Eólica marina de GE (General Electric)

Eólica marina de GE (General Electric)

Energía

Los sindicatos se revuelven por la política de recortes de GE Energía en Europa: un 40% menos de plantilla en 5 años

En 2018, unas 93.000 personas trabajaban en las divisiones de Power y Renewable de General Electric. Hoy apenas suman 55.000 y podría haber más.

4 mayo, 2021 03:33

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Han saltado las alarmas entre los trabajadores de Europa de General Electric Power y Renewables, las divisiones de energía de la compañía. En tan solo cinco años, se ha adelgazado hasta un 40% la plantilla y los sindicatos temen que esa estrategia pueda continuar en un proceso de transición energética y reconstrucción verde en la Unión Europea. Coincide, además, con el renacimiento de la industria eólica en EEUU, sede del gigante.

Aún así España es el país que mejor sale parado, es el único que crece, con 659 nuevas contrataciones. Un incremento que se debe básicamente a las contrataciones para eólica marina, en su centro de Barcelona, y las plantas de palas LM WindPower. 

Según CCOO, "la multinacional impuso una estrategia de reestructuración permanente. Los negocios más afectados fueron Hydro, Grid y Power, que vieron mermada drásticamente su plantilla y su capacidad productiva. Se repitió el modelo de deslocalización y de despidos colectivos. Se eliminaron las funciones de soporte y se sobrecargó a las plantillas que quedaban".

Lo que más les sorprende a los sindicatos es que "desde ese año, General Electric ha repartido casi 25.000 millones de dólares de dividendos, lo que demuestra que las cosas se podrían haber hecho de otra manera, pero se optó por la opción de descapitalizar la compañía. El recorte de presupuesto en I+D fue de 500 millones (-16%) en 2020".

Poco gas e hidro

Según los datos de EWC (European Works Councils), la plataforma sindical que reúne a todos los representantes de los trabajadores en Europa, desde 2018 la división de Power ha sufrido un recorte de 13.168 empleos. 

GE Power abarca varios negocios, que incluyen tecnologías de gas (turbinas y componentes), energía a vapor, conversión de energía y una empresa conjunta de energía nuclear. El negocio del vapor, que incluye calderas y turbinas para convertir el vapor generado por carbón en electricidad, es una parte más pequeña de la cartera general.

"Aquí es donde se ha dado el mayor tijeretazo, tanto es así que la división se ha quedado muy afectada, está en mínimos", explican fuentes sindicales a Invertia. Se ha reorganizado el negocio de Gas, "básicamente afecta funciones de apoyo: 300 empleos. La parte de fabricación ya la reestructuraron en 2019 con 500 despidos, y ahora se ven con falta de mano de obra para completar el reciente incremento de pedidos".

"Pero ha sido una mala previsión, porque en Europa se están recibiendo muchos pedidos del sector gasista, necesario para la transición energética, y ahora la plantilla está sobrecargada, no puede más", explican fuentes sindicales a Invertia. 

"Tanto es así que la compañía tiene casi medio centenar de pedidos de turbinas de gas y hasta la fecha solo ha podido terminar dos porque no tiene suficiente mano para ir más deprisa". 

Otro departamento que también ha sufrido este recorte es hidro (todo lo relacionado con la energía hidroeléctrica), en Francia y Suiza 140 empleados. "Mucha de la producción se la están llevando a Asia con la toma de decisión en EEUU, y por eso aseguran que esta tecnología es un nicho de mercado donde no hay mucho que rascar". 

Tampoco están interesados en biomasa o fotovoltaica, "no se saca mucho beneficio, el margen es demasiado pequeño". 

Y por último, también ha caído GE Grid (Francia, Alemania, Suiza), 1200 empleados."Hemos identificado la necesidad de renovar y desarrollar la actual red de distribución eléctrica, y por tanto, necesitamos más gente trabajando en este sector. También debería ser más proactiva con el desarrollo del hidrógeno verde. Si no lo hace, General Electric llegará tarde para cuando esta tecnología irrumpa en la industria".

La eólica, la niña bonita

Está claro que GE ve a la eólica como la energía del futuro. En concreto, 'offshore', pero "el peligro es que ahora en EEUU comienza a desplegarse esta industria con la llegada de Joe Biden, y podrían llevarse la producción allí, o nuevamente a Asia", añaden las mismas fuentes. 

Mientras que GE Power perdió 13.168 trabajadores, GE Renewable Energy ganó 6.990 y un 10% correspondió a España, único país que la estadounidense aumentó su plantilla. "El incremento en Renovables se debe a que sacaron el negocio de Grid de Power y lo metieron en esta división".

SSE Renewables y Equinor eligieron en diciembre pasado a GE Renewable Energy como el proveedor de turbinas preferido para el parque eólico marino Dogger Bank C, el que se espera sea el más grande del mundo, en el mar del Norte de Reino Unido

La turbina Haliade-X ya alcanza los 14 MW, tiene 248 m de altura, un rotor de 220 m y palas de 107 m de largo. "Eso no quita para que GE esté también pujando por vender esta máquina en proyectos marinos en EEUU, China y Japón", añaden las fuentes.

La plantilla de GE en nuestro país supera ya las 3.000 personas entre las fábricas de LM Wind en Ponferrada y Castellón, Hydro en Bilbao, los propios centros de onshore y offshore de GE y la división Grid, de componentes para redes, y el centro de investigación avanzado de Barcelona, la cuna de la Haliade-X.

"Si está creciendo este sector, su desarrollo debe hacerse desde Europa, ya que como la propia UE persigue, el objetivo es recuperar la economía y el empleo. Si la pandemia ha demostrado algo es que no se puede depender de la producción asiática, sino que Europa debe tener su propia cadena de suministro", concluyen.