La vicepresidenta primera de la Comisión, Teresa Ribera, durante su rueda de prensa de este martes en Estrasburgo

La vicepresidenta primera de la Comisión, Teresa Ribera, durante su rueda de prensa de este martes en Estrasburgo Comisión Europea

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Las empresas temen que la 'letra pequeña' de Teresa Ribera boicotee la norma de Bruselas para facilitar fusiones en la UE

La relajación de las condiciones para impulsar integraciones podría estar condicionada por salvaguardas que eviten grandes concentraciones.

Más información: Bruselas relajará las normas sobre fusiones para crear grandes campeones europeos

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Las claves

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Grandes empresas españolas temen que las restricciones que introduzca Teresa Ribera en la nueva normativa europea sobre fusiones limiten su efectividad.

El borrador de Bruselas busca facilitar las fusiones para crear grandes campeones europeos, pero preocupa que la versión final añada demasiadas excepciones.

Sectores como telecomunicaciones, energía y defensa alertan que las salvaguardas propuestas podrían desincentivar la integración empresarial.

Teresa Ribera defiende proteger a los consumidores y a las pequeñas empresas, evitando una concentración excesiva de poder y posibles abusos en el mercado.

Grandes empresas españolas no se fían de la flexibilización de las normas de fusiones que la Comisión Europea ha incluido en su borrador provisional con las nuevas líneas maestras que deberían definir la hoja de ruta de las futuras integraciones empresariales.

Según indican a EL ESPAÑOL-Invertia, el grueso de este borrador -que está sujeto a modificaciones- está en la buena dirección.

Pero temen que la versión definitiva y sus posteriores ajustes terminen dejando una regulación descafeinada y con tantas excepciones que termine torpedeando el objetivo de la norma.

En este sentido, se apunta directamente a la vicepresidenta de Competencia, la española Teresa Ribera, quien debe hacer la presentación oficial y que ha estado involucrada en la revisión.

Las compañías consultadas -del sector de las telecomunicaciones, la energía y la defensa- creen que las salvaguardas que pueda introducir la exministra de Transición Ecológica de España sean tan limitantes que, en la práctica, desaconsejen emprender fusiones.

De hecho, el pasado miércoles -24 horas antes de que se filtrara el borrador preliminar al Financial Times- Ribera adelantó en el Real Instituto Elcano en Bruselas que la revisión de las merger guidelines (líneas maestras sobre fusiones) se presentará en las próximas semanas.

Y pese a que reconoció que se perseguirá el objetivo de favorecer la creación de "campeones europeos" en sectores estratégicos, advirtió que hay que hacerlo "sin que suponga una consolidación peligrosa para la competencia y para el estímulo de la innovación".

En primer lugar, indicó que "el principio fundamental" es evitar una concentración de poder que acabe permitiendo "abusos en contra de consumidores industriales o domésticos".

Señaló además que no hay que pensar que "se puedan construir campeones europeos sobre la base de bendecir operaciones de concentración que en el fondo no responden a una integración de mercado sino que intentan sustituir la falta de integración".

También destacó la necesidad de "proteger" con un "escudo de innovación" a empresas pequeñas con el objetivo de ofrecerles "confort" y evitar que sean eliminadas por actores mayores, al tiempo que no se les dificulta entrar en "entornos de crecimiento".

Ribera siempre ha defendido que Europa debe proteger a los consumidores antes que cualquier otra cosa y esto implica vigilar las fusiones para evitar que terminen generando un mercado más concentrado, con precios más elevados para el usuario y peores servicios.

Esto les ha hecho alinearse con la facción de la Comisión Europea que pide limitar los poderes de las nuevas reglas de competencia que defienden empresas y países más pequeños.

En el lado contrario, se encuentran Alemania, Francia y España, que -basándose en las recomendaciones del Informe Dragui- piden apoyar la concentración y la creación de campeones nacionales con poder de competir e invertir. Un sector apoyado por la presidenta de la Comisión, Úrsula Von der Leyen.

Teresa Ribera y la Comisión

Es así como, el borrador de las merger guidelines sí que busca fomentar la creación de grandes empresas como llevan años pidiendo sectores como el de las telecomunicaciones.

Y hay coincidencia plena en la Comisión Europea de que se debe dejar a las compañías fusionarse para ganar escala bajo los principios de la "innovación, la inversión y la resiliencia del mercado interior".

Pero las fuentes consultadas por este diario temen que en la letra pequeña pueda incorporar las sugerencias de Teresa Ribera y que, además, se incluyan salvaguardas o limitaciones que terminen afectando operaciones concretas y la filosofía de la norma.

Conscientes de que hasta que no se conozca el borrador oficial no habrá más certezas sobre el alcance real, advierten que hay que ver cómo se materializa la idea de limitar grandes operaciones que "no responden a una integración de mercado", o cómo se protege ese "escudo de innovación" al que se refiere Teresa Ribera.

Ley de Redes Digitales

Y es que -advierte un directivo español que trabaja en Bruselas- la Unión Europea no se caracteriza por imponer legislaciones agresivas sino que busca equilibrios que muchas veces terminan generando normas descafeinadas.

Es el caso de la Ley de Redes Digitales (DNA, por su nombre en inglés) que generó grandes esperanzas en el sector empresarial ya que estaba llamada a despejar el camino burocrático a las fusiones.

Pero, tras muchos debates en el seno comunitario finalmente se quedó en un conjunto de normas que no solucionaron el problema de fondo.

Y ese es el gran miedo en las empresas. Que todo lo que se apruebe en las merger guidelines termine quedando anulado por las propias excepciones de la norma. Un debate intenso que se intensificará en las próximas semanas.