La comisaria de Servicios Financieros, Maria Luís Albuquerque, durante la rueda de prensa de este viernes en Bruselas

La comisaria de Servicios Financieros, Maria Luís Albuquerque, durante la rueda de prensa de este viernes en Bruselas Comisión Europea

Banca

Bruselas relajará las normas bancarias para que las entidades europeas ganen tamaño frente a EEUU

El Ejecutivo comunitario vuelve a cargar contra las intervenciones injustificadas a nivel nacional que frenan la consolidación del sector.

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Las claves

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La Comisión Europea planea relajar y simplificar las normas bancarias de la UE a partir de 2027 para que los bancos europeos puedan competir con los gigantes estadounidenses.

La fragmentación nacional del sector bancario limita la competencia y dificulta que las entidades europeas alcancen mayor escala y diversificación geográfica.

Bruselas propone flexibilizar la gestión de capital y liquidez de los grandes bancos transfronterizos, desbloqueando más de 230.000 millones de euros para financiar la economía.

La Comisión también busca adaptar las normas internacionales y reducir la complejidad regulatoria, apostando por una regulación más proporcionada para grandes y pequeños bancos.

La Comisión de Ursula von der Leyen ha anunciado este viernes que presentará a partir del primer trimestre de 2027 una batería de iniciativas legislativas para simplificar y relajar las normas bancarias de la UE, con el objetivo de que las entidades europeas ganen escala y puedan competir en igualdad de condiciones con los gigantes financieros estadounidenses.

"La banca sigue estando demasiado fragmentada a lo largo de las fronteras nacionales", ha sentenciado la comisaria de Servicios Financieros, Maria Luís Albuquerque.

"Esto limita la actividad transfronteriza, reduce la competencia e impide que las entidades alcancen la escala necesaria para competir a nivel global, también en los mercados de capitales. Los bancos de la UE carecen del tamaño suficiente para competir, tanto a escala internacional como dentro del propio mercado europeo", denuncia la política portuguesa.

La UE cuenta hoy con unos 4.500 bancos, pero la inmensa mayoría son entidades pequeñas. Incluso los grandes grupos europeos juegan en una liga inferior frente a sus rivales estadounidenses: JPMorgan, que en los años noventa tenía un tamaño similar al de Deutsche Bank, es ahora alrededor de diez veces mayor por activos y opera con una escala global muy superior

La Comisión Europea identifica tres grandes obstáculos que impiden al sector bancario aprovechar todo su potencial para apoyar a la economía de la UE. En primer lugar, el mercado único bancario sigue estando demasiado fragmentado a nivel nacional.

Esto impide que los bancos de la UE alcancen la escala necesaria para competir con los bancos de terceros países (como EEUU) en segmentos clave del mercado, como la banca de inversión, las finanzas basadas en el mercado y los servicios financieros digitales, incluso en el mercado de la UE. Además, la fragmentación impide la diversificación geográfica y deja a los bancos más expuestos a las perturbaciones locales.

A ello hay que sumar que "las intervenciones injustificadas a nivel nacional siguen obstaculizando con demasiada frecuencia la capacidad de los bancos europeos para consolidarse". El informe no nombra ningún caso concreto, pero Bruselas ha expedientado a España por frustrar la OPA del BBVA sobre el Sabadell y a Italia por las trabas impuestas a la compra de Banco BPM por UniCredit.

Para superar esta fragmentación, Bruselas quiere permitir que los grandes bancos transfronterizos gestionen de forma más flexible su capital y su liquidez dentro de la UE. En la actualidad, las entidades deben mantener reservas separadas en cada país donde operan, una situación que, según la Comisión, mantiene bloqueados más de 230.000 millones de euros que podrían utilizarse para impulsar la financiación de la economía europea.

La Comisión asegura que cualquier cambio irá acompañado de garantías para proteger la estabilidad financiera de los países donde operan filiales de bancos extranjeros y reforzar la confianza entre los supervisores nacionales. En este sentido, Bruselas prepara una nueva propuesta sobre el sistema europeo de garantía de depósitos para superar el bloqueo actual y cubrir mejor posibles problemas de liquidez.

En segundo lugar, la UE ha añadido en algunos casos obligaciones extra además de las normas internacionales. Por ejemplo, el bloque aplica las normas de Basilea III -diseñadas para grandes bancos con actividad internacional- a todos los bancos de la UE, incluidos los más pequeños, aunque con algunos elementos de proporcionalidad.

Para ayudar a los bancos de la UE a competir a escala mundial, Bruselas sopesa ahora adaptar determinadas normas internacionales para tener mejor en cuenta las especificidades del bloque, como el tamaño y los modelos de negocio.

En tercer lugar, Bruselas considera que debe reducirse la complejidad innecesaria que surge de la interacción entre los distintos niveles de regulación bancaria: la supervisión de cada entidad, el control de los riesgos para el conjunto del sistema financiero y las reglas para gestionar posibles crisis.

La Comisión también apuesta por simplificar algunas obligaciones, como los requisitos de información, y aplicar una regulación más proporcionada que permita a la UE contar tanto con grandes bancos capaces de competir a escala internacional como con entidades más pequeñas que financian a las empresas locales.