Bernardo Villazán, el vocal conservador que nombró Murtra y da al Gobierno a una mayoría del consejo de Indra

Bernardo Villazán, el vocal conservador que nombró Murtra y da al Gobierno a una mayoría del consejo de Indra Cadena de Sumistro

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Bernardo Villazán, el vocal conservador que nombró Murtra y da al Gobierno a una mayoría del consejo de Indra

La SEPI confía en que la mayoría que designó a Ángel Simón como presidente asegure la integración con EM&E. Y los Escribano están dispuestos.

Más información: Ultimátum de Moncloa y un consejo de madrugada para ganarse a los independientes: la noche más larga de Indra

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Las claves

El Gobierno consiguió por un solo voto el nombramiento de Ángel Simón como presidente no ejecutivo de Indra, tras una intensa reunión del consejo.

Bernardo Villazán, consejero independiente nombrado por Marc Murtra y con perfil conservador, fue clave al apoyar a Simón mientras el resto de independientes se abstuvo.

El nuevo equilibrio en el consejo, con la salida de Escribano y la mayoría del capital a favor, permite al Gobierno y SEPI impulsar operaciones estratégicas como la integración con EM&E.

La presidencia de Simón será no ejecutiva y se refuerza la figura del CEO, José Vicente de los Mozos, buscando estabilidad y consenso en la gobernanza de Indra.

El Gobierno salvó por la mínima -realmente gracias a un sólo voto- el nombramiento de Ángel Simón como nuevo presidente no ejecutivo de Indra.

Y, pese a que consiguió los apoyos 'in extremis' tras diez horas de consejo, confía en que esta "mayoría de investidura" sea suficiente para pacificar la compañía y su consejo de administración.

De hecho, en la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) creen que tras la traumática salida de Ángel Escribano de la presidencia hay margen para controlar Indra e incluso permitirse abordar importantes operaciones como la fallida integración con EM&E.

De hecho, dentro de los hermanos Escribano también existe el convencimiento de que hay margen para cerrar un pacto, lo que les ha llevado a retomar las conversaciones para llegar a un acuerdo.

Todo ello ha situado al consejero independiente, Bernardo Villazán, como un inesperado protagonista del futuro de la cotizada. Fue el único independiente que votó a favor de Simón, mientras los otros seis independientes se abstuvieron.

Es el mismo consejero que dimitió en verano de la comisión 'ad hoc' que pilotaba la fusión frustrada alegando "razones personales". Eran momentos de tensión en que todo comenzaba a torcerse.

Aunque su apoyo no fue tan inesperado. El caso es que Villazán es uno de los consejeros independientes que no fue nombrado por Ángel Escribano y que por tanto no tenía una relación tan apegada al presidente.

Junto con la vicepresidenta, Virginia Arce, y Belén Amatriain fueron designados a finales de 2022 por el anterior presidente y actual primer directivo de Telefónica, Marc Murtra.

Esto no supone que Villazán no tuviera ninguna cercanía con Escribano, pero tampoco tiene una aparente vinculación directa con el Gobierno. De hecho, fuentes cercanas le atribuyen una sensibilidad política muy conservadora.

En 2022 llegó a Indra con el cartel de ser un conocido ejecutivo de la industria tecnológica y con experiencia en consejos de administración como el Grupo Antolin, el fabricante de componentes de automoción; Pack Benefit, de envases para la industria alimentaria; e IPS, firma de gestión de proyectos industriales.

Ingeniero Superior Industrial por la Universidad Pontificia Comillas ICAI fue presidente ejecutivo de Lucent Technologies Iberia, CMO de Alcatel Lucent, director de Operaciones y CEO de SiTech Finanzauto, presidente ejecutivo de Grupo Daorje y CEO de Ingeniatrics Technologies.

Nacido en Ciudad Real, en 2014 fue candidato a la presidencia de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) con el apoyo de la Federación de Empresarios del Metal y Afines del Principado de Asturias (Femetal). Perdió ante Pedro Luis Fernández.

Las fuentes consultadas apuntan a que Villazán se decantó por apoyar a Ángel Simón bajo el convencimiento de que era la mejor solución para la gobernanza de la compañía y ante el riesgo inminente de colapso.

