Luces y sombras de la tercera subasta renovable: la solar distribuida

Luces y sombras de la tercera subasta renovable: la solar distribuida Invertia

Energía

Sombras de la tercera subasta renovable: la solar distribuida se enfrenta a nuevo fracaso

En la subasta de renovables de octubre, de los 300 MW que se ofertaron para pequeños proyectos de fotovoltaica solo se asignaron 5,7 MW.

7 enero, 2022 05:30

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El Gobierno ha lanzado la tercera subasta de renovables de la 'era Ribera'. En esta ocasión solo se convocan 500 MW dividido en cupos: uno para termosolar y centrales de biomasa, que suman 360 MW, y otro para fotovoltaica distribuida, de 140 MW. La decisión forma parte de los objetivos de impulsar anualmente la capacidad renovable del PNIEC.

"Resulta llamativo que saquen subasta de generación de fotovoltaica distribuida para 140 MW cuando la anterior convocatoria que tenía reserva de 300 MW para ese tipo de instalaciones, solo se adjudicaron 5,75 MW", analiza el experto en energía Yann Dumont, CEO de la consultora de energía renovable Reolum Renewable Research y presidente de Asealen, la Asociación Española de Almacenamiento de Energía.

Las condiciones eran muy exigentes y solo lo ganó un proyecto relativamente grande, de 3.250 kW, presentado por Lacksalt Asset Management, y otros tres de 750 kW, 875 kW y 875 kW de la misma compañía, Enerland Generación Solar

Uno de los que más confiaba en poder salir adelante con su plan de comunidad energética fotovoltaica era la ciudad de Zaragoza. Hace unos meses, aseguraban que en el Ministerio para la Transición Ecológica "estaban muy interesados por saber qué problemas habíamos tenido a la hora de pujar por 5 MW para poner en marcha un proyecto instalación solar fotovoltaica en las cubiertas del Cementerio de Torrero", decía en rueda de prensa su consejero de Urbanismo, Víctor Serrano.

Incluso aseguró que el Gobierno quería conocer "cuáles habían sido las dificultades a las que nos habíamos enfrentado para presentarnos y así mejorar el texto para las próximas subastas".

No se les debió de escuchar del todo, porque "las condiciones de las fotovoltaicas distribuidas son las mismas que la de la subasta anterior, así que, o los proyectos se preparan bien para poder competir, o volverá a fracasar este cupo", añade Dumont.

"El problema es que, según el borrador, si se queda desierto o no se completa la adjudicación no se puede asignar a las otras tecnologías, es decir, que como no están bajo el mismo cupo que la biomasa y termosolar, no se podrían 'trasvasar' en caso de no cubrirse". 

Características de la puja distribuida

El texto es el mismo que el de la subasta de octubre. Las instalaciones adjudicatarias tienen que estar conectadas a la red de distribución a una tensión igual o inferior a 45 kV y contar con una potencia instalada igual o inferior a 5 MW. 

Pero también tienen que fomentar la proximidad a centros de consumo. Lo más complicado era el requisito del propietario. El titular de la instalación solo podía ser una cooperativa de carácter local, "que tenga al menos diez cooperativistas", y con domicilio fiscal situado en municipios a una distancia inferior a 30 km de la instalación.

También podía ser una administración o entidad pública local cuando la instalación se sitúe en el territorio de su competencia o una sociedad de capital, en la que al menos el 25% del capital social o el 25% de la financiación necesaria, sea de a menos cuatro participantes de carácter local. 

Las exigencias no acaban ahí, como no poder presentar proyectos resultado de una división artificial de una instalación de potencia superior o encontrarse a menos de 500 metros de otra ganadora de la subasta y que perteneciese a la misma propiedad.

Biomasa y termosolar

En cuanto al cupo para centrales de biomasa y termosolar, el problema es la capacidad asignada para cada uno. Se decide una primera reserva de 200 MW para la termosolar con al menos seis horas de almacenamiento. "Una buena noticia para el almacenamiento pero que podría dejarse libertad para que los promotores ofertaran el almacenamiento que quisieran", señala el experto en energía y presidente de la asociación de almacenamiento ASEALEN.

"En cualquier caso, el almacenamiento en realidad requiere su retribución 'adhoc' según recomienda ASEALEN", puntualiza.

Además, una segunda reserva de 100 MW de biomasa, una tercera reserva de 40 MW para instalaciones de biomasa con potencia instalada inferior a 20 MW y una última reserva de 20 MW para otras tecnologías renovables. Una misma compañía puede conseguir un tope de 180 MW sumando diferentes pujas.  

A fecha de hoy hay 613 MW de biomasa de los cuales 262 MW (42%) son de Ence, la principal papelera de España y principal generadora de electricidad con biomasa.

Si se adjudicara toda la biomasa de esta subasta (140 MW), cosa posible porque se mezcla termosolar y biomasa, alguien se podría quedar con toda la biomasa y superar su cuota de mercado por encima de lo que "pudiera ser razonable para favorecer la competencia", añade Dumont.

De hecho, una central de biomasa de tamaño medio suele llegar hasta los 50 MW, lo que supone en la práctica que con solo dos plantas se cubriría el objetivo de esta subasta de renovables. Y en el caso de las instalaciones pequeñas, también podría cubrirse con otras dos. 

Avales de 60.000 euros/MW

Por último, el experto destaca la diferencia de modelos de subasta entre tecnologías tan dispares. "No se entiende que se apliquen las mismas condiciones para una central de biomasa, o una termosolar, e incluso para pequeños proyectos fotovoltaicos, con sus propias singularidades, que en las subastas de eólica y fotovoltaica". 

Además, "teniendo como referencia una subasta como la de la cogeneración, que podría tener más sentido aplicar en biomasa y termosolar con unas altas necesidades de inversión inicial".

Y pone como ejemplo el tipo de avales. "Mientras que para las primeras se les pide un aval de 60.000 euros/MW y con el peligro de que si no cumplen los plazos, los pierdan, y en el caso de cogeneración, avales de 20.000 euros/MW y su posible devolución si no consiguen acceso a la red", concluye Yann Dumont.