Ángel Escribano.
Manuel Revuelta se niega a retractarse ante Escribano M&E por los respiradores
Revuelta defiende que sus declaraciones como "un ejercicio legítimo de libertad de expresión en la junta de accionistas".
Más información: Admitida a trámite una querella contra los Escribano por inflar el precio en la venta de respiradores en la pandemia
Manuel Revuelta, uno de los accionistas minoritarios de Indra, ha decidido mantener firmes sus declaraciones y ha rechazado de forma tajante retractarse ante la querella presentada por Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), según ha anunciado este miércoles.
La disputa comercial y legal tiene su origen en la Junta General de Accionistas de junio de 2025, donde Revuelta denunció públicamente las condiciones de un contrato de 36 millones de euros adjudicado a EM&E para abastecer con 5.000 respiradores al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) durante la crisis de la Covid-19. En dicha intervención, alertó sobre la falta de experiencia sanitaria de la adjudicataria y un posible sobreprecio.
Ante la negativa de Revuelta a dar marcha atrás, EM&E le remitió un acto de conciliación previo a una querella criminal por presuntos delitos de injurias y calumnias con publicidad. Lejos de amedrentarse, el accionista ha respondido con contundencia: "Estoy animadísimo ante esta oportunidad. Lo que está por llegar no solo es necesario. Es vital para este país".
El conflicto ha saltado del entorno corporativo a los tribunales por una vía independiente. La plaza nº 49 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Madrid ha admitido a trámite una querella por presunto fraude a la Administración. Esta acción legal se dirige contra los hermanos Ángel y Javier Escribano, la sociedad EM&E, y Alfonso María Jiménez Palacios, exdirector del INGESA.
Según la querella, los respiradores costaban 1.714 euros por unidad y que la venta final elevó el precio a 7.210 euros, lo que supondría un sobreprecio de 27,4 millones de euros.
Revuelta defiende que sus declaraciones como "un ejercicio legítimo de libertad de expresión en la junta de accionistas". También sostiene que sus críticas formaban parte del derecho de cualquier accionista a trasladar dudas sobre la gestión de la compañía.
Además, recuerda que Escribano cesó en el cargo el 2 de abril de 2026 y que los acusados en la querella sobre los respiradores están citados para el 10 de junio de 2026.