El presidente y CEO de Acciona, José Manuel Entrecanales Domecq, durante la Junta General de Accionistas de Acciona.

El presidente y CEO de Acciona, José Manuel Entrecanales Domecq, durante la Junta General de Accionistas de Acciona.

Construcción e Infraestructuras

Acciona sufre la suspensión de un contrato de 335 millones en Brasil que pone en riesgo la adjudicación

La decisión judicial llega después de que los principales competidores impugnaran la licitación, marcada por varias revisiones y fuertes críticas.

Más información: Acciona acelera su apuesta por el agua en Brasil y pone la mira en licitaciones que movilizarán 4.500 millones

Publicada

Las claves

La justicia brasileña ha suspendido cautelarmente el contrato de 335 millones de euros que Acciona ganó para construir una carretera clave en São Paulo.

La licitación fue impugnada por los principales competidores, criticando que Acciona, con la oferta más cara, resultara adjudicataria tras la revisión de puntuaciones técnicas.

El consorcio Álya y OECI, inicialmente mejor posicionado, fue excluido por no cumplir con los requisitos técnicos, lo que permitió a Acciona superar a Nova Roma.

Una corte de segunda instancia ha decidido paralizar provisionalmente el contrato hasta que se resuelvan las contradicciones y se analicen las alegaciones de los implicados.

Revés en Brasil para Acciona. La justicia brasileña ha suspendido cautelarmente el contrato de 335 millones de euros que la compañía española se adjudicó hace unas semanas para la construcción de una carretera en São Paulo.

Se trata de las obras del tramo viario entre la Avenida Jornalista Roberto Marinho y la Rodovia dos Imigrantes, una de las principales arterias logísticas del país y clave para la conexión entre la capital y el litoral.

La decisión judicial llega después de que los principales competidores impugnaran la licitación. Esta ha estado marcada por giros técnicos, recursos y fuertes críticas al hecho de que la oferta de Acciona, inicialmente la más cara, resultara ganadora.

En los resultados preliminares, Acciona quedó en tercer lugar, por detrás de los consorcios Expresso Roma (Álya y OECI) y Nova Roma (Construbase, FM Rodrigues y Uranpres).

El primero presentó la propuesta más barata, de unos 289 millones de euros, mientras que Nova Roma ofertó 305 millones. Acciona, por su parte, presentó una oferta unos 50 millones de euros superior a la de sus competidores.

La compañía española reclamó los resultados de la clasificación inicial, solicitando la revisión de la propuesta del consorcio mejor posicionado y de las puntuaciones técnicas otorgadas a su propio proyecto.

Tras el análisis, el ayuntamiento de São Paulo determinó que la propuesta de Álya y OECI no cumplía con el pliego de condiciones, ya que omitía la construcción de algunos viaductos y del sistema de macro drenaje exigido, elementos esenciales del proyecto.

Esta omisión habría permitido abaratar artificialmente el presupuesto, motivo por el que Expresso Roma fue excluido de la licitación.

El ayuntamiento también revisó las puntuaciones técnicas y Acciona logró superar a Nova Roma en la combinación de criterios técnicos y económicos, pese a mantener un precio superior.

Tras la adjudicación, Álya y OECI acudieron a un juzgado de primera instancia, alegando que su desclasificación era “injustificada” e “ilegal”, ya que había obtenido la mejor nota técnico-económica.

Sin embargo, el juzgado rechazó sus argumentos por no encontrar indicios de ilegalidad.

El consorcio recurrió entonces a una corte de segunda instancia, que ha decidido suspender provisionalmente la ejecución del contrato hasta que se analice en profundidad el caso, que actualmente se encuentra en fase de alegaciones.

El tribunal señaló que el elevado coste del proyecto tiene un impacto relevante sobre el erario y que continuar con su ejecución antes de aclarar las contradicciones planteadas podría consolidar situaciones de difícil reversión.