El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa.

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa. EP

Empresas

La fuga de empresas se acelera en Cataluña en el primer trimestre con su tercer peor dato desde el fin del 'procés'

La autonomía vuelve a liderar la salida neta de sociedades después de un 2025 en el que parecía recuperar la confianza del mundo corporativo.

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Las claves

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Cataluña registró un saldo negativo de 61 empresas en el primer trimestre de 2026, con 250 salidas y solo 189 llegadas.

La comunidad lidera la fuga de empresas en España, marcando su tercer peor dato desde el fin del 'procés'.

Pese a la llegada de Salvador Illa y promesas de estabilidad, los empresarios critican la alta fiscalidad, déficit de inversión y falta de incentivos.

Desde abril de 2025 a marzo de 2026, Cataluña perdió 170 empresas netas, y solo 681 de las más de 9,000 que se fueron desde 2017 han regresado.

Cataluña volvió a registrar un saldo neto de salida de empresas en el primer trimestre del año. Y con mayor velocidad que años anteriores. Los datos del Colegio de Registradores certifican además que la autonomía vuelve a liderar la fuga de sociedades a nivel estatal.

En total, entre enero y marzo de 2026 se marcharon 250 empresas por las 189 que llegaron a Cataluña, registrando un saldo negativo de 61 sociedades. En igual periodo del año pasado el saldo fue cero.

Es así como estamos ante el tercer peor dato desde el año 2019 cuando todavía se sentían los efectos del procés y del desafío independentista que hizo que al menos 9.000 empresas se marcharan de Cataluña en busca de mayor seguridad jurídica.

De esta manera, se revierte la tendencia positiva registrada en 2025 cuando, pese a que se volvió a registrar un saldo negativo, se produjo la menor salida de empresas anual en más de una década con un total de 109, según el análisis realizado por EL ESPAÑOL-Invertia.

Los datos frenan además la euforia generada en determinados sectores empresariales por el impacto positivo que la llegada de Salvador Illa y del PSC a la Generalitat -en agosto de 2024- podría haber generado en la vuelta de empresas a Cataluña.

Si nos centramos solo en el primer trimestre de este año, las 61 salidas netas de Cataluña se comparan con el saldo a favor de la Comunidad de Madrid con 55 empresas, seguida de País Vasco con 20 y Baleares con 17.

Si se sigue haciendo la comparativa con Madrid, el año pasado se perdieron en la capital 40 empresas por las 109 que salieron de Cataluña. Fue, en todo caso, la menor diferencia desde el 'procés'.

¿Qué ha pasado? Las fuentes empresariales consultadas por este diario apuntan al incumplimiento de buena parte de las expectativas generadas con la vuelta del PSC a la Generalitat después de catorce años de gobiernos independentistas.

Salvador Illa recaló en el Govern catalán con la promesa de recuperar la tranquilidad institucional tras años de desafío independentista y con los sucesivos presidentes de Junts y ERC pidiendo la independencia.

Pero también prometió recuperar la prosperidad económica perdida desde 2017 mediante importantes inversiones, reducción de la burocracia y mejores condiciones para crear y atraer empresas.

Pero de momento, solo ha cumplido la primera parte de sus compromisos. Todos los empresarios consultados coinciden en señalar que se ha acabado la inseguridad jurídica por el 'procés', pero no han mejorado las condiciones para facilitar el desarrollo del tejido productivo,

Las patronales empresariales han sido críticas centrando sus quejas en la elevada fiscalidad, el déficit de infraestructuras y la escasa inversión y recientemente en la obligatoriedad de las empresas de atender en catalán a los clientes que lo pidan.

En el primero de los casos, Empresaris de Catalunya y Foment del Treball han reiterado que Cataluña mantiene la fiscalidad más alta de España, lo que limita la competitividad de las empresas y desincentiva la inversión.

Indican que Cataluña es la comunidad autónoma con más tributos propios: hasta 18, frente a los cinco de media del resto de autonomías. Y que estos impuestos gravan los sectores más estratégicos de la economía catalana como la alimentación, automoción, turismo y generación energética.

Del mismo modo, Foment del Treball ha denunciado un "déficit histórico" de inversión en infraestructuras por parte de las administraciones (Estado y Generalitat), que cifran en cerca de 50.000 millones de euros en los últimos quince años.

Proyectos de inversión

Respecto de la regulación lingüística y obligatoriedad y el blindaje del catalán en la atención al cliente, pactado con Junts por la Administración central, muchos empresarios lo consideran un "sobrecoste" y la CEOE lo ha calificado como un "atentado a la libertad de empresa".

Sin embargo, en enero del año pasado las cosas eran diferentes. Illa presentó un ambicioso plan de inversión llamado "Cataluña Lidera" para movilizar 18.500 millones de euros hasta 2030.

El plan pasaba por relanzar la economía catalana como "la mayor inversión pública desde 2010". Con 13.700 millones de fondos propios y 4.800 en créditos, buscaba impulsar infraestructuras, vivienda, energía y empleo.

Sin embargo, un año después poco se sabe de su ejecución. Al contrario, Illa ha sido incapaz de sacar adelante unos nuevos presupuestos lo que limita cualquier capacidad inversora.

Pero la llegada de Illa generó por primera vez en siete años la sensación de que las cosas volvían a la normalidad. En marzo de 2025. Criteria y la Fundación Bancaria La Caixa volvieron a situar su sede social en Cataluña.

Diáspora empresarial

Y lo hicieron semanas después del Banco Sabadell y que meses antes volvieran Laboratorios Ordesa o Cementos Molins.

Eran momentos de esperanza para la esperada vuelta de la diáspora empresarial catalana. Un estudio de mayo de 2025 de Informa (con cifras hasta el primer trimestre de este año) indicaba que 681 empresas habían regresado a Catalunya de las 9.221 que se fueron desde el cuarto trimestre de 2017.

Sin embargo, ni grandes empresas siguieron la estela de Criteria, ni se ha logrado revertir la tendencia de fuga de empresas.

Los datos del Colegio de Registradores indican que desde abril del año pasado y hasta marzo de 2026 (los últimos doce meses registrados) se han producido 1.283 salidas y 1.133 llegadas. Un saldo negativo de 170 empresas.

Entonces ¿por qué se marchan las empresas si ya no hay riesgo con el independentismo? Los empresarios catalanes parecen tenerlo claro y todo pasa por los escasos incentivos para llevar una empresa a Cataluña. Algo que -indican- sigue siendo la gran asignatura pendiente de Illa.