A favor de su voto jugó también la confianza en una nueva etapa y que la mayoría del capital ya estaba a favor. Además, se mantenía a José Vicente de los Mozos como consejero delegado.

Consejo de administración

Como ya contó este periódico, el maratoniano consejo de administración del miércoles y la madrugada del Jueves Santo se resolvió por mínimo margen a favor del nombramiento de Ángel Simón.

La SEPI -siguiendo órdenes del Gobierno- insistió en resolver el nombramiento de Simón esa misma jornada y para ello reunió, no sin problemas, una mayoría simple y estrecha que resolvió el nombramiento a las 3.30 de la madrugada.

Como se esperaba, a su favor votaron los tres consejeros dominicales de la SEPI: Antonio Cuevas, Juan Moscoso y Miguel Sebastián; a los que sumó el voto de Jokin Aperribay, de SAPA, que siempre apoyó al Ejecutivo.

A ellos se sumó José Vicente de los Mozos, el CEO que también se puso del lado de la SEPI al comienzo de esta crisis; y el voto de Pablo Jiménez de Parga, de la Amber Capital de Joseph Oughourlian.

60% del capital

También se incorporó el apoyo de Bernardo Villazán, en principio contrario a los movimientos del Gobierno como los otros seis consejeros independientes.

Fuentes conocedoras de la situación aseguran que fue una postura independiente y lógica. De una forma o de otra, a la hora de votar "al final de todo", ya se sabía que había un 60% del capital a favor de Ángel Simón.

Incluso Javier Escribano, hermano del renunciado presidente, se mostró a favor. Un apoyo que sirvió para lograr un consenso de emergencia para evitar el colapso de la gobernanza de la compañía.

El resto de los seis independientes se abstuvieron: la vocal veterana Belén Amatriain, la vicepresidenta Virginia Arce y los nuevos y próximos a Escribano, Arancha Díaz-Lladó, Teresa Busto, Eva María Fernández y Josep Oriol Piña.

Ocho a favor y seis abstenciones

Ese resultado de ocho a favor y seis abstenciones, además de dar una mayoría justa a los defensores de Simón, supone que el nuevo presidente llega a la empresa sin ningún voto en contra.

Las dudas de los independientes en la noche de autos -cuyo bloque rompió Villazán- se centraban en el poder que tendría Simón como presidente.

La SEPI quería que fuese presidente ejecutivo, como Escribano, pero tras largas horas de discusiones y oposición de los independientes se acordó darle poderes no ejecutivos y reforzar la figura del CEO, De los Mozos.

Con todo -y bien delimitadas las funciones entre los dos ejecutivos- en la SEPI se confía en que se puede lograr una paz duradera en Indra.

Simón y De los Mozos

Han logrado la salida de Escribano, que además renunció a su sillón en el consejo y creen que han conseguido una base sólida para optar a una mayoría con la que controlen la compañía.

En el caso del consejo, el nuevo equipo directivo tiene los votos del propio Simón y de los Mozos, además de los tres vocales de la SEPI y del representante de SAPA. A ellos habría que sumar el consejero dominical de Amber Capital.

Y en el caso de Villazán, en la SEPI confían en que pueden seguir contando con su apoyo a la gestión de Simón y De los Mozos.

Todo pasa por la estrategia que se establezca. En el Gobierno creen que se puede trabajar en un plan industrial que guste a los independientes y a los fondos de inversión que todavía controlan cerca de un 15% de la compañía.

Integración con M&A

Esto supone abordar operaciones de M&A que generen crecimiento y valor. Y aquí la primera que vuelve a la mesa es la integración con EM&E, la favorita de Amber y Oughourlian.

La SEPI y el Gobierno nunca se opusieron a la operación. Sólo temían que Escribano la utilizase para controlar Indra junto con los fondos.

Pero ahora, con uno de los dos Escribano fuera del consejo, con un presidente apoyado por la SEPI y un consejero delegado en sintonía con el Gobierno, todo cambia.

Es por ello que el Ejecutivo confía en que esta mayoría de investidura, junto con el consejero independiente, Villazán, apoyen una eventual integración, pero con sus condiciones: a un precio razonable y asegurando el control de la SEPI de cualquier empresa resultante.