Estatua del euro en la sede del BCE en Fráncfort.

Estatua del euro en la sede del BCE en Fráncfort. Masood Aslami, Pexels.

Banca

El BCE detecta un exceso de optimismo en algunas respuestas de bancos europeos a una crisis geopolítica

Se fijó un objetivo de 300 puntos básicos de disminución de la ratio de capital ordinario de nivel 1 (CET1) como supuesto del test reverso.

Optimismo en la suposición de que las carteras de préstamos pueden venderse o que el capital puede captarse a precios ambiciosos.

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R. Escudero
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Las claves

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El BCE detecta que algunos bancos europeos fueron demasiado optimistas al plantear medidas de mitigación ante escenarios de crisis geopolítica.

El test de estrés de 2026 exigió a 110 bancos identificar escenarios geopolíticos plausibles que pudieran reducir su ratio de capital CET1 en 300 puntos básicos.

Los bancos analizaron cómo conflictos militares, crisis macroeconómicas o ciberataques afectarían a su capital, liquidez y solvencia.

El BCE advierte que debe mejorar la coherencia entre los escenarios de riesgo y las respuestas propuestas, especialmente en la venta de activos o captación de capital en mercados adversos.

Los bancos de la zona euro lograron elaborar escenarios de estrés económicamente relevantes que reflejaban sus vulnerabilidades individuales durante los test de estrés geopolíticos realizados por el Banco Central Europeo (BCE), que han puesto de manifiesto aspectos a mejorar, incluyendo el realismo en las medidas de mitigación, ya que en algunos casos las hipótesis parecían "excesivamente optimistas".

El examen temático de 2026, en el que han tomado parte 110 bancos directamente supervisados por el BCE, requirió que las entidades realizaran una prueba de estrés inversa, en la que se les pidió identificar escenarios geopolíticos plausibles que fueran lo suficientemente graves como para afectar materialmente sus posiciones de capital.

En este sentido, se fijó un objetivo de 300 puntos básicos de disminución de la ratio de capital ordinario de nivel 1 (CET1) y se pidió a los bancos que diseñaran escenarios con un análisis de riesgo geopolítico que condujera a dicho resultado.

Este enfoque, que difiere de las pruebas de estrés a nivel de la UE dirigidas por la Autoridad Bancaria Europea (EBA) cada dos años, en las que todos los bancos se enfrentan al mismo escenario, pone el énfasis en la capacidad de los bancos para analizar de forma más amplia cómo los riesgos geopolíticos podrían afectar a sus modelos de negocio.

En general, el BCE ha destacado que "los bancos lograron generar escenarios de estrés económicamente relevantes que reflejaban sus vulnerabilidades individuales", incluyendo conflictos militares, interrupciones en el comercio, la energía y la cadena de suministro, sanciones económicas, crisis macroeconómicas e incidentes cibernéticos.

"Esta diversidad pone de manifiesto la capacidad de los bancos para adaptar sus pruebas de estrés a sus modelos de negocio y perfiles de riesgo específicos", ha añadido la institución, recordando que el riesgo geopolítico es un factor transversal que puede afectar directa o indirectamente tanto a los riesgos financieros como a los no financieros, por lo que los bancos tuvieron que distinguir entre tres canales de transmisión: el del mercado financiero, el de la economía real y el de seguridad.

En concreto, la mayoría de los bancos presentaron el canal de la economía real como el principal canal de transmisión de riesgos, seguido del impacto en el mercado financiero. De su lado, en los escenarios que describían conflictos militares y ciberataques, el canal de seguridad, que incluye riesgos físicos, así como amenazas cibernéticas e híbridas, fue un importante transmisor de riesgos.

Medidas y ejemplos

Sin embargo, el BCE ha advertido de que el ejercicio también puso de manifiesto áreas que requieren mejoras, incluyendo la precisión y la sensibilidad de las evaluaciones de riesgo, la coherencia entre las narrativas de los escenarios y su traducción a los impactos en la solvencia y la liquidez, el realismo de las medidas de mitigación, especialmente en situaciones de crisis sistémicas, así como la articulación de las interacciones entre solvencia y liquidez en los marcos de las pruebas de estrés.

En este sentido, si bien la liquidez de los bancos se mantuvo por encima de los requisitos mínimos regulatorios en los escenarios de estrés y muchas entidades modelaron una transmisión razonable de los eventos geopolíticos a su liquidez y a sus posiciones de financiación, el BCE ha apuntado que "varios bancos mostraron una respuesta moderada a sus indicadores de liquidez, a pesar de la importante disminución de capital prevista en el escenario", señalando que, dado que el estrés de solvencia y el estrés de liquidez suelen estar estrechamente relacionados durante una crisis, "dará seguimiento a los bancos afectados con el fin de que mejoren sus marcos de pruebas de estrés".

Asimismo, en cuanto a las respuestas planteadas por los bancos para mitigar el impacto del escenario de riesgo geopolítico, se incluyen medidas de captación de capital, la venta de líneas de negocio, la reducción de costes y el ajuste de los ratios de reparto de dividendos.

En general, el BCE ha destacado que las respuestas previstas resultaron "plausibles y pertinentes" para el escenario específico, aunque identificó casos en los que las hipótesis parecían "excesivamente optimistas", como la suposición de que las carteras de préstamos pueden venderse o que el capital puede captarse a precios ambiciosos en condiciones de mercado adversas, por lo que los supervisores darán seguimiento a los bancos afectados durante el diálogo en curso sobre la planificación de capital y recuperación.