Iván Redondo, Manuel de la Rocha, Ángel Escribano y José Vicente de los Mozos

Iván Redondo, Manuel de la Rocha, Ángel Escribano y José Vicente de los Mozos ILUSTRACIÓN: Juan López

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De la Rocha niega haberse reunido con Iván Redondