Corpinnat.

Corpinnat. Corpinnat. Instagram.

Distribución

Corpinnat ‘pesca’ una nueva bodega de la DO Cava y rompe la tregua del espumoso

La marca ya cuenta con 24 empresas vinícolas bajo su paraguas.

Más información: El Gobierno Vasco se retira de la guerra del vino en Rioja

Publicada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores
LO ESENCIAL
Generado con IA

La bodega familiar Fèlix Massana Ràfols ha abandonado la DO Cava para incorporarse a Corpinnat.

Con esta nueva adhesión, Corpinnat suma ya 24 bodegas adscritas en el Penedès y reaviva la tensión con la denominación de origen.

La marca colectiva Corpinnat alcanzó una facturación de 34 millones de euros en 2025, un 27% más que el año anterior.

En la vendimia de 2026, la agrupación ha superado por primera vez los 10 millones de kilos de uva recolectados.

La guerra de burbujas despierta en el corazón del Penedès (Cataluña). Corpinnat ha añadido una nueva bodega bajo su paraguas. Algo que de inicio es normal, sin embargo, esa empresa ha abandonado la Denominación de Origen Cava avivando de nuevo la guerra interna en la DO.

Hablamos de Fèlix Massana Ràfols. Fundada en 2001, es una bodega familiar que elabora una producción limitada de entre 15.000 y 20.000 botellas anuales. Sus vinos tranquilos suponen una producción de unas 5.000 botellas cada año.

Hasta hace poco pertenecía a la DO Cava, pero su incorporación en Corpinnat ha supuesto la salida de la DO y ha dado más fuerza y alas a las bodegas díscolas que hace años también se fueron para crear la marca Corpinnat.

De hecho, ha roto la tregua no escrita entre la DO y la marca tras la marcha en abril de la histórica Juvé & Camps. Seis meses en los que a Corpinnat sólo se había incorporado en junio Mas Vilella, de La Bisbal del Penedès (sin estar antes en la DO Cava).

Pero con Fèlix Massana Ràfols la puerta a que nuevas bodegas de la DO Cava recalen en la marca se abre un poco más. Además, Corpinnat gana peso y ya tiene 24 bodegas adscritas a su proyecto.

Estas son: Gramona, Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca, Torelló, Huguet de Can Feixes, Júlia Bernet, Mas Candí, Can Descregut, Pardas, Bufadors, Cisteller, Viader, Mas de la Basserola, Celler Kripta, Demost, Mas Bertran, AT Roca, Celler Mir, Torné & Bel, Juvé & Camps, Mas Vilella y, ahora, Fèlix Massana Ràfols.

Aunque podrían parecer pocas frente a las cerca de 350 de la DO Cava, cabe recordar que Corpinnat se creó hace una década como una marca colectiva de la Unión Europea que distingue a los vinos espumosos de calidad elaborados en el corazón del Penedès.

Años de guerra

Su creación es la que ha fragmentado la DO Cava. Para entender esto, hay que echar la vista atrás.

Concretamente a 2015, cuando seis casas históricas del Penedès —Gramona , Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca y Torelló— se unen para diseñar una marca colectiva propia que reivindique el terroir del "corazón del Penedès" (Corpinnat).

¿La razón? Reclamaban concretar un origen y diferenciarse de los cavas elaborados en otras regiones de España. No hay que olvidar que la DO Cava nació con un problema estructural: sus vinos espumosos no se basan en un territorio preciso, sino en un método de elaboración.

Eso permite producir cava en hasta seis comunidades autónomas y colocar al mismo nivel el vino espumoso del Penedès catalán con el de Extremadura, por ejemplo.

A esto hay que añadir el peso en el gobierno de la denominación que tienen históricamente los gigantes Freixenet y Codorníu, que apoyan una estrategia basada en volumen y precio bajo en vez de segmentación y valor añadido.

Por ello, el 10 de julio de 2017 se constituyó formalmente la Associació de Viticultors i Elaboradors Corpinnat (AVEC) con el objetivo de dar unos parámetros de calidad y prestigio limitados a la zona del Penedès.

La intención inicial de AVEC era mantener la doble etiqueta (Cava y Corpinnat) en la misma botella y convivir dentro de la denominación.

Hubo duras negociaciones, pero el Consejo Regulador lo rechazó. Llegó a dar un ultimátum a estas bodegas -que ya eran nueve- para que dejaran de usar la marca Corpinnat.

Algo que no hicieron. De hecho, fueron más allá. En enero de 2019 salieron de la DO Cava generando una grave crisis interna que afectó a la imagen de estos espumosos.

En primavera de 2019 se consumó esa ruptura con algo que la DO Cava no pensaba que ocurriría: salieron al mercado las primeras botellas etiquetadas como Corpinnat.

El enfrentamiento se intensificó cuando Corpinnat y Clàssic Penedès anunciaron negociaciones para crear una nueva DO de espumosos ligada a la DOP Penedès.

El Consejo Regulador acusó a Corpinnat de deslealtad y de querer suplantar a la DO Cava.

Viñedos del Penedés bajo el sello Corpinnat.

Viñedos del Penedés bajo el sello Corpinnat. Imagen de archivo.

En 2020, el Consejo Regulador de la DO Cava aprobó una reforma histórica: la zonificación del cava (Comtats de Barcelona, Valle del Ebro, Viñedos de Almendralejo y Requena).

También puso en marcha una segmentación en dos categorías, Cava de Guarda y Cava de Guarda Superior.

Crecimiento imparable

Irónicamente era lo que Corpinnat había exigido durante años. Pero ya llegaba tarde y no había manera de parar el crecimiento de la marca, que ya cuenta con 24 bodegas y unos buenos datos de la vendimia de 2026.

Por primera vez desde su creación, la agrupación de espumosos del Penedès ha alcanzado los 10 millones de kilos de uva (concretamente 10.046.562 kg).

Equipo directivo de Corpinnat.

Equipo directivo de Corpinnat. Corpinnat.

Se trata de un 26% más que el año anterior, cuando las 19 bodegas que formaban parte de Corpinnat vendimiaron 7,9 millones de kilos.

La marca colectiva cerró el ejercicio de 2025 con una facturación de 34 millones de euros, lo que representa un incremento anual del 27%.

El volumen de botellas comercializadas alcanzó los 3 millones de unidades, con un aumento interanual del 34% respecto a 2024.