Repartidores de Glovo, Uber Eats y Deliveroo.

Repartidores de Glovo, Uber Eats y Deliveroo. EFE

Distribución

La oferta de Uber por Glovo anticipa una guerra en el ‘delivery’ europeo por controlar un mercado de 29.000 M€

El sector tiende a la concentración con grandes operaciones.

En España, su facturación alcanza los 1.535 millones de euros anuales.

Más información: Uber compra Delivery Hero por 12.900 millones de euros y descarta el mercado español donde opera con Glovo

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Las claves

Las claves

Uber ha ofertado 12.900 millones de euros por la compra de Delivery Hero, excluyendo 14 mercados por motivos regulatorios, entre ellos España.

La operación permitirá a Uber duplicar su presencia en mercados europeos, pasando de 34 a 58 países, y fortalecerá su posición frente a competidores como DoorDash y Just Eat.

El mercado europeo de delivery de comida alcanzará los 66.600 millones de euros en 2034, casi el doble respecto a 2025, aunque en España solo el 25% del gasto en restauración se realiza a domicilio.

El sector enfrenta retos como la presión regulatoria, el control del gasto de los usuarios y el aumento de la preferencia por el take away y el click & collect debido a comisiones y retrasos en la entrega.

El mercado del reparto de comida a domicilio en Europa ha entrado en una fase de consolidación extrema. Tras la explosión de la demanda durante la pandemia, el sector ha pasado de una lucha feroz por ganar clientes a una búsqueda desesperada de rentabilidad con operaciones que dinamitan un mercado de 29.000 millones de euros.

Una de ellas es la oferta de Uber Technologies para comprar Delivery Hero por 14.800 millones de dólares (algo más de 12.900 millones de euros).

Anunciada ayer, se trata de una operación en la que no se incluyen 14 mercados por cuestiones regulatorias. Uno de ellos es España, donde opera con Glovo.

La transacción, a la espera de ser aprobada, duplica el número de mercados donde Uber ofrecerá servicios de movilidad y entrega, pasando de 34 a 58.

"La obtención de sinergias y economías de escala, amén del ahorro en gastos de marketing harán de Uber el gran ganador a largo plazo", señala a este periódico Francisco Javier Rivas, docente de EAE Business School.

Esto coloca a Uber en una posición más fuerte en el Viejo Continente. Así, Reino Unido y Francia se convierten en sus dos grandes motores en Europa para Uber Eats.

Aquí mantiene una lucha encarnizada codo con codo con Deliveroo (ahora bajo la órbita de DoorDash) y Just Eat.

Mientras tanto Alemania será su gran centro de operaciones de Europa central ya que Uber se ha comprometido a mantener la sede en Berlín y a invertir 2.000 millones en el país en los próximos cinco años.

Con la nueva reestructuración de Delivery Hero, la marca ganará una presencia indirecta masiva en zonas donde antes apenas tenía tracción.

Y lo hará frente a players que se han ido reforzando. Hace un año la multinacional de inversión Prosus adquirió Just Eat Takeaway por 4.100 millones.

Esto le ha dado el músculo financiero necesario para defender sus feudos europeos frente a la agresividad de Uber y DoorDash.

De hecho, ayer acordó vender su participación restante del 16,8% en Delivery Hero a Uber. Todo ello en cumplimiento con Bruselas.

El tercero en discordia es DoorDash, que el año pasado también completó la adquisición de Deliveroo por aproximadamente 3.400 millones de euros.

Deliveroo es especialmente fuerte en el Reino Unido, Francia e Italia. Con la tecnología y el capital de DoorDash, han reforzado enormemente sus herramientas de suscripción mensual.

Y, por último, quedan en el tablero de juego Glovo (con presencia en Moldavia, Polonia, Portugal, Rumanía y España ) y Foodora (Austria, Suecia, Noruega, Hungría y la República Checa).

Al quedar excluidas de la compra de Uber por temas regulatorios, su futuro queda un poco en el aire.

Delivery Hero firmó un acuerdo independiente con SSW Partners, una firma de inversión con sede en Nueva York, para la venta del negocio en estos mercados por 1.600 millones de dólares (1.398 millones de euros).

Un repartidor de Deliveroo.

Un repartidor de Deliveroo. Europa Press

Por lo que quedarían bajo su control, aunque pendientes también de encontrar un socio estratégico.

Otra opción es vender. "Este fondo buscará la máxima rentabilidad de la empresa optimizando costes con el objetivo de poder venderlo a un precio superior en un plazo máximo de 3 a 5 años", explica el experto.

La consolidación entre las principales plataformas de reparto europeas está transformando significativamente la dinámica del mercado al mejorar la eficiencia operativa, el alcance geográfico y las capacidades tecnológicas.

“Las empresas más grandes pueden negociar mejores condiciones con los restaurantes, expandir sus redes logísticas e invertir en automatización”, señala un informe de la plataforma de análisis de mercado Research and Markets.

En este contexto, en su último análisis estima que el mercado europeo de reparto de comida a domicilio llegará a los 76.390 millones de dólares en 2034 (66.600 millones de euros).

Esto supondría duplicar el negocio actual. En 2025, el mercado alcanzó los 34.170 millones de dólares en 2025 (29.814 millones de euros).

España

Eso en Europa. Pero si nos centramos en España, el delivery de comida rápida facturó unos 1.535 millones de euros en 2025, un 3,3% más que un año antes, según el Observatorio Sectorial DBK de Informa (filial de Cesce) de 2025.

Esto representa aproximadamente el 25% de todo lo que mueve el sector de la comida rápida.

Esta será la gran paradoja del sector: aunque a nivel europeo el delivery crece en gasto cada año, en España nos gusta la calle e ir a los restaurantes.

El 75% del gasto que hacemos en restauración se sigue realizando físicamente dentro del local (en sala o terraza), frente al 64% de la media europea, según un estudio de la consultora Circana.

De hecho, nuestro mercado ha asistido a la salida de muchos operadores en los últimos años: Deliveroo en 2021, Getir y Gorillas en 2023, Stuart en 2024…

No obstante, también es un sector en crecimiento: si al reparto de restaurantes le sumamos el quick commerce (las compras rápidas de supermercado o farmacia a domicilio), el sector moverá 2.450 millones de euros para el año 2030, según datos de Just Eat.

Retos

A pesar de que esta industria crecerá en Europa, el delivery tiene muchos retos por delante. Uno de ellos tiene que ver con el control del gasto de los usuarios.

Según un estudio de Circana, que también sitúa el negocio del delivery en 29.000 millones en Europa, muchos consumidores piden platos principales por la app de reparto pero los complementan en casa con sus propios ingredientes, bebidas o postres para ahorrar.

Además, el take away o click&collect ganan fuerza. Ante los retrasos, la falta de repartidores y el encarecimiento de las tasas de envío, muchos consumidores optan por recoger el pedido en el local.

Los restaurantes lo prefieren también. ¿Por qué? Porque estas plataformas lastran sus márgenes ya que suelen cobrar comisiones que van del 15% al 30% sobre el precio del plato.

Además, la presión regulatoria de la Unión Europea no ayuda a estos modelos de negocio.

Tampoco en España, donde la transición obligatoria hacia modelos de contratación laboral (en lugar de repartidores autónomos) con la Ley Rider ha provocado un desbarajuste.

Hay menos repartidores y más retrasos. Y, por tanto, más descontento de los usuarios.