Josep Oliu, presidente de Banco Sabadell, y Carlos Torres, presidente de BBVA, se saludan en un encuentro financiero.

Josep Oliu, presidente de Banco Sabadell, y Carlos Torres, presidente de BBVA, se saludan en un encuentro financiero. Imagen de archivo. Europa Press.

Banca

BBVA y Sabadell reordenan sus cúpulas para pasar página de la opa y defender su negocio en solitario frente a la IA

Las nuevas estructuras entrarán en vigor el próximo 1 de septiembre.

"A la IA le queda todavía para estar en producción. Cualquiera que justifique algo por eso, no está diciendo la verdad".

Más información: Juan Llamas se hace cargo de la banca privada de CaixaBank en lugar de Belén Martín

Publicada
Las claves

Las claves

BBVA y Sabadell han anunciado reorganizaciones en sus cúpulas directivas tras el fracaso de la opa hostil de BBVA sobre Sabadell.

Ambos bancos sitúan la inteligencia artificial como eje central de sus nuevas estructuras y procesos para afrontar una nueva era bancaria.

BBVA ha realizado cambios profundos en su núcleo directivo, mientras que Sabadell mantiene a casi todo su equipo, reforzando competencias internas.

Las reorganizaciones buscan defender la rentabilidad y competitividad de las entidades en solitario, apostando por el crecimiento orgánico e independiente.

En menos de una semana, después de los resultados de Banco Sabadell y justo antes de los de BBVA, ambos bancos han comunicado al mercado sendas reorganizaciones de sus cúpulas directivas para reforzar la ejecución de su plan de negocio y, sobre todo, integrar la inteligencia artificial y encarar una nueva era para el modelo bancario.

No obstante, sus profundas reordenaciones de directivos son vistas por el mercado desde ángulos contrarios. Además de que los expertos del sector no se creen que sus movimientos respondan sólo a la IA. Coinciden en que el punto de partida para rediseñar su organigrama es el fracaso de la opa hostil de BBVA sobre Sabadell.

Necesaria o prescindible, el resultado fue el que fue: un 'no' rotundo por parte de los accionistas de Sabadell. Y ahora tanto BBVA como Sabadell tienen que bregarse con un mercado que toma nuevos derroteros.

Por un lado, Carlos Torres, presidente de BBVA, ha revolucionado la cúpula del banco al prescindir de ocho miembros de su núcleo duro.

Entre los grandes cambios, Gonzalo Rodríguez será el nuevo director financiero en sustitución de Luisa Gómez Bravo; Victoria del Castillo sustituirá a Paul Tobin al frente de Talent & Culture; o José Luis Elechiguerra relevará a Eduardo Osuna como country manager de BBVA en México, principal geografía para los beneficios globales del BBVA.

En tanto que Mario Pardo, actual country manager de BBVA en Colombia, asume el liderazgo de la nueva área global Institutional Engagement.

En su caso, el comité de dirección de Banco Sabadell se mantiene sin cambios, más allá del adiós de César González-Bueno como consejero delegado y el ya estrenado Marc Armengol en su lugar.

Y refuerza Sabadell las competencias de pesos pesados como Marc Prat, Elena Carrera, Carlos Ventura o Sergio Palavecino.

Ambas entidades ponen a la IA en el centro de los nuevos procesos con nuevas unidades o áreas ad hoc; hablan de aligerar las capas del organigrama hacia organizaciones más ágiles, planas y transversales, y emplazan a que las nuevas estructuras entrarán en vigor el próximo 1 de septiembre.

Rentabilidad y competitividad

Una fuente relacionada con ambos bancos sostiene que "BBVA ha castigado a los que creen que fallaron en la opa, incluso hace movimientos que reflejan lecciones aprendidas de cómo debe cuidar determinadas relaciones".

Mientras que "Banco Sabadell todo lo contrario, mantiene a todo el mundo, lo que parece un premio".

A partir de ahí, "BBVA tiene banquillo de sobra y puede plantear un mensaje de cambio y de transformación". Esta fuente considera que "Sabadell claramente trata de trasladar un mensaje de transformación y cambio, pero manteniendo a los mismos" y, en su opinión, "es difícil plantear un cambio con las mismas personas".

De hecho, añade, el banco vallesano "tiene mucho menos banquillo y menos capacidad de generar ese cambio que promete".

Y, en base a los dos nuevos organigramas, esta fuente advierte de que "a la IA le queda todavía para estar en producción, por lo que cualquiera que justifique algo por eso, no está diciendo la verdad".

Otra fuente bancaria-tecnológica estima que la reorganización de sus cúpulas y el despliegue acelerado de la IA "pueden ser la consecuencia directa de pasar del plan de crecimiento por fusión a un plan de crecimiento orgánico e independiente".

Como resume esta segunda fuente, "BBVA tiene que seguir garantizando los márgenes, esta vez sin absorción, y Sabadell debe protegerse porque ha visto que es vulnerable". A su juicio, en ambos casos usan la IA como decisión estratégica, para mantener la rentabilidad el BBVA y para ser más competitivos en el Sabadell.

Así, los cambios de personas relevantes son un mensaje a mercado de "vamos en serio" y "esto pasa a ser crítico", tal y como ilustra en última instancia.