Ángel Escribano, expresidente de Indra.

Ángel Escribano, expresidente de Indra. Europa Press

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Admitida a trámite una querella contra los Escribano por inflar el precio en la venta de respiradores en la pandemia

Un juzgado de Madrid investiga a los propietarios de EM&E a los que se les acusa de aumentar en 27,4 millones el coste total.

Más información: Los Escribano se marchan de Indra: venden su 14,3% y salen del consejo tras dos meses de guerra con el Gobierno

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Las claves

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El Tribunal de Instancia de Madrid ha admitido a trámite una querella contra los hermanos Escribano, su empresa EM&E y el director del Ingesa por presunto fraude a la Administración.

Se les acusa de inflar el precio de 5.000 respiradores durante la pandemia, elevando el coste de 1.714 a 7.210 euros por unidad, con un sobreprecio total de 27,4 millones de euros.

La querella solo ha sido admitida por fraude a la Administración, descartando los delitos de malversación y prevaricación al no acreditarse la condición de funcionarios de los implicados.

Los acusados deberán declarar ante el juzgado el próximo 10 de junio por su presunta participación en la operación de los respiradores.

La plaza nº 49 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Madrid ha admitido a trámite una querella interpuesta contra los hermanos Javier y Ángel Escribano, su sociedad Escribano Mechanical and Engineering S. L. (EM&E) y el director del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) Alfonso María Jiménez Palacios. por un presunto delito de fraude a la Administración.

Según recoge la querella a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, los denunciantes acusan a los hermanos Escribano de inflar los precios finales en hasta 27,4 millones al actuar de intermediarios entre Hersill S. L., fabricante de equipos médicos, y el Ingesa en la venta de 5.000 equipos de respiración pulmonar el pasado 10 de abril de 2020, en plena pandemia.

Los denunciantes indican que los respiradores de Hersill S. L. tenían un importe de 1.714 euros por unidad, pero "EM&E incrementó el precio" de los equipos médicos en 5.496 euros cada uno, llegando a 7.210 euros en la venta final.

Fraude a la Administración

De esta manera, la factura final del pago por los respiradores fue de 36.054.007 euros, IVA incluido. Lo que supuso un incremento total de 27.480.800 euros por sobre el importe inicial, "todo ello sin justificación aparente".

Del mismo modo, atendiendo a lo reflejado en la querella, para los denunciantes "no consta que, hasta el ejercicio 2020, la mercantil (EM&E) desarrollara actividad relevante en el ámbito sanitario ni que dispusiera de experiencia acreditada en la fabricación o comercialización de equipamiento médico hospitalario de alta criticidad".

Es así como la parte actora interpuso la querella por la presunta comisión de un delito de prevaricación, otro de malversación, y otro de fraude a la Administración. Solo ha sido admitido este último.

El juzgado indica que "no se ha acreditado que los querellados sean funcionarios", según recoge el auto de admisión a trámite sobre el motivo que descarta investigar a los tres sujetos mencionados anteriormente y a la sociedad en cuestión por malversación y prevaricación.

EM&E e Indra

Tanto el director del Ingesa, como los Escribano y el representante legal EM&E deberán acudir a declarar al juzgado de instrucción el próximo 10 de junio.

Ángel Escribano fue hasta hace poco más de un mes presidente de Indra, junto a su hermano llegaron a tener dos sillones en el consejo de administración y EM&E tuvo un 14,5% de la compañía participada mayoritariamente por el Estado a través de la SEPI.

Pero tras la guerra con el Gobierno por el control de la cotizada de defensa Ángel y Javier Escribano abandonaron todos sus cargos y vendieron su participación a la espera de retomar negociaciones para integrar las dos compañías en el futuro.

En lo personal, tanto Ángel como Javier han vuelto a centrarse en la gestión de EM&E y en forjar alianzas con la industria de la Defensa.