emplazamiento un almacén temporal donde retornarán esos residuos que se encuentran en Francia, a los que se les denomina reprocesado.

Se les llama así porque el combustible gastado de Vandellós I no se ha almacenado tal cual salió del reactor, sino que en Francia se le ha sometido a un proceso industrial para separar materiales útiles y convertir el resto en residuo vitrificado de alta actividad.

Y a partir de este año en adelante, el coste previsto hasta 2100 se reducirá a 34 millones de euros.

Una cifra que el 7.º PGRR fija con el horizonte de planificación hasta 2100 porque incluye todo el ciclo: repatriar los residuos reprocesados, almacenarlos temporalmente, desmantelar las centrales, construir y operar almacenes geológicos profundos y vigilar a largo plazo los emplazamientos.

Costes previstos de la gestión CG:RAA:RE para el periodo 2024-2100

Costes previstos de la gestión CG:RAA:RE para el periodo 2024-2100 7º Plan General de Residuos Radiactivos . MITECO

Más de un millón y medio de euros

Según el informe de Enresa, siguiendo las resoluciones del Ministerio para la Transición Ecológica, la empresa pública ha venido sufragando los gastos generados por el reproceso en Francia del combustible gastado.

Su financiación procede, principalmente, de un fondo creado específicamente para mejorar la rentabilidad de la compañía alimentado por la tasa a la generación nuclear (conocida como la Tasa Enresa), complementado con rendimientos financieros de ese fondo y algunas aportaciones menores del sistema eléctrico.

Este fondo sólo puede destinarse a las actuaciones previstas como la gestión de residuos, el combustible gastado o los desmantelamientos de las centrales, con un horizonte de gasto estimado de unos 28.000 millones de euros hasta 2100.

A 31 de diciembre de 2024, el gasto registrado en la cuenta de pérdidas y ganancias en concepto de almacenamiento ascendía a 1.548 millones de euros, pero se trataba de "un importe pendiente de pago porque se abonará cuando se produzca el transporte".

Retraso en la devolución

Pero ¿por qué España ha tardado tanto en recuperar ese combustible gastado si ha tenido que desembolsar más de 2.000 millones de euros?

"España ha tardado décadas en recuperar los residuos de Vandellós I por una combinación de bloqueo en la creación de un almacén centralizado, la falta de infraestructuras alternativas, las decisiones políticas aplazadas y las dificultades técnicas en el propio desmantelamiento", señalan fuentes del sector nuclear a EL ESPAÑOL-Invertia.

El diseño inicial de la estrategia española preveía traer los residuos desde La Hague a un Almacén Temporal Centralizado (ATC) en Villar de Cañas (Cuenca), que debía estar operativo en torno a 2010–2015.

La elección del emplazamiento en 2011, los recursos judiciales, la oposición social y autonómica y las dudas técnicas sobre los terrenos hicieron que la obra nunca despegara.

Esto imposibilitó programar el regreso de los residuos y desencadenó las penalizaciones diarias de Francia desde 2017.

Según se establece en los acuerdos entre ambos países, Enresa ha tenido que desembolsar la cantidad de 49.545,17 euros diarios actualizados a partir del 1 de julio de ese año.

Y las cantidades a abonar hasta 2024 han sido de entre los 87.040 euros de hace dos años hasta los 73.044 euros diarios de 2018. Según el informe de Enresa, esas penalizaciones han supuesto un total acumulado, a 31 de diciembre de 2024, de 219,2 millones de euros.

Con fecha de 19 de diciembre de 2024, se firmó la tercera adenda que establecía un importe fijo por las penalizaciones, por importe de 85.195 euros diarios hasta el 31 de diciembre de 2026.

Esta situación llevó a prorrogar sucesivamente los contratos con Francia para seguir custodiando los residuos y posponer su retorno “hasta que hubiera instalaciones disponibles en España”, ampliando el retraso acumulado (unos 14 años sobre el calendario inicialmente acordado).