Residuos plásticos.

Residuos plásticos. Veolia

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Una segunda vida para los plásticos más complejos: el plan de Veolia para reducir la huella ambiental

La compañía despliega tecnología de vanguardia y herramientas normativas para acelerar la transición hacia la economía circular.

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Las claves

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Veolia impulsa el reciclaje de plásticos complejos, transformando residuos en materiales nuevos de alta calidad y trazabilidad para diversas industrias.

La compañía ha recibido 9 millones de euros del PERTE de Economía Circular para instalar tecnología avanzada en sus plantas de Sevilla y Badajoz.

La planta de Sevilla es pionera en certificar la trazabilidad de plásticos, y la de Badajoz es la primera en la Península en reciclar botellas PET para uso alimentario.

Veolia, junto a la Universidade da Coruña y ANARPLA, ha creado una guía para fomentar el uso de plástico reciclado en la contratación pública, clave para aumentar la tasa de reciclaje.

En la calle, en el monte o en la playa. Da igual el lugar –por muy protegido que esté–, es casi seguro que nos encontraremos algún residuo plástico. La cantidad de plástico que el mundo genera cada año es abrumadora: unas 400 millones de toneladas, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la ONU. Lo más alarmante de este dato no es lo que se produce, sino lo que se recupera: solo un 10%. Esto significa que, anualmente, más de 360 millones de toneladas de plástico se quedan sin reciclar.

Estos desechos que no reciclamos llegan a los océanos, alteran los entornos naturales y tardan mucho tiempo en desaparecer. De acuerdo con datos de WWF Australia, una bolsa de plástico tarda unos 20 años en degradarse, los vasos de café para llevar, 30; las pajitas, 200; las botellas, 450; y las cápsulas de café, 500.

Ante este panorama, reciclar no es una opción, sino una necesidad urgente para frenar el cambio climático, ya que reduce la cantidad de residuos que acaban en vertederos, disminuye la necesidad de utilizar recursos naturales como el petróleo y ahorra energía en comparación con la que consume la producción de plástico nuevo.

Aunque las cifras globales reflejan que todavía tenemos una gran asignatura pendiente en lo que al reciclaje se refiere, compañías especializadas en gestión ambiental como Veolia están demostrando que es posible revertir la situación.

Transformar el residuo en recurso

Residuos plásticos.

Residuos plásticos. Veolia

Como expertos en el cuidado del medio ambiente, en Veolia recogen los residuos plásticos y los transforman en materiales nuevos de alta calidad. Su objetivo es ayudar a las empresas a ser más ecológicas mediante soluciones a medida que garantizan el máximo aprovechamiento y la total trazabilidad de cada residuo.

¿Cómo lo consiguen? Siguiendo tres pasos clave:

  • Recogida y clasificación: Los residuos llegan desde su origen a las plantas de reciclaje en forma de balas. Una vez allí, los residuos se separan según el tipo de material y plástico, vigilando minuciosamente todo el proceso.
  • Transformación y limpieza: Los plásticos se trituran, se lavan y se funden para convertirlos en pequeñas bolitas (granza) muy limpias y puras. Este material tiene la misma calidad que el plástico nuevo de fábrica y cuenta con certificados que lo demuestran.
  • Material listo para usarse de nuevo: Este material recuperado funciona y rinde igual de bien que el plástico original. Por lo que cualquier fábrica puede usarlo para hacer nuevos productos sin notar la diferencia.

Además de procesar el material, Veolia examina todo el ciclo de vida del envase para optimizarlo. Para ello, ayuda a las marcas a adaptarse al mercado y las normativas a través de dos vías: el diseño ecológico (creando envases que sean fáciles de reciclar desde el principio) y la investigación científica (probando nuevas mezclas en laboratorios y analizando el mercado).

Para garantizar este rigor, cuenta con auditorías externas como RecyClass (para plásticos) y Ready to Certify (para otros materiales).

Innovación respaldada por el Gobierno de España

Como reconocimiento a su liderazgo en materia de sostenibilidad, Veolia ha sido adjudicataria de 9 millones de euros a través del PERTE de Economía Circular del Gobierno de España. Este programa de financiación respalda iniciativas innovadoras que reducen los residuos y dan una segunda vida a los recursos.

La compañía empleará esta ayuda para instalar tecnología de última generación en sus dos plantas estratégicas que en 2025 superaron las 130.000 toneladas de plástico tratadas.

Por un lado, la planta de Alcalá de Guadaira y Los Palacios, en Sevilla, cuenta con una capacidad de 120.000 toneladas al año para gestionar plásticos industriales, domésticos y agrícolas. Estos últimos representan uno de los mayores desafíos del sector, ya que son especialmente complejos de recuperar debido a la gran cantidad de tierra e impurezas que contienen.

Este complejo industrial ya se ha consolidado como un referente nacional al convertirse en la primera planta de España en obtener un certificado oficial que demuestra el origen y la rastreabilidad de su plástico. Gracias a la llegada de los nuevos fondos, las instalaciones mejorarán sus sistemas de filtrado y lavado, logrando que su granza alcance la pureza necesaria para emplearse en sectores tan exigentes como el del packaging o el embalaje comercial.

La Planta de Torremejía, en Badajoz, por otro lado, está especializada en el procesamiento de plástico PET, el material translúcido empleado en las botellas de agua y refrescos, y cuenta con una capacidad de tratamiento de 60.000 toneladas anuales.

Esta instalación destaca por ser la primera en toda la Península Ibérica capaz de completar el circuito ‘botella a botella’, obteniendo un plástico tan limpio y seguro que puede volver a estar en contacto directo con alimentos, un logro que le ha valido el sello oficial de Fin de Condición de Residuo (FcR). La inyección económica del gobierno permitirá a esta planta dar un salto cualitativo al empezar a tratar fracciones complejas, como bandejas y plásticos opacos, que hasta ahora no se podían reciclar mediante los métodos mecánicos tradicionales.

La compra pública como motor del cambio

El esfuerzo industrial de Veolia necesita complementarse con una demanda sólida en el mercado. Con este propósito, la compañía ha presentado, junto a la Fundación de la Universidade da Coruña y ANARPLA, la Guía para el fomento del plástico reciclado en la compra pública.

Las administraciones públicas mueven cerca del 14% del PIB de la Unión Europea a través de sus contratos. Si los gobiernos empiezan a exigir materiales reciclados en sus licitaciones, se activará el motor definitivo para duplicar la tasa de reciclaje de cara al año 2030.

Esta guía funciona como un manual jurídico y técnico 100% legal. Ofrece a los organismos públicos cláusulas ya redactadas y listas para "copiar y pegar" en los pliegos de sus licitaciones, divididas en 8 áreas clave: diseño y construcción de edificios, proyectos de carreteras, mobiliario urbano, parques y jardines, servicios de limpieza, alimentación, contenedores y productos textiles.