Helado de Ben & Jerry's.

Helado de Ben & Jerry's. Europa Press.

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La guerra del helado: Ben & Jerry's lucha frente a Magnum por su independencia en los tribunales de EEUU

Unilever compró Ben & Jerry's con el compromiso de preservar su autonomía.

Pero no ha sido así y ha sido demandada por violar el contrato de fusión.

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Las claves

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Ben & Jerry's ha demandado a Magnum y su empresa matriz por cortar la financiación de su fundación, poniendo en riesgo su independencia y operaciones.

La disputa surge tras la escisión de la división de helados de Unilever, que convirtió a The Magnum Ice Cream Company en la nueva matriz de Ben & Jerry's.

El conflicto se agravó cuando Tmicc forzó la salida de miembros clave de la junta independiente y bloqueó mensajes políticos de Ben & Jerry's.

Ben Cohen, cofundador de Ben & Jerry's, ha llamado al boicot de los productos Magnum y defiende la misión social y filantrópica de la marca.

Adiós a la paz en el imperio del helado. Ben & Jerry's le ha declarado la guerra a su propia empresa matriz, la gigante de Magnum, que desde hace años trata de asfixiar económicamente a la marca de helados que en el año 2000 compró Unilever.

El último gran conflicto tiene como protagonista a la Fundación Ben & Jerry's, que anunció recientemente que suspendería operaciones a partir del 31 de diciembre de 2026, a menos que obtenga un fallo favorable en el litigio judicial que mantiene con Magnum por la pérdida de su financiación.

La Fundación está impulsando activamente dicha demanda, aunque prevé que el asunto judicial se extienda hasta el próximo año, según detalló en un comunicado que sonaba a despedida.

Esta suspensión de operaciones a finales de año es consecuencia de la decisión tomada en abril de 2025 por la filial de Unilever, The Magnum Ice Cream Company (Tmicc), de cortar la financiación de la Fundación.

También emitió un mandato para que los miembros de la entidad desalojaran sus oficinas corporativas el 15 de julio de 2026.

La directiva de Magnum sostiene que el bloqueo de fondos responde a irregularidades de gobernanza y conflictos de interés detectados en una auditoría.

Desde la compañía afirman sentirse decepcionados tras el comunicado de la Fundación.

Y aseguran que "The Magnum Ice Cream Company mantiene su firme compromiso de financiar una fundación dedicada a la concesión de ayudas".

Por su parte, la junta de la Fundación y el cofundador, Ben Cohen, califican la medida como una represalia corporativa para desmantelar 40 años de activismo y filantropía independiente.

El origen

El origen del conflicto está en el año 2000, cuando la multinacional británica Unilever adquirió Ben & Jerry's por 326 millones de dólares (286 millones de euros).

Para que la compra saliera adelante, los fundadores impusieron una condición contractual inédita: la creación de una junta independiente encargada de velar por la integridad de los productos y la misión social progresista de Ben & Jerry's.

Dado que Unilever ya era propietaria de Magnum (lanzada en los años 80), ambas marcas pasaron a ser hermanas.

A principios de 2024, Unilever anunció su decisión de escindir y separar por completo toda su división de helados para concentrarse en otras categorías de alimentación. Otros rivales como Nestlé también intentan desligarse del negocio de los helados.

A finales de 2025, este proceso culminó con la creación de una nueva empresa independiente y su salida a bolsa bajo el nombre corporativo de The Magnum Ice Cream Company (Tmicc).

Fue en ese momento cuando Ben & Jerry's pasó a ser formalmente una filial dependiente de esta nueva entidad. Y, por tanto, fue el punto de inflexión de la gran guerra que libra y librará contra Magnum.

El equilibrio comenzó a agrietarse cuando Ben & Jerry's intentó posicionarse sobre temas políticos y geopolíticos complejos, como llamados al alto el fuego en Gaza.

La dirección corporativa comenzó a bloquear estos mensajes para evitar boicots e impactos negativos en sus negocios globales.

Bajo el pretexto de una revisión de gobernanza y auditorías, Tmicc forzó la salida de miembros clave de la junta independiente y de un patrono de la Fundación. Poco después, cortó la financiación anual de la entidad.

Esta secuencia de actos llevó a la junta independiente y a la Fundación a demandar a Magnum ante un tribunal federal de Nueva York por violar el contrato de fusión original del año 2000.

El propio Ben Cohen, cofundador de Ben & Jerry's, ha entrado de lleno en la guerra y ha pedido a las cadenas de supermercados y tiendas que boicoteen los productos Magnum.

También está intensificando la presión sobre el gigante de los helados para que venda la marca a inversores que protejan su misión social.

Pero esa no parece que vaya a ser la solución final. "Ben & Jerry’s no está en venta y continúa creciendo como parte de The Magnum Ice Cream Company", señalan desde la compañía a este periódico.

Y recuerdan que la presencia de Ben & Jerry’s ha aumentado de 4 a más de 40 países, sus ingresos se han multiplicado por más de cinco y ha logrado un crecimiento orgánico de las ventas superior al 3% y ganancias de cuota de mercado en Estados Unidos y Europa.

Un imperio

Y lo cierto es que lucha contra todo un imperio de los helados. The Magnum Ice Cream Company gestiona un portafolio de más de 30 marcas que vende en 80 países, organizadas en torno a cuatro grandes supermarcas: Magnum, Ben & Jerry's, Cornetto y Wall's.

En España, también conocemos otras como Frigo, Carte D'Or, Viennetta, Calippo, Solero… De hecho, también hay una veintena de tiendas físicas de Ben & Jerry's.