Ilustración de Santiago Abascal.

Ilustración de Santiago Abascal. Arte EE

Empresas OPA HOSTIL

El Ibex y los mercados normalizan a Vox como socio del PP aunque piden que no entren en economía

Bancos de inversión creen que políticas radicales tienen poco recorrido.

Más información: Vox carga contra el Ibex y complica la relación de las empresas con un eventual Gobierno de coalición del PP

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Las grandes empresas del Ibex 35 y los bancos de inversión asumen la entrada de Vox en un hipotético Gobierno de coalición con el PP, pero prefieren que no asuma carteras clave como Economía, Hacienda e Industria.

El empresariado teme la deriva populista e intervencionista del partido de Santiago Abascal y la falta de interlocución directa con sus líderes económicos.

Sectores como el bancario y el energético ven con buenos ojos algunas de sus propuestas, como la prórroga de las centrales nucleares y la eliminación de impuestos extraordinarios.

Analistas como Oxford Economics y Alantra descartan que Vox pueda aplicar sus propuestas fiscales más extremas debido a las reglas de déficit y al marco de la Unión Europea.

"Las grandes empresas del Ibex han normalizado a Vox y no ven con malos ojos un gobierno de coalición con el PP, pero les preocupa mucho que tengan peso en asuntos económicos".

La frase es de un directivo de una gran compañía española cotizada que hace un análisis en frío de la percepción empresarial del partido de Santiago Abascal de cara a las elecciones del 29 de noviembre.

Un diagnóstico que es compartido por buena parte de las grandes corporaciones. "Son necesarios para gobernar y ante eso no se puede hacer nada".

El sector no quiere seguir viviendo la agonía del gobierno de coalición PSOE-Sumar y por ello apuestan claramente por un recambio con la llegada del Partido Popular (PP) de Alberto Núñez Feijóo.

Pero a diferencia de las elecciones de 2023, cuando el PP estaba convencido de que podía gobernar en solitario, ahora Vox está llamado a ser protagonista. "Sólo hay que ver en qué medida", dicen las fuentes consultadas.

Estas reflexiones llegan en momentos en que analistas y bancos de inversión también han normalizado la presencia de Vox en un eventual Gobierno advirtiendo de que muchas de sus propuestas más radicales no tienen un recorrido real.

Pero vamos por partes. El programa económico de Vox aprobado hace un año parte de la base de que España "es cada vez más pobre" y que la forma de solucionarlo es apostar por un "hexágono de la prosperidad".

Este hexágono pasa por la reducción normativa y mayor eficiencia de la administración pública; una rebaja "drástica y masiva" de impuestos; y la reducción "radical" de los gastos de la administración pública.

Además proponen una industrialización "radical" de la economía española con una política energética "segura, cierta y asequible" y la defensa del sector agrícola nacional "como pilar estratégico".

También proponen fronteras seguras y estímulo y apoyo explícito "a la prosperidad familiar" fomentando la vivienda.

Un programa que despierta suspicacias en el sector. Este diario ya publicó esta semana las reticencias de asistentes al XXIX Congreso Nacional de Empresa Familiar que aplaudían un gobierno del PP, pero pedían cautela ante las políticas económicas de Vox.

La sensación que siempre ha existido en el mundo corporativo, y en las grandes del Ibex, es que Vox no tiene sensibilidad empresarial y que su deriva populista le podría alejar de grandes acuerdos económicos.

En febrero de este año, el diputado de Vox en el Congreso -y uno de sus responsables económicos- ,José María Figaredo, identificó al Ibex directamente con el Gobierno de Pedro Sánchez.

Dijo que gracias al actual Gobierno de coalición a la gran empresa cotizada del Ibex "le va muy bien", mientras que al "españolito de a pie cada día le va peor".

Unas palabras que sentaron muy mal entre el empresariado que interpretó que la deriva populista de los de Abascal llegaba incluso al mundo corporativo, lo que podía anticipar futuros enfrentamientos.

A esto se ha sumado el temor de que Vox apuesta por un modelo intervencionista de la economía. Mensajes que se han dejado sentir en las grandes empresas en los últimos años a medida que los de Abascal van ganando protagonismo.

No obstante, otras voces dicen que muchas de las reticencias del Ibex se apaciguarían si tuviesen una mayor interlocución con el partido. Las fuentes consultadas indican que ni en la campaña de 2023, ni en la actual, ha habido ningún acercamiento real.

Un asesor de presidentes del Ibex advierte que es por falta de un verdadero líder económico. "Vox no ha establecido ningún responsable real en el sector, ni se han interesado por reunirse con la gran empresa".

Por otro lado, este mismo consejero áulico del Ibex recuerda que determinadas ideas de Vox pueden favorecer mucho a la gran empresa, en especial en materia energética.

Vox apuesta por garantizar la supervivencia de las centrales nucleares y por impulsar un plan nacional de soberanía energética que permita explotar "todos sus recursos naturales" como combustibles fósiles, uranio y tierras raras.

Y esto puede ayudar a las energéticas a relajar las exigencias medioambientales que les ha impuesto el actual Gobierno y que se han intensificado en los últimos meses.

El análisis del banco de inversión, Alantra, advierte además que PP y Vox alejarían las amenazas de un nuevo impuesto extraordinario a las petroleras como Galp o Repsol. "En nuestra opinión, una transición hacia una coalición PP-Vox reduciría el riesgo de un desenlace fiscal adverso para el sector".

Un informe de Citi conocido esta semana, apunta también a que un hipotético futuro gobierno de coalición liderado por el PP -y con presencia de Vox- estaría más abierto a fusiones bancarias y podría derogar el impuesto extraordinario para el sector.

Esto supone que una eventual nueva arremetida del BBVA para comprar el Sabadell (bloqueada por el Gobierno de Sánchez) tendría el apoyo de una coalición PP-Vox.

De cara al 29-N, los temores se han apaciguado, pero no han desaparecido del todo. Es por eso que la gran esperanza es que Vox no tenga apenas influencia en materia económica.

"La clave es que el PP se quede con las carteras importantes como Economía, Industria y Hacienda", dice un jefe de una cotizada. Algo similar a lo que pasa en los gobiernos regionales en los que ya hay coalición.

Es decir, dar a Vox carteras donde puedan hacer ruido, pero que en la práctica no tengan poder de decisión... Ni que manejen demasiado presupuesto. Un modelo similar al de PSOE y Podemos, donde las decisiones de calado siempre caen del lado de los socialistas.

Escaños de Vox

En cualquier caso, otra fuente consultada cree que anticipar escenarios es inútil ya que cualquier reparto de carteras se decidirá en las urnas.

"No es lo mismo que el PP tenga 150 diputados y Vox 50 a que tengan 110 y 70, respectivamente·", dicen. Con más diputados, lógicamente Vox exigiría más carteras y de mayor calado.

Con todo, diferentes bancos de inversión se han posicionado esta semana y han minimizado impactos negativos que pudiesen tener los planes económicos de los de Abascal.

Oxford Economics prevé la formación de un gobierno liderado por el PP y Vox, pero no ve cambios significativos en las perspectivas de crecimiento.

Propuestas fiscales

Advierten que un nuevo gobierno conservador buscaría reducir los impuestos siempre que fuera posible. "Sin embargo, la necesidad de cumplir con los límites de déficit hace que no sean realistas los recortes fiscales de gran envergadura y sin financiación".

De hecho, recuerdan que la experiencia del gobierno de la ex primera ministra británica Liz Truss en el pasado "sirve de advertencia frente a algunas de las propuestas fiscales más radicales planteadas por Vox".

En el caso de Alantra, sostienen que el crecimiento del PIB per cápita debería ser de mayor calidad y más sostenible, ya que el gobierno PP-Vox debería promover políticas más favorables a la actividad empresarial "al tiempo que controla el gasto público y aborda el déficit primario".

Finalmente, desde JP Morgan prevén que el "euroescepticismo" de Vox podría ser un riesgo en caso de las relaciones con la Unión Europea, aunque otros empresarios indican que el marco de la UE (fiscal y comercial) ayudaría a controlar estos peligros.

Programa económico de Vox

En cualquier caso, todos los consultados coinciden en que no hay que dar nada por hecho y que, pese a que Vox probablemente termine entrando en un eventual gobierno del Partido Popular, hay que apostar por tender puentes.

Coinciden en que fiarse sólo de la interlocución con el PP puede ser un error, por lo que hay que intentar mover ficha para acercarse a los de Abascal. O por lo menos intentar conocer de primera mano las propuestas económicas y empresariales de Vox. La maquinaria está en marcha.