El consejero delegado de Banco Sabadell, Marc Armengol, durante la rueda de prensa de los resultados del segundo trimestre de 2026.

El consejero delegado de Banco Sabadell, Marc Armengol, durante la rueda de prensa de los resultados del segundo trimestre de 2026. Europa Press / David Zorrakino.

Banca

BPCE pone un pie en el Sabadell con la 'bala' de impulsar una gran fusión transfronteriza entre ambos bancos

El movimiento sigue la estela de Unicaja con Santalucía o Cajamar con Crédit Agricole y Generali.

Un cambio de Gobierno en España puede resucitar una opa sobre el Sabadell.

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BPCE entra con un 7% en Banco Sabadell y prevé elevar su participación hasta el 9,9%, además de solicitar un asiento en el consejo de administración.

La alianza refuerza el núcleo duro de Sabadell frente a eventuales opas y aporta capacidades en banca corporativa, inversión, leasing, crédito al consumo y negocio internacional.

Expertos ven la inversión como un posible primer paso hacia una integración transfronteriza, favorecida por la escasa coincidencia de mercados entre ambas entidades.

BPCE, que ya controla Novo Banco en Portugal, avanza en su estrategia ibérica y europea, en línea con el impulso del BCE a la consolidación bancaria transfronteriza.

La entrada del grupo bancario francés BPCE -matriz de Natixis- con un 7% en el capital de Banco Sabadell, con opción de elevar su participación hasta el 9,9%, blinda al banco vallesano con un renovado núcleo duro de accionistas institucionales y socios comerciales ante posibles futuras opas como la que tuvo que frenar en 2025 del BBVA.

Pero su alianza también abre la puerta a una gran fusión transfronteriza entre ambos bancos si la hoja de ruta a corto y medio plazo se cumple punto por punto.

Estos movimientos de fusión o absorción son los que promueve el Banco Central Europeo (BCE) para que la banca del Viejo Continente gane tamaño y pueda competir de tú a tú contra los gigantes de Estados Unidos y China.

De momento, sólo el italiano UniCredit, liderado por el banquero Andrea Orcel, ha dado pasos decididos en este sentido, al hacerse mediante una opa con un 47,6% del Commerzbank alemán, porcentaje que le da casi el 50% de los derechos de voto.

En el comunicado del Sabadell con el anuncio de la operación, se califica la transacción de "amistosa", se avanza que BPCE pedirá un asiento en el consejo de administración del banco catalán, y se afirma que "BPCE no tiene intención de aumentar su participación en Banco Sabadell por encima del 9,9%".

Todo está por ver. Pero analistas, consultores y personas de confianza alrededor de la entidad estiman que el segundo banco de Francia no se limitará a recibir dividendos y cruzar productos y servicios.

En un primer momento, todos los expertos financieros consultados justifican la unión en que BPCE será un accionista estable y un socio estratégico para el Sabadell, que le ayuda a reforzar su núcleo duro junto a la aseguradora suiza Zurich (con un 5%) y a la gestora de activos gala Amundi (tiene menos acciones, pero sí una alianza en fondos hasta 2035 al haber comprado Sabadell AM) y, por tanto, le protege ante posibles operaciones hostiles en el futuro. BlackRock también posee más de un 8%, aunque muchos de sus fondos accionistas son pasivos.

Bancos de inversión como Citi ya aventuran que, si tras las elecciones generales del 29N, el Gobierno de España cambia de signo como todo parece indicar, podría resucitarse una opa sobre Sabadell. Si bien desde BBVA, tras tres intentos fallidos desde 2020 entre amistosos y hostiles, Carlos Torres ha cerrado ya la puerta a una nueva intentona por el banco presidido por Josep Oliu y capitaneado por Marc Armengol.

Pero la suma con BPCE también le hará crecer al Sabadell en segmentos como banca corporativa y de inversión, leasing de bienes de equipo, crédito al consumo y negocio internacional de clientes. Y ahí se abre la segunda derivada.

Con la estabilidad requerida en solitario y cumpliendo hitos con BPCE detrás, "si con el tiempo la relación evolucionara hacia una mayor integración, sería una operación con mucha lógica", cree Santiago Tiana, consultor independiente y exdirectivo del banco catalán.

"Prácticamente no hay solapamiento de mercados ni competencia directa y, por tanto, no debería comportar las decisiones traumáticas sobre oficinas y plantilla que suele provocar una fusión doméstica. De hecho", recalca Tiana, "una operación transfronteriza de este tipo encaja con la voluntad del BCE de avanzar hacia una banca europea más integrada".

Expansión ibérica

El consultor también considera que la entrada de BPCE puede ayudar a la acción de Banco Sabadell a recuperar parte del valor que haya perdido por la reducción de la participación del inversor mexicano David Martínez, que ya está por debajo del 2%. "La llegada de un accionista institucional, estable y con vocación de largo plazo puede compensar esa presión vendedora y reforzar la confianza del mercado".

Otro experto financiero preguntado por este periódico indica que la visión que da la banca francesa de la operación es muy distinta de la que ofrece el Banco Sabadell en su comunicado, y cree que simplemente es el primer paso en una estrategia de integración paulatina. "Nadie invierte 1.600 o 1.700 millones de euros para cobrar dividendos", deja caer.

Fuentes del mercado conocedoras aseguran que BPCE no tiene opción de compra reglada ni plazos. El subir un 2,9% adicional será a discreción, según las condiciones del mercado.

Por tanto, Tiana resume en una "decisión estratégica inteligente" para Sabadell su matrimonio con BPCE. "Refuerza el accionariado, abre nuevas oportunidades de negocio y deja abierta una vía corporativa de futuro. Y la reacción positiva de la cotización confirma que el mercado también lo ha interpretado así". Las acciones del Sabadell subieron ayer un 2,90%.

Además, BPCE ha llevado a cabo varias integraciones europeas clave en los últimos años, centradas principalmente en la península ibérica y Bélgica, como parte de su estrategia de crecimiento en Europa bajo su plan 'Visión 2030'.

La consolidación bancaria europea ha comenzado en Italia y Alemania y podría acelerarse en España y Portugal. Entre 2025 y 2026, BPCE se ha hecho con el control total de Novo Banco en Portugal tras comprar un 75% a Lone Star y el 25% restante al Gobierno luso y su Fondo de Resolución.

Y ahora ha puesto un pie en Banco Sabadell pasando por debajo del radar del 'escudo antiopas' del Gobierno de España, situado en el 10%, y con la intención de vigilar de cerca el crecimiento y el plan estratégico del banco vallesano, que seguirá como hasta ahora, para analizar la posible integración de Sant Cugat del Vallès en París en un plazo prudencial.

Núcleos duros antiopas

La operación de blindaje accionarial y compartición de productos y servicios entre Banco Sabadell y BPCE sigue la estela de otros movimientos recientes en los bancos medianos españoles.

Santalucía ha escalado su participación en Unicaja en varias fases clave desde 2023, pasando de ser un accionista minoritario a convertirse en el segundo mayor accionista del banco con un 10% del capital el pasado mayo.

Y entre junio y comienzos de octubre, la entidad cabecera de Grupo Cajamar, Banco de Crédito Social Cooperativo, ha vendido sendos paquetes del 9,9% al banco cooperativo francés Crédit Agricole y a la aseguradora italiana Generali. Mientras que las cajas rurales de Cajamar siguen ostentando un 78% del capital.

Todos ellos han reforzado sus núcleos duros con institucionales de referencia en el sur de Europa para así aguantar más como entidades independientes y tener más palancas de crecimiento.