Ángel Escribano, ex presidente de Indra.

Ángel Escribano, ex presidente de Indra. Europa Press

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Los Escribano se marchan de Indra: venden su 14,3% y salen del consejo tras dos meses de guerra con el Gobierno

Los hasta ahora primeros accionistas privados han lanzado una colocación acelerada de su participación en el mercado.

Más información: El plan de Moncloa para sacar definitivamente a los Escribano de Indra y reforzar a Ángel Simón

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Las claves

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Los hermanos Ángel y Javier Escribano han vendido su 14,3% de Indra, valorado en 1.320 millones de euros, y han abandonado el consejo de administración.

La salida de los Escribano pone fin a más de dos meses de conflicto con el Gobierno español por el control de la compañía.

El Gobierno utilizó todos sus recursos institucionales para forzar la salida de los Escribano y reforzar el liderazgo de Ángel Simón en Indra.

La operación genera para los Escribano plusvalías cercanas a los 950 millones de euros, aunque parte de la inversión estaba financiada por un préstamo de JPMorgan.

Fin a la guerra en Indra. Los hermanos Ángel y Javier Escribano han realizado al cierre de mercado una colocación acelerada de sus acciones equivalentes al 14,3% del capital de la cotizada.

Considerando el precio de cierre de las acciones de Indra durante la jornada del martes, el paquete total está valorado en 1.320 millones a precios de mercado.

Se pone fin así a una guerra de más de dos meses con el Gobierno por el control de la compañía en el que el Ejecutivo español utilizó todas sus armas.

Moncloa puso sobre la mesa sus resortes institucionales para forzar un cambio en la gestión de una de las compañías que considera estratégicas por su enorme peso en la industria de la defensa nacional.

La información adelantada por Expansión y confirmada por este diario, ha sorprendido en el mercado ya que en las últimas semanas el objetivo de los hermanos era intentar conseguir un acuerdo para poder impulsar en términos amistosos una integración con EM&E.

No obstante, este diario ya adelantó hace casi un mes que el objetivo final del Gobierno era apartar completamente a los Escribano del capital y del consejo de administración.

De hecho, la lectura que se hizo en Moncloa, nada más lograr la salida de Ángel Escribano de la presidencia, era que nunca habría paz para la gestión del nuevo presidente, Ángel Simón, y del CEO, José Vicente de los Mozos, mientras los hermanos estuviesen presentes en la cotizada.

Y así ha sido, aunque cumpliendo los objetivos más rápido de lo esperado, incluso para el Gobierno.

Desde el punto de vista práctico, esto supone la salida completa de los Escribano de Indra ya que perderán el último sillón en el consejo (el de Javier Escribano) que les quedaba tras la renuncia de Ángel Escribano a la presidencia el miércoles de Semana Santa.

Y en términos financieros implica unas plusvalías de unos 950 millones, considerando que el total invertido por los hermanos a través de su sociedad Advanced Engineering, llegó a los 380 millones en tres compras diferentes.

Sin embargo, al tratarse de un préstamo concedido por JPMorgan hay que ver cuánto realmente quedará para las arcas de los fundadores de Escribano Mechanical & Engineering.

En cualquier caso, se acaba la historia de Escribano en Indra. Advanced Engineering & Manufacturing entró en Indra con un 3% en mayo de 2023 cuando la acción estaba en los doce euros. Este martes cerró a 52.

En noviembre de 2023 subió hasta el 8% y a principios de diciembre se disparó hasta el 14,3% que mantenían hasta la fecha. Pasaban a ser el principal accionista privado de Indra y el segundo por detrás del Estado español.

Presidencia de Ángel Escribano

Posteriormente, consolidó dos asientos en el consejo de administración y en febrero de 2025 -en el clímax de su buena relación con el Gobierno- la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) designó a Ángel Escribano como presidente de la compañía, en sustitución de Marc Murtra que se marchó a Telefónica.

La relación de Escribano con el Gobierno parecía perfecta y había una clara sintonía en el objetivo de convertir a Indra en el tractor de los fondos públicos destinados a defensa. Y en el motor empresarial del sector.

Un campeón nacional de la defensa con poca escala y que debía crecer a paso acelerado obligando a sondear posibles operaciones de crecimiento inorgánico.

Y así comenzaron los problemas. Escribano propuso la fusión de Indra con su empresa EM&E con un evidente conflicto de interés, pero que no significó un problema aparente al Gobierno.

Lucha con Escribano

Pero con el paso de los meses la situación se complicó. Moncloa y el asesor económico de Pedro Sánchez, Manuel de la Rocha, comenzaron a tener dudas respecto de las intenciones de Escribano.

Y temieron que la eventual fusión pudiese dejar fuera de combate a la SEPI y dar el control de la futura Indra a Escribano y a los fondos de inversión que le apoyaron.

Y se emprendió el asalto. A comienzos de este año comenzaron las hostilidades y hasta en dos ocasiones Moncloa llamó al orden a Escribano para pedirle que diera un paso al costado.

Aunque el fundador de EM&E resistió hasta tres asaltos, finalmente cedió y renunció a Indra. Se esperaba que tras esta salida y la llegada de Ángel Simón como nuevo presidente no ejecutivo se calmaran los ánimos.

Pero -como ya había adelantado este diario- el objetivo definitivo era la salida final de los Escribano. Y ya está consumada.