El presidente de Indra, Ángel Simón, junto al nuevo consejero delegado, Josep María Recasens.

El presidente de Indra, Ángel Simón, junto al nuevo consejero delegado, Josep María Recasens. Indra

Empresas

Simón se abre a que Indra colabore con empresas de "países aliados" más allá de Europa en su plan estratégico

La prioridad a corto plazo es cumplir con las entregas comprometidas.

El nuevo plan estratégico no será una mera actualización del anterior.

Más información: Ángel Simón ante una Junta decisiva en la que enterrará la era Escribano y alumbrará su alianza con Santa Bárbara.

Publicada
Actualizada
Las claves

Las claves

Indra inicia una nueva etapa estratégica apostando por colaboraciones con empresas de países aliados más allá de Europa y una mayor integración en proyectos europeos.

El presidente Ángel Simón y el CEO Josep María Recasens marcan como objetivo cumplir con los contratos adjudicados por Defensa y fortalecer la posición de Indra en el sector tecnológico y de defensa.

El nuevo plan estratégico prioriza la tecnología dual, alianzas industriales y el talento, buscando que Indra sea más sólida, sostenible y mejor posicionada en tres años.

La junta de accionistas ratificó los nombramientos propuestos y reafirmó la apuesta por una industria de defensa española unida, descartando la operación de compra de Escribano.

Indra abre una nueva etapa en la que la cooperación con el resto del sector en España, la integración en los grandes proyectos europeos y la colaboración con "empresas de países aliados" más allá de Europa, serán fundamentales en su nuevo plan estratégico.

El presidente de la tecnológica, Ángel Simón, fue muy claro en su primer discurso ante la junta general de la compañía: el nuevo plan estratégico no será una mera actualización del anterior, sino "una respuesta ambiciosa a los retos de un entorno distinto, para ser una de las primeras empresas de Europa en el sector tecnológico y la defensa", señaló.

Tanto el presidente no ejecutivo como el nuevo consejero delegado se marcaron como gran objetivo el cumplir con las entregas y los contratos comprometidos en los Planes Especiales de Modernización (PEM), que le han sido adjudicados por Defensa.

El nuevo consejero delegado de la compañía, Josep María Recasens, se estrenó también en la junta y cogió el guante que le echó su presidente, como "el líder industrial con la energía y experiencia necesarios" para poner a Indra en el lugar que le corresponde en la industria de defensa europea.

Recasens se ha puesto manos a la obra con el plan estratégico de la compañía, para el que tendrá que sentarse con todas las divisiones y todos los equipos en los próximos meses.

"El objetivo final es que Indra tenga más valor dentro de tres años, sea más sólida, sostenible, fiable y esté mejor posicionada en los mercados que nos importan", reiteró el nuevo CEO.

Aunque no hubo menciones expresas a ninguna compañía concreta, el ánimo de abrir la compañía a acuerdos de colaboración en Europa y fuera de ese entorno se produce en plena negociación con Santa Bárbara, para aprovechar sus capacidades y acelerar en el cumplimiento de los contratos que tiene pendiente.

Ángel Simón aseguró que el nuevo mercado de la defensa en Europa exige un enfoque integrado que afecta directamente al modelo de negocio de Indra.

En ese contexto, "las alianzas con otras empresas del sector no son una opción, son una necesidad; el mercado ha estado demasiado tiempo fragmentado".

La apuesta del nuevo equipo de la tecnológica controlada por el Estado en un 28,5% de las acciones pasa en todo momento por una tecnología dual, de uso civil y militar.

Con esa base, el nuevo CEO se marcó tres vectores a seguir en su gestión: excelencia en la ejecución para aprovechar todas las capacidades, definición del plan estratégico y una prioridad clara por el talento: "Por disruptivas que sean las nuevas tecnologías o la IA, serán siempre las personas las que marquen la diferencia", aseguró.

Intervenciones de accionistas

Los nuevos responsables de Indra escucharon con atención las peticiones de media docena de accionistas minoritarios, preocupados en su mayoría por lo ocurrido en la empresa en el último año y el relevo que ha dado la presidencia a Simón.

Frente a quienes todavía piensan que puede haber una operación de compra de Escribano, el nuevo presidente fue tajante: como ya dijo en su día el consejo, esa operación "se dio por concluida al retirarse de ella los hermanos Escribano, y así sigue".

Frente a ello, la junta ratificó todos los nombramientos y dio el pistoletazo de salida a una nueva etapa en Indra en la que la colaboración con "una industria de defensa española unida" pretende ser la nueva pauta de actuación.

Tras la salida y renovación de cuatro miembros, el consejo queda conformado con catorce sillones, de los que siete son independientes y seis son consejeras. Si a eso se le une un presidente no ejecutivo y un CEO como primer directivo, se cumple casi al máximo con todas las reglas de gobierno corporativo.

"El momento que vivimos no admite análisis simplistas, sino realistas y sinceros. Europa está redefiniendo su futuro y la industria de defensa es una clave fundamental en ese proceso, en el que Indra cuenta con capacidades para participar y ocupar el lugar que le corresponde, junto a todos sus profesionales", remató Ángel Simón en su discurso.

El siguiente encuentro con los inversores y los analistas se espera antes de final de año, cuando se celebre el nuevo Capital Markets Day de la empresa, ya con el nuevo plan estratégico de Rocasens sobre la mesa.