Ricardo Martí-Fluxá, presidente de TEDAE.

Ricardo Martí-Fluxá, presidente de TEDAE. TEDAE

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Tedae forma nuevo Consejo de Dirección con Indra, Escribano y Santa Bárbara en la misma mesa y el relevo de Martí-Fluxá

El órgano de gobierno de la patronal nacerá con cerca de doce miembros y nombrará un presidente entre alguien relevante del sector sin vinculación directa con las empresas.

Más información: La patronal TEDAE se reinventa y da un vuelco a su organización para afrontar el 'boom' de la industria de defensa en España.

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Las claves

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TEDAE ha formado un nuevo Consejo de Dirección que incluye a empresas líderes como Indra, Escribano y Santa Bárbara, y renovará la presidencia tras la salida de Martí-Fluxá.

El nuevo órgano directivo contará con representación de las cuatro áreas históricas de la asociación y sumará líneas transversales de tecnología y pymes.

La reorganización busca impulsar la colaboración entre grandes y pequeñas empresas del sector, así como con el Gobierno, en un contexto de fuerte crecimiento e innovación tecnológica.

TEDAE apuesta por una estructura más transversal y por la autonomía estratégica y soberanía tecnológica en defensa, con la exportación como eje clave del sector en España.

La patronal del sector de la defensa, TEDAE, celebró elecciones la semana pasada y ha dado inicio a lo que debe ser su nueva estructura de gobierno. La hoja de ruta marca esta semana como clave para la conformación del nuevo Consejo de Dirección, que será el encargado de nombrar al presidente que sustituya a Ricardo Martí-Fluxá.

En ese máximo órgano de decisión de la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (TEDAE), además de los representantes de esas cuatro áreas históricas de la asociación, se incluirán dos líneas transversales más: una de tecnología y otra de pymes.

Al final, en la mesa que dirige la asociación habrá entre doce y quince miembros. Entre ellos estarán los representantes de las que hasta ahora han sido las empresas dominadoras (tractoras) del sector, como Airbus, Indra, Navantia o Hispasat e Hisdesat. Y junto a ellos, otros grupos como Oesía, Santa Bárbara o Escribano y el resto de empresas de menor tamaño.

Esta renovación de la patronal se produce en plena reconversión del sector tras un año de control de los hermanos Escribano en Indra (ya están fuera del capital) y pendientes del nuevo plan que presente la tecnológica, bajo la presidencia de Ángel Simón.

En ese mismo proceso se debe definir cuál es el papel que puede jugar la filial española de General Dynamics (Santa Bárbara) en los planes de modernización de la defensa. Tiene recurrida la adjudicación de dos de ellos en los tribunales, pero todo apunta a una etapa de mayor diálogo que pueda evitar una excesiva judicialización del sector.

La salida de los Escribano de Indra también ha generado una ventana de oportunidad para el resto de las empresas de la industria de defensa, casi todas ellas englobadas en TEDAE, que apuestan por abrir un nuevo periodo de mayor "colaboración leal" entre las propias compañías y con el Gobierno.

Muchas de estas firmas ya estaban en la patronal hace años y formaban parte de los anteriores órganos de administración de TEDAE: la junta directiva, que se encargaba de la gestión de la institución, y el consejo asesor, que marcaba la estrategia a seguir.

La idea en esta nueva etapa, para adaptar la asociación a las necesidades de la nueva industria de la defensa y el fuerte desarrollo que se espera del negocio, es concentrar todo el poder en torno a ese Consejo de Dirección, donde los grandes protagonistas del sector se volverán a ver las caras en un entorno profesional y de colaboración.

Este mismo lunes, el nuevo presidente de Indra ha presentado los planes de la empresa para Cataluña, con una llamada al diálogo y la cooperación para potenciar el desarrollo tecnológico, que es lo que va a marcar el futuro del sector.

La primera decisión importante que tiene la patronal sobre la mesa es el nombramiento de un nuevo presidente. Fuentes empresariales conocedoras del proceso cuentan ya con la salida de Ricardo Martí-Fluxá, que ha estado al frente los últimos seis años y ha sido el gran impulsor de esta renovación de la patronal.

Una máxima en la asociación es que el responsable o primer ejecutivo no sea a la vez presidente de alguna de las grandes empresas asociadas. Tanto por la imposibilidad de compartir dos puestos de tan alta exigencia en tiempo y viajes, como por pura transparencia: es fundamental separar la labor de influencia y promoción de la patronal de la ejecución directa de los contratos.

Lo lógico suele ser, además, que el presidente de TEDAE tenga tanto una buena relación con las empresas, para guardar el equilibrio necesario en sus distintas áreas de actividad, como con el Gobierno.

El Ministerio de Defensa no deja de ser el primer y a veces único cliente de los grandes proyectos de modernización, que incluso se financian a tipo cero con dinero público dada su envergadura. Algunos de sus exaltos cargos han estado siempre muy relacionados con la patronal.

Nueva realidad sectorial

El objetivo de TEDAE es tener una organización más transversal en la que estén representados, además de las seis áreas básicas antes mencionadas, todos los clústeres que ahora forman parte del ecosistema de la defensa, algunos de los cuales se han formado en los últimos años.

Por eso era clave hacer hincapié en una mayor presencia de empresas con desarrollos tecnológicos clave para el futuro del sector, capaces de aportar un valor añadido único a las grandes plataformas europeas sin necesidad de tener el tamaño de los grandes gigantes que ya dominan el mercado a nivel global.

El papel de advocacy que desde la patronal se pueda aplicar al sector puede ser clave para su desarrollo en los próximos cinco años. España mantiene un volumen de negocio en industria de defensa cercano a los 65.000 millones de euros hasta 2030, que crece a un ritmo anual del 10%. Y en Europa se estima en más de 650.000 millones.

TEDAE coordina y potencia la presencia de las empresas españolas en todas las ferias y congresos mundiales en los que se puedan colocar los productos o los proyectos de alto valor añadido generados en España. De hecho, la exportación es la clave del negocio en nuestro país.

Pero su actividad se ha disparado en los últimos años. Lo que eran 73 socios de la asociación hace cinco años son ahora más de 130, de todos los tamaños y en segmentos de actividad especializados con impacto tanto en la defensa, como en el desarrollo de la industria o la investigación.

El nuevo sector de la defensa se centra tanto en las grandes plataformas de armamento, como en el desarrollo de tecnologías duales, que sirvan o se apoyen en otros ámbitos de actividad, como la automoción o los centros tecnológicos, y sirvan de base para el desarrollo social.

En ese proceso se centra el objetivo de la autonomía estratégica en defensa que se ha marcado Europa y la soberanía tecnológica que en muchas de las áreas de defensa quiere pilotar España. La nueva TEDAE es parte importante de ese doble reto.