Ángel Escribano, presidente de Indra

Ángel Escribano, presidente de Indra Sara Fernández

Empresas

La salida de Escribano de Indra acerca un 'Pacto por la Defensa' en el que colabore con todo el sector, Santa Bárbara incluida

La labor de lobby de General Dynamics, liderada por el exasesor del Gobierno, Iván Redondo, se ha dejado notar en el cambio de presidente.

Más información: El conflicto con Indra trastoca la nueva industria de defensa: ¿qué es mejor, una empresa de 10.000 millones o diez empresas de mil?

Publicada
Actualizada

Las claves

La salida de Ángel Escribano de la presidencia de Indra facilita la posibilidad de un gran 'Pacto por la Defensa' que incluya más empresas del sector, como Santa Bárbara.

Ángel Simón, propuesto por la SEPI como nuevo presidente de Indra, tendrá la misión de ordenar la estrategia y potenciar la colaboración sectorial para grandes contratos de defensa.

El Gobierno planea nuevas licitaciones y grandes inversiones en defensa, priorizando la colaboración entre empresas nacionales para cumplir con los requisitos de la OTAN.

El desarrollo de consorcios y la participación de empresas como Santa Bárbara y SAPA junto a Indra en proyectos clave como el 8x8 Dragón y el VAC serán fundamentales para el futuro del sector.

La salida de Ángel Escribano de la presidencia de Indra abre un elenco de opciones para avanzar en la reestructuración de la industria española de defensa que el Gobierno puso en marcha hace un año.

Aunque la base de todo siga siendo que Indra haga de empresa tractora del sector y agente coordinador de una parte importante de los contratos de defensa, fuentes cercanas a la empresa apuntan a que ese proceso se puede articular de otras maneras.

En la industria se contempla la posibilidad de hacer un gran 'Pacto por la Defensa' liderado por Indra junto a un grupo de firmas que puedan garantizar a España un papel relevante en el desarrollo de las nuevas capacidades estratégicas y tecnológicas que exige el nuevo mercado internacional.

Hasta ahora todo pasaba por la fusión entre Indra y Escribano. Ahora se espera que haya una mayor participación real de otros grupos del sector, como la propia Santa Bárbara (General Dynamics), que puede aportar tecnología y especialización de alto valor añadido en los consorcios que se formen en España y Europa.

El nuevo presidente de la compañía, que ya es Ángel Simón tras salir adelante la propuesta de la SEPI al consejo, llega con poderes para poner "orden" en la estrategia que hasta ahora ha llevado Escribano.

Un acercamiento a GDELS-Santa Bárbara sería además muy bien visto por el resto de las empresas del sector. Cientos de ellas son proveedores potenciales de esos proyectos y temen que la demanda presentada en el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional por la adjudicación de esos contratos pueda frenar su negocio.

La labor de lobby que se ha hecho desde la filial de General Dynamics, al quedar fuera de los contratos más idóneos para su estructura en Europa, liderada por el exasesor del Gobierno, Iván Redondo, se ha dejado notar en el cambio de presidente de Indra.

Los dirigentes de la compañía española comprada por GD hace 25 años, siempre han dicho que sólo quieren "ser escuchados" y que no se tomen decisiones de adjudicación directa sin conocer lo que ellos pueden aportar. Santa Bárbara tiene dos plantas en España con más de mil trabajadores.

Sin embargo, una apuesta por la filial europea del gigante de EEUU puede poner en alerta a los alemanes de Rheinmetall, los únicos capaces de integrar blindados en Europa junto a Santa Bárbara. Y el gigante germano ha sido hasta ahora el gran aliado de la Indra de Escribano.

Fuentes cercanas a este cambio de presidente aseguran que una de las cuestiones que ha "colmado" la paciencia del Gobierno ha sido el acercamiento de la última semana de Ángel Escribano a Rheinmetall, con la fuerza que le da tener el control de los contratos adjudicados a Indra.

El memorando firmado con los alemanes para acceder a los contratos que les adjudique el Gobierno, basándose en los que ya controla, "es como salir a venderse a una empresa extranjera con activos nacionales que te ha dado el Estado", señalan fuentes del sector de la defensa cercanas a Moncloa.

Decisiones estratégicas

La tecnológica, controlada en un 28% por el Estado y dependiente en gran medida del dinero público de sus planes de modernización de la defensa, debe presentar un nuevo plan estratégico hasta 2030. La continuidad de José Vicente de los Mozos como CEO, que ya hizo el anterior, se considera clave para ello.

El consejero delegado ha sido, además, quien más cerca ha estado y mejor ha analizado la posible unión de Indra y Escribano. Quedó descartada una fusión por la retirada de la empresa familiar del ya expresidente por el conflicto de interés que generaba y el rechazo frontal de la SEPI a una fusión.

Pero nunca ha sido mal vista en el consejo una mayor integración de ambas firmas, siempre que se haga sin conflictos (ya no existen) y que no ponga en riesgo el control de la toma de decisiones del grupo en manos de la SEPI y el Gobierno.

La idea de hacer de Indra una empresa tractora del sector (campeón nacional) a toda costa, o ponerla al servicio de un mayor desarrollo de las capacidades tecnológicas que necesita España para cumplir con la OTAN, de acuerdo con el resto del sector, será un gran dilema a resolver por el nuevo presidente.

La formación de consorcios y el aumento de tamaño se considera clave para la nueva defensa, sobre todo a nivel europeo. Pero la tremenda dispersión en pymes que conforman el tejido empresarial en España complica sobremanera su despegue con rapidez.

Una de las decisiones clave que habrá que poner sobre la mesa es el desarrollo de la filial Indra Land Vehicles, llamada a ser la plataforma ensambladora de vehículos pesados para la defensa (blindados), a partir de las nuevas instalaciones de El Tallerón, en Gijón, aún por desarrollar.

Cabe recordar que Indra pretende multiplicar por cuatro su huella industrial y abrir cinco nuevas plantas productivas en España en los próximos años, para cumplir con la cartera de pedidos que tiene acumulada y acceder a nuevos proyectos.

Los nuevos contratos para la dotación de grandes obuses de artillería que se han lanzado por más de 7.200 millones de euros o la producción del 8x8 Dragón o el VAC de cadenas, garantizan el volumen de trabajo en este campo.

Pero es complicado entender en el sector por qué se pretendan adjudicar los obuses a una empresa de tecnología coreana, cuando se tiene en España la opción de hacerlos en las instalaciones de Santa Bárbara, con tecnología española y europea, que evitaría tener que partir de cero en los desarrollos.

La filial de General Dynamics (GD) está además en el consorcio Tess Defence, liderado por Indra junto a Escribano y SAPA, que es el elegido para los desarrollos del Dragón y el VAC.

Desde el Ministerio de Defensa siempre se ha apostado por dar cabida a todas las empresas en los Planes Especiales de Modernización (PEM). Incluso se llegó a advertir a Indra de que se acercara más a Santa Bárbara para algunos contratos o que potenciara el desarrollo de Tess Defence.

Ahora todo es posible. El Gobierno está a punto de abrir nuevas licitaciones después de esta Semana Santa para ampliar en lo posible su inversión en defensa y cumplir con los cánones que manda la OTAN.

Además de un contrato de mil millones para comprar camiones, está la idea de desarrollar un vehículo de seis ruedas de apoyo a la artillería pesada.

Esas adjudicaciones y el desbloqueo de algunos contratos pendientes servirán para recuperar el impulso del sector tras el cambio en Indra.