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Los seis bancos vigilados por la CNMC achacan a la agresividad del mercado y no a un pacto su 'suelo' en las hipotecas fijas

Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja, bajo el foco del supervisor de la competencia.

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Las claves

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La CNMC investiga a seis bancos españoles por posibles prácticas anticompetitivas en las hipotecas a tipo fijo.

Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja argumentan que la agresividad y competencia en el mercado, no un pacto, explican los precios de las hipotecas.

Los bancos defienden que el coste de las hipotecas en España es de los más bajos de la eurozona y que cada entidad tiene su propia política comercial.

El Banco de España considera que el mercado hipotecario español funciona correctamente y no ve, por ahora, necesidad de imponer restricciones severas.

Los seis bancos españoles que cotizan en bolsa y que desde el martes están bajo el foco de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por posibles prácticas anticompetitivas en el mercado de las hipotecas arriman el hombro para defenderse ante el organismo y la opinión pública.

La tesis de Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja es que el mercado español de los créditos para adquirir una vivienda es muy competitivo con respecto a sus comparables europeos.

Tanto que, con la irrupción de los neobancos, las cajas rurales o los bancos internacionales, quienes se han mostrado muy agresivos los dos últimos años para captar nuevos clientes por la vía de las hipotecas baratas y luego fidelizarlos con otros productos (fondos de inversión, seguros, asesoramiento financiero, ETF o servicios para pymes y autónomos), las hipotecas se han dado en muchas entidades a tipos de interés demasiado bajos, incluso a pérdida.

Según datos extraídos del Banco de España, el coste de las hipotecas sigue entre los más bajos de la eurozona y lleva más de dos años por debajo de la media europea. En abril, España se mantenía como el tercer mercado con menor coste hipotecario del conjunto analizado, con un tipo medio del 2,8% frente al 3,43% del área del euro, conforme al BCE. Un precio que está por debajo del rendimiento al que cotiza el bono español a 10 años, de referencia para las empresas: un 3,34%.

Ante esa tesitura, y a preguntas de los analistas bursátiles o los periodistas, algunos consejeros delegados de estos bancos han dicho en público en los últimos trimestres que no tiene sentido que, a nivel general, el sector alargue una guerra a la baja por las hipotecas. En especial, en el tipo fijo. Y algunos han avanzado que su entidad se ha retirado o se retiraría voluntariamente de esa guerra suicida.

Fuentes de la banca infieren del escueto comunicado de la CNMC que el organismo considera y, por tanto, investiga una supuesta concertación o pacto entre estos seis grandes bancos del Ibex 35 para establecer una suerte de suelo en las hipotecas a tipo fijo y, a partir de ahí, elevar su precio progresivamente desde un momento concreto.

El comunicado de la CNMC -que desde ahora tiene a Cani Fernández como presidenta en funciones hasta el nombramiento de su sustituto- simplemente menciona que el organismo considera que "determinadas declaraciones públicas realizadas por los directivos de estas entidades bancarias constituyen indicios de una infracción de la Ley de Defensa de la Competencia". Por lo que ha incoado un procedimiento sancionador contra ellas.

Ninguno de los seis grandes bancos mencionados ha hecho comentarios sobre este asunto.

"Se investiga la realización, por algunos de sus directivos, de declaraciones públicas sobre la política comercial futura del banco relacionadas, en particular, con los tipos de interés de las hipotecas a tipo fijo. Tales declaraciones habrían permitido a las entidades del sector anticipar el comportamiento futuro de sus competidores".

Con todo, "la incoación de este expediente no prejuzga el resultado final de la investigación", y se abre ahora un periodo máximo de 24 meses para su instrucción y resolución, reza el texto de la CNMC.

Fuentes financieras conocedoras avanzan que Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja colaborarán con la CNMC entregándole la documentación que les requiera. Es más, proactivamente enviarán a sus técnicos documentación propia para atestiguar que cada entidad tiene su propia política comercial y control de riesgos que difiere del resto.

Mientras que CaixaBank, Sabadell y Unicaja sí compitieron durante un tiempo con hipotecas muy competitivas en precio, Santander, BBVA y Bankinter se quedaron a un lado.

Pero reconocen que desde estos bancos existe un gran cabreo con el supervisor porque no es una investigación bien fundamentada.

"La propia agresividad del mercado y la fuerte competencia en España ha llevado a que algunas entidades no queramos competir más ni a la baja ni a pérdidas en hipotecas, lo que no significa que nos hayamos puesto de acuerdo en nada. Es una conclusión lógica de mercado para muchas de las entidades que operamos en él", coinciden varias voces internas de los bancos señalados.

Muestran su incredulidad ante el atrevimiento de la CNMC; recuerdan que la banca es uno de los sectores económicos más regulados y transparentes -los bancos presentan sus resultados públicamente al mercado y los medios de comunicación todos los trimestres-, y atisban que, al final del proceso, el sector bancario saldrá indemne.

De momento, la primera en salir al paso ha sido la Asociación Española de Banca (AEB). Su presidenta, Alejandra Kindelán, defendió el martes en el marco de un foro de PwC que "los bancos cumplen la legalidad, y sobre todo en materia de competencia", retrotrayéndose a las cifras aportadas más arriba.

Además, desde la banca ponen en contexto que, por ejemplo, el Euríbor a doce meses, que es el índice de referencia para la mayoría de hipotecas a tipo variable, comenzó a subir con fuerza a raíz de la guerra de Irán. Hoy se sitúa en el 2,796%, aunque a mediados de marzo llegó a rozar el 3%. Un factor exógeno cuyo origen no es la propia industria.

Problema de la vivienda

Esta misma semana se publicará el informe económico anual del Banco de España, donde se analiza el problema de la vivienda y los riesgos sobre la oferta de crédito que fluye en el mercado.

El supervisor bancario tiene un grupo de trabajo desde hace más de un año analizando el mercado del crédito hipotecario, por si es necesario establecer algún tipo de restricciones ante síntomas de mal funcionamiento que puedan afectar al sistema financiero.

El propio gobernador de la entidad, José Luis Escrivá, aseguraba este martes en el evento financiero de PwC que es pronto para tomar decisiones al respecto, cuyas consecuencias pueden causar un perjuicio mayor que los fallos de mercado que pretenden compensar.

Según sus análisis, el mercado funciona bien en España. Los bancos tienen mucho más capital (solvencia) que antes de la crisis inmobiliaria de 2007 y los prestatarios también gozan de más salud financiera.

En ese contexto, los expertos del banco trabajan con mucho cuidado. Desde un punto de vista positivo, una restricción del crédito puede ser buena para controlar la morosidad e, incluso, para topar las subidas de precios en el mercado.

Por el lado negativo, puede ser muy malo para el alquiler, tener unos efectos indeseados en el consumo y la redistribución de las rentas. Y lo que es peor, perjudicar a los colectivos más vulnerables, como los jóvenes o las rentas más bajas.

A pesar de las recomendaciones del FMI y otras instituciones internacionales para actuar sobre el crédito hipotecario (sólo España e Italia no lo hacen en Europa), Escrivá se decanta por vigilarlo de cerca y, si hay que tomar alguna medida, sería "particularmente fina y quirúrgica".