Trabajadores de una obra.

Trabajadores de una obra. Istock

Construcción e Infraestructuras

El Gobierno no facilita contratar extranjeros para la construcción pese a la crisis de la vivienda y a que faltan 700.000 obreros

El listado del SEPE deja fuera a albañiles, encofradores y ferrallistas.

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La Confederación Nacional de la Construcción estima que se necesitan unos 700.000 trabajadores en España para recuperar el ritmo de edificación necesario.

Oficios clave como albañiles, encofradores o ferrallistas continúan fuera del catálogo del SEPE de empleos de difícil cobertura, complicando la contratación de extranjeros.

El SEPE únicamente incluye siete ocupaciones del sector en su listado ágil, dejando fuera las labores iniciales esenciales para levantar viviendas.

El elevado precio de los alquileres dificulta que los obreros se trasladen entre provincias para cubrir los puestos de trabajo disponibles.

La construcción necesita unos 700.000 trabajadores en España para recuperar el ritmo de edificación necesario, según los cálculos de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC).

Una falta de mano de obra que se ha convertido en uno de los principales obstáculos para levantar nuevas promociones.

Sin embargo, pese a la gran crisis de vivienda que atraviesa actualmente el país, el Gobierno tampoco facilita la contratación de trabajadores extranjeros para cubrir algunos de los puestos más necesarios. Profesiones clave para la ejecución de las obras, como albañiles, encofradores o ferrallistas, siguen fuera del catálogo oficial de empleos de difícil cobertura.

Así se desprende del listado del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) correspondiente al tercer trimestre de 2026. Este documento recoge las profesiones con dificultades para encontrar personal en España y permite a las empresas agilizar la contratación de trabajadores extranjeros cuando no encuentran en nuestro país.

En concreto, las empresas pueden contratar profesionales en sus países de origen sin necesidad de demostrar previamente que no encuentran candidatos disponibles en el mercado laboral español.

Por tanto, la ausencia de estos oficios en el catálogo obliga a las constructoras a recurrir a otros procedimientos para contratar personal extranjero.

Una dificultad añadida para un sector que necesita incorporar miles de trabajadores y aumentar la construcción de viviendas.

El catálogo del SEPE incluye únicamente siete ocupaciones relacionadas con la construcción. Entre ellas figuran los carpinteros de aluminio, metálico y PVC, los montadores de carpintería metálica, los instaladores electricistas y los operadores de grúa.

Sin embargo, ninguna de ellas corresponde a los oficios de las primeras fases de construcción de una vivienda, como los trabajos de albañilería, encofrado o ferralla.

Esto no significa que las empresas tengan prohibido contratar a trabajadores extranjeros para estos puestos. Sino que la diferencia está en los trámites.

Al no figurar en el catálogo, las constructoras no pueden acogerse directamente a esta vía más rápida y deben cumplir otros requisitos.

Un problema que llega en un momento especialmente complicado para el sector. La CNC lleva tiempo alertando de la falta de profesionales y de las dificultades para incorporar nuevos trabajadores.

A ello se suma la necesidad de construir más viviendas para responder a la demanda.

Además, a esta situación se suma otro obstáculo para encontrar personal: el elevado precio de la vivienda.

Y es que esta búsqueda de trabajadores se extiende por todo el territorio nacional, por lo que muchos profesionales tendrían que trasladarse a otras provincias para cubrir los puestos disponibles en las obras.

Así, los costes del alquiler también pueden dificultar que los trabajadores se trasladen a otras provincias para cubrir puestos en las obras.

Por lo que esa falta de vivienda asequible, que tanto reclaman desde las calles, también puede limitar la búsqueda de profesionales en un sector que necesita incorporar mano de obra para aumentar la construcción.

El problema es que España no construye suficientes viviendas para atender la demanda.

El déficit residencial sigue creciendo mientras la creación de nuevos hogares supera el ritmo de edificación.

Y para reducir esta brecha, el sector necesitará aumentar la producción, pero también contar con los profesionales necesarios para levantarla.

Desde la CNC recuerdan que construir más no depende únicamente de disponer de suelo o poner en marcha nuevas promociones. También hace falta mano de obra para ejecutar los proyectos.

Y es que sin suficientes trabajadores, el aumento de la construcción sólo seguirá encontrando dificultades para avanzar al ritmo que exige la sociedad.