Foto de familia durante la presentación del 'Manifiesto por el mantenimiento de la economía de Castellón'.

Foto de familia durante la presentación del 'Manifiesto por el mantenimiento de la economía de Castellón'. CEV.

Observatorio de la Energía

La industria de Castellón pide auxilio al Gobierno: las ayudas sólo cubren un 5% de los sobrecostes energéticos

Se espera que la facturación del sector cerámico caiga en 1.000 millones de euros en 2023, con los niveles de producción más bajos de la última década.

18 enero, 2024 03:00

La industria de Castellón enfrenta un momento crítico. Las ayudas adjudicadas a su industria por el Gobierno, con el fin de paliar los efectos de la crisis de Ucrania, apenas cubren el 5% del sobrecoste energético.

El Gobierno repartió el año pasado 450 millones de euros a las empresas gasintensivas para compensar el impacto de los precios del gas. Sin embargo, el sector cerámico (concentrado en Castellón), que enfrentó un sobrecoste de 2.000 millones en 2022, sólo ha recibido unos 80 millones de este paquete.

"Además, se han ejecutado poquísimos préstamos bancarios (avalados por el ICO) debido a la altísima burocracia exigida y a que la banca no está resultando lo flexible que nos gustaría". Así lo denunció este miércoles el presidente de la Confederación Empresarial de Comunidad Valenciana (CEV) de Castellón, Luís M. Martí, en la presentación del Manifiesto por el mantenimiento de la economía de Castellón, que se celebró en la sede de la CEOE.

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Desde la CEV no entienden que los fondos Next Generation de la Unión Europea, "que estaban llamados a ser un auténtico Plan Marshall para Castellón", estén "pasando por alto nuestra industria".

La producción de cerámica caerá un 20% en 2023, mínimos de la última década. "En 16 meses hemos perdido 2.000 afiliados a la Seguridad Social y durante los 10 primeros meses de 2023 ha habido 6.000 personas en ERTEs y EREs", reveló Martí.

Además, se espera que la facturación de este ámbito en 2023 haya disminuido en torno a 1.000 millones de euros.

Pese a ello, Castellón tiene el PIB industrial más alto de España, con una cuota del 36%. El sector cerámico genera uno de cada cuatro puestos de trabajo en la provincia. Además es el primer productor europeo, el cuarto a nivel mundial, y el segundo exportador, líder mundial en fritas y esmaltes, así como en tecnología mecánica e innovación.

Cifras desalentadoras

El presidente de la CEV Castellón presentó, además, unas cifras macroeconómicas desalentadoras para la provincia. El déficit regional (que alcanzó los 3.847 millones de euros en 2022) y el endeudamiento (55.033 millones a fecha de 2022), representan "el mayor problema para poder desarrollar un programa económico de futuro", alertó Luís M. Martí.

La brecha en renta por habitante que separa a Castellón de la media nacional y europea sigue creciendo. Los ingresos familiares llevan 15 años estancados, mientras los de los países de la OCDE han crecido un 22% en el mismo tiempo.

Castellón se encuentra a la baja en exportaciones, empleo, compra de viviendas, hipotecas, creación de empresas y producción industrial. Se trata de una situación que contrasta con la que vivía en el año 2000, cuando había pleno empleo en el 86% de los municipios de la provincia.

Con Álava, es la única provincia de España con una tasa de paro superior a la de diciembre de 2022. Además el desempleo juvenil alcanza una cuota del 27,8%.

Peticiones

La patronal castellonentes criticó que la decisión de incrementar el salario mínimo interprofesional (SMI) sin consenso con la patronal y sin contemplar a sectores como el agrario. 

La CEV y sus asociados denunciaron que los proyectos castellonenses, especialmente los de carácter privado, no están siendo beneficiarios de fondos europeos. "Pocos fondos, muchos en manos públicas y con difícil acceso para el tejido empresarial", argumentó su presidente.

"Tampoco entendemos cómo se está abordando la crisis de la industria cerámica. Es incomprensible no darse cuenta que ayudar a nuestra industria es ayudar a todo el territorio y que el coste de no hacerlo, no nos lo podemos permitir", añadió Martí.

La Unión Europea, España y la Comunidad Valenciana deben tomar las riendas de la industria como vector de futuro. "Llevamos décadas descuidando la industria, pensando que podíamos ser solo país de servicios, y hemos de volver a la senda de fabricar: no basta con saber (ciencia), hay que saber hacer (tecnología) y hay que hacerlo aquí (industria)", dijo.