La vicepresidenta Teresa Ribera y la comisaria Kadri Simson durante la anterior reunión de ministros de Energía de la UE

La vicepresidenta Teresa Ribera y la comisaria Kadri Simson durante la anterior reunión de ministros de Energía de la UE UE

Energía

Rechazo masivo en la UE al 'tope al gas' de Von der Leyen a la que acusan de "postureo político"

Tanto los partidarios de topar el precio del gas (España o Francia), como los que se oponen (Holanda), rechazan el planteamiento de la Comisión. 

24 noviembre, 2022 03:14
Bruselas

"Postureo político con efectos nulos o perversos". Esta es la opinión general entre los Gobiernos de la UE sobre la propuesta de Bruselas de fijar un precio máximo de 275 euros/MWh al gas importado. Una iniciativa con la que, paradójicamente, la Comisión de Ursula von der Leyen pretendía contentar a la vez a los dos bandos en disputa.

Por un lado, Bruselas acepta por primera vez la imposición de un tope al gas, una medida reclamada desde hace meses para rebajar la factura energética por una mayoría de 15 países (entre ellos España, Italia, Francia o Polonia). Por el otro, el límite es tan elevado y contempla tantas salvaguardas que parece diseñado para no activarse nunca, como les gustaría a Alemania y Holanda.

Sin embargo, la solución de compromiso del Ejecutivo comunitario ha logrado todo lo contrario de lo que buscaba. Lo nunca visto: enfurecer a todos los Estados miembros al mismo tiempo. España y el resto de partidarios del tope al gas la tachan de "tomadura de pelo" por ser inoperante. En el extremo contrario, Holanda sostiene que se trata de una propuesta "fuera de lugar" que subirá los precios en lugar de rebajarlos. "Hay un nivel de indignación muy alto", asegura la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera.

[Bruselas propone fijar el tope al precio del gas en un nivel muy alto de 275 euros por megavatio hora]

El tope al gas de Bruselas se debate por primera vez en la reunión extraordinaria de ministros de Energía de los 27 de este jueves en Bruselas, aunque no se prevé ningún tipo de acuerdo porque la propuesta legislativa ha llegado demasiado tarde.

Es más, el descontento entre las delegaciones es tal que podría hacer descarrilar los otros dos reglamentos que sí figuran en la agenda para aprobación: el que pretende facilitar las compras conjuntas del gas y el que facilita la concesión de permisos para los parques de renovables.

Las críticas al Ejecutivo comunitario han escalado ya al máximo nivel político de los jefes del Gobierno. El presidente Pedro Sánchez censura que la propuesta de Von der Leyen es "claramente insuficiente" y "no va por el buen camino". Por su parte, el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, lamenta que Bruselas ha fijado el tope al gas "a un nivel muy alto".

"La Comisión va a oír cosas muy duras por parte de la inmensa mayoría de los ministros", ha pronosticado la vicepresidenta tercera. "Me consta que hay Estados miembros que van a decir que, o se hace una propuesta seria, o simplemente dejamos de respaldar las propuestas de la Comisión en otros temas que le puedan resultar importantes a ella", asegura Ribera. "Esto no es una propuesta seria, esto es una tomadura de pelo", ha zanjado.

[Teresa Ribera tacha de "tomadura de pelo" la propuesta de tope al gas de Bruselas y pide alternativas]

El tope al gas propuesto por Bruselas funciona con una doble llave de seguridad. Para activarse, el precio debe superar el umbral de 275 euros/MWh durante dos semanas seguidas. Pero, además, debe marcar un diferencial medio de 58 euros respecto al mercado internacional del gas natural licuado durante 10 de estos días. Se trata así de evitar que los buques metaneros se desvíen de la UE hacia Asia.

Con estas condiciones tan estrictas, el también denominado 'mecanismo de corrección del mercado' ni siquiera se habría activado durante durante la crisis de precios que sufrió la UE en agosto de 2022. Entonces, el gas marcó un máximo histórico de casi 320 euros/MWh, aunque este nivel récord no se mantuvo durante los quince días requeridos.

La delegación francesa sostiene que el tope al gas de Von der Leyen sólo serviría para escenarios absolutamente extremos como "la destrucción de infraestructuras energéticas" en Europa. "No responde a la realidad de mercado y es insuficiente", señalan fuentes del ministerio de Transición Energética, que reclama a Bruselas que "revise de forma significativa su ambición al alza".

En el bando contrario, Holanda sostiene que el mero hecho de que exista una propuesta legislativa sobre un tope al gas ya tiene un impacto negativo sobre el mercado, independientemente del nivel al que se fije. El efecto más inmediato será que las empresas van a incorporar este mecanismo a su cálculo de riesgos y "todos pagaremos un precio más alto por el gas". Es decir, un resultado contrario al que pretende conseguir

[El bloqueo de Alemania y Holanda impide a la UE fijar un precio máximo al gas importado]

La otra gran preocupación del Gobierno de La Haya (y también de Alemania) es que el tope al gas provoque problemas de suministro. Los productores no van a aceptar el precio máximo que establezca la UE, sino que desviarán los buques metaneros al mejor postor, a los mercados asiáticos. Estos países sostienen que la única solución para la crisis energética es rebajar más el consumo y acelerar el despliegue de renovables.

La presidencia checa de la UE ya ha anunciado que está dispuesta a convocar todas las reuniones extraordinarias de ministros de Energía que sean necesarias para cerrar un acuerdo. Pero ahora mismo el escenario más probable es que el tope al gas acabe en la agenda de la cumbre de líderes europeos del 15 y 16 de diciembre. El mecanismo de corrección del mercado debería entrar en vigor el 1 de enero, con una duración de un año.