Juan José Ganuza, presidente de la CNMC.

Juan José Ganuza, presidente de la CNMC. Europa Press

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De los expedientes del apagón al crédito hipotecario: Ganuza afronta una gestión de la CNMC marcada por la 'pelea' política

Los retos de la 'economía digital' y el sector audiovisual serán prioritarios.

La guerra con Redeia y las eléctricas por el apagón están sobre la mesa.

Más información: Ganuza llega a Competencia con la CNE en el cajón: "Con más concentración es difícil ser capturado por los sectores".

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Las claves

Las claves

Juan José Ganuza asume la presidencia de la CNMC enfrentando retos como el apagón eléctrico, la vigilancia de bancos y el control de precios energéticos.

La CNMC investiga más de 60 expedientes por el apagón de 2025, con posibles responsabilidades de las grandes eléctricas y Redeia, y reclamaciones millonarias en juego.

El nuevo presidente también prioriza la supervisión de la economía digital, el sector audiovisual, las tarifas de transporte y los posibles abusos en la concesión de hipotecas.

La institución afronta presiones políticas en un año electoral y mantiene como objetivo garantizar la libre competencia para mejorar la igualdad y el bienestar ciudadano.

El nuevo presidente de la CNMC, Juan José Ganuza, afronta un verano con poco descanso mientras coge las riendas de la institución para los próximos seis años y marca las que deberán ser las prioridades de su mandato.

Durante su comparecencia ante la Comisión de Economía del Congreso ya dejó claro su convencimiento de que la libre competencia es una herramienta al servicio de la igualdad y el bienestar de los ciudadanos.

Pero aterrizar ese axioma en el día a día de una institución que ha acaparado una montaña de funciones, sectores y obligaciones reguladoras y supervisoras, no resulta fácil. Menos tras las acusaciones de falta de independencia que se lanzan desde la vorágine política, que nunca ayudan.

Su primer año de gestión va a coincidir además con unas elecciones generales y otras municipales y autonómicas, en las que el enfrentamiento entre partidos puede alcanzar unas cotas nunca vistas hasta ahora.

Los expedientes del apagón están sobre la mesa, pero también la investigación a la gran banca por sospechas en la concesión de créditos, vigilar los precios de los carburantes, el gas y la electricidad, y no dejar que las telecos agobien a los ciudadanos.

Todo ello además de tomar el control total de la aplicación de la ley audiovisual europea en España, vigilar las tarifas aéreas y los precios del transporte ferroviario, las agencias de viajes online o analizar cualquier práctica de abuso de mercado o fusión empresarial que pueda surgir.

Sin duda, la instrucción de los más de 60 expedientes del apagón va a ser uno de los platos fuertes que el nuevo responsable de Competencia va a tener que afrontar, con Redeia y las grandes eléctricas enfrente.

Las investigaciones abiertas deben dilucidar la responsabilidad administrativa de los posibles causantes del cero eléctrico total de abril de 2025, con el acicate de ser la base jurídica para las demandas millonarias posteriores que deban resolver los tribunales ordinarios.

Aunque las eléctricas han minimizado la cuantía que puede surgir, a diez años vista de pleitos y reclamaciones, hay quien las eleva hasta los 4.000 millones de euros. Todo ello junto al enfrentamiento con Redeia, a quien la institución ha abierto uno de los expedientes más graves.

Fuentes empresariales aseguran que una buena parte de los procesos abiertos va a quedar en nada. Es muy fácil que la mitad de todos los procesos abiertos tengan poca trascendencia o se archiven, pero basta con que los muy graves señalen a posibles culpables para sentar una base jurídica válida.

Las denuncias, individuales, sectoriales y colectivas están sobre la mesa a la espera de que la CNMC delimite en un año y medio, como máximo, las responsabilidades. Al nuevo presidente no se le escapa que dejar el apagón sin culpables, sería muy mal entendido por los consumidores que tanto defiende.

El ámbito energético es una de las columnas vertebrales de la CNMC, con una sala de cinco consejeros dedicada en cuerpo y alma a ello, con el vicepresidente de la institución a la cabeza.

Dos huesos duros de roer, como las tasas de remuneración de las eléctricas por su inversión en redes, y del sector gasista, han quedado resueltos en primera instancia. Pero las nuevas regulaciones de las renovables y los constantes cambios de marco legislativo del sector son un verdadero sudoku para la organización.

El área de energía ha tenido una presión extraordinaria en los últimos dos ejercicios, hasta el punto de que hay quien cuenta ya con que pueda haber cambios entre sus principales responsables. Esa posible renovación será clave en todos los frentes abiertos.

Audiovisual y banca

La anterior presidenta de la CNMC acabó su mandato sin que el Congreso aprobara la habilitación específica interna que la institución necesita para tener las competencias de control, supervisión, inspección y sanción en el marco del Reglamento de Servicios Digitales de la UE (DSA) en España.

El sector audiovisual y la digitalización de las grandes plataformas es un ámbito por el que el nuevo presidente ha mostrado un gran interés, por ser una de sus últimas líneas de investigación como académico.

El mismo día que pasó el examen del Congreso ya dijo que la economía digital iba a ser una de sus grandes líneas de actuación. Eso sí, siempre en colaboración con los gobiernos de turno que le toque sufrir, y que son los que deben aprobar las habilitaciones pendientes.

Los grupos parlamentarios nacionalistas y de izquierda ya dejaron ver en el Congreso su interés porque la CNMC se meta de lleno en cuestiones de suelo y vivienda. En su día ya se hizo una guía para reducir la burocracia en la gestión del suelo para edificar, pero será una de las claves políticas y económicas del nuevo equipo gestor.

La investigación más polémica que se lanzó a mediados de junio apuntaba incluso a los seis grandes bancos del país, por entender que podían haber lanzado indicaciones contrarias a la competencia en la concesión de hipotecas.

Las conclusiones de ese expediente, si no se archiva, van a ser todo un test para el nuevo presidente, bajo presión de las grandes entidades y del Gobierno. Ganuza recordó que ya en su día colaboró en un libro sobre la anterior reforma de la ley hipotecaria, con lo que no será un tema desconocido para él.

La CNMC ha entrado también en el nivel de las tarifas aéreas que impone Aena, sin oír los toques de atención para que no dispare las subidas. Aparte de mantener vigilada la liberalización del sector ferroviario, pendiente de madurar y con el trauma de Adamuz todavía presente.

Mientras, deberá seguir publicando cada semana los precios de los carburantes para que no se desmadren, y mantener las relaciones con los grandes operadores mayoristas del gas y la electricidad en España.

El control de esos tres precios, relacionados entre sí por los vaivenes del petróleo, no sólo servirán para garantizar la competencia. Son la clave de la subida de costes en las cadenas de valor de la mayor parte de los productos del día a día, que marcan el bienestar (o no) de los ciudadanos.

Y todo eso nos devuelve al axioma inicial de Juan José Ganuza como "apasionado de la competencia", porque democratiza los mercados, abarata los precios y sube la calidad de los servicios.