Arcadi España, ministro de Hacienda, en Moncloa.

Arcadi España, ministro de Hacienda, en Moncloa. Marta Fernández / Europa Press

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España se consolida como el quinto país de la UE con mayor peso de la deuda tras subir un punto hasta el 102% del PIB

Solo Grecia, Italia, Francia y Bélgica están por encima de este endeudamiento.

En cuanto a volumen, al cierre del primer trimestre cerramos en 1,709 billones.

Más información: Los economistas advierten del aumento del coste financiero del Estado por una deuda pública que no para de crecer

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Las claves

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España es el quinto país de la UE con mayor deuda pública respecto al PIB, situándose en el 101,6% al cierre de marzo según Eurostat.

La deuda española aumentó un punto respecto al trimestre anterior y sigue marcando máximos históricos en volumen, alcanzando 1,739 billones de euros.

España solo está por detrás de Grecia, Italia, Francia y Bélgica en porcentaje de deuda sobre PIB, y supera en casi 20 puntos la media comunitaria.

Organismos internacionales y economistas critican que la estrategia del Gobierno se basa en el crecimiento del PIB y no en una reducción efectiva del gasto público.

España se consolida como el quinto país de la Unión Europea (UE) con mayor proporción de deuda pública sobre su Producto Interior Bruto (PIB), según las cifras actualizadas del primer trimestre publicadas por Eurostat.

El dato conocido este martes indica además que la deuda de nuestro país representó el 101,6% del PIB al cierre de marzo, un punto más que el 100,7% que registró al finalizar el último trimestre de 2025.

Pese a lo que diga el Gobierno y el Ministerio de Economía, la deuda española no sólo sigue siendo la mayor de la historia sino que además ha vuelto a subir en la primera parte del año en porcentaje del PIB.

El porcentaje de la deuda ha sido el gran argumento del Gobierno para defender que está controlando el gasto y la disciplina de las cuentas públicas.

Pero todo está supeditado a que el PIB siga aumentando y a que además lo haga en una proporción superior al incremento real de la deuda.

De esta manera, en el ranking de las mayores deudas del continente España está sólo por debajo de Grecia (143,5% del PIB), Italia (138,9%), Francia (117,6%) y Bélgica (109,1%).

Del mismo modo, seguimos muy por debajo de la media de la deuda pública de la Unión Europea que se situó en el 82,9% del PIB en el primer trimestre y de la eurozona que se quedó en el 89,5%.

Seguimos a poco menos de 20 puntos de la media comunitaria y a doce de la eurozona, los países con los que compartimos moneda y condiciones económicas similares.

Es así como estos datos rompen el relato del Gobierno y del Ministerio de Economía que indican que la deuda está controlada y que ha empezado una progresiva bajada.

La realidad es que en el primer trimestre, según los datos de Eurostat, la deuda ha subido, tanto en volumen como en porcentaje del PIB. En este último caso en un punto.

En cuanto a volumen, la deuda española sigue encadenando máximos históricos y así lo certifica la estadística comunitaria que marca 1,739 billones de euros.

La cifra no sólo es la más alta de la historia moderna de España y de la serie estadística de Bruselas, sino que además está por encima en 30.000 millones que el anterior récord de finales del tercer trimestre de 2025 cuando se marcaron 1,709 billones.

Es superior también en 41.000 millones a los 1,689 billones que se registraron al cerrar el cuarto trimestre de 2025. De todas maneras, el dato del mes de mayo ha vuelto a marcar un récord al situarse en los 1,729 billones de euros, un alza del 4%. Pero esta cifra se incluirá en la estadística de la UE de cierre del segundo trimestre.

Si seguimos con esta comparativa, España es la cuarta deuda por volumen. El ránking lo lidera Francia con 3,536 billones, seguido de Italia con 3,158 billones y Alemania con 2,902 billones.

En cualquier caso y en lo referido a España lo que queda claro es que el Gobierno no está haciendo los esfuerzos necesarios por reducir la deuda más que fiarlo todo al crecimiento del PIB.

Una estrategia que contraviene las peticiones de todos los organismos internacionales, economistas y el propio Banco de España que piden recortes en el gasto para cuadrar las cuentas.

Este lunes el Colegio General de Economistas (CGE) ya advirtió de que el aumento progresivo de la deuda se estaba convirtiendo en un problema para la búsqueda de nueva financiación ya que aumentaba progresivamente los intereses.

El informe elaborado por la Comisión Financiera y el Servicio de Estudios del CGE dice que uno de los elementos en los que hay que poner el foco es el de la deuda pública que sigue creciendo en contraste con la mejora gradual de la deuda privada.

Y advierten que su evolución pone de manifiesto que la consolidación fiscal sigue descansando más sobre el crecimiento económico que sobre una reducción efectiva del volumen de deuda pública.

Por su parte, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) reclamó en julio un recorte o ajuste fiscal de más de 10.000 millones de euros (equivalente a seis décimas del PIB) para poder cumplir la regla de gasto.

En su informe de junio, el Banco de España denunció la ausencia de una estrategia fiscal clara y estructurada a medio plazo para hacer frente al encarecimiento de las partidas del gasto público estructural.

En el caso de la Comisión Europea también advirtió en junio que el crecimiento del gasto neto en España debe alinearse de forma estricta con los parámetros plurianuales para encauzar el déficit bajo las directrices del Pacto de Estabilidad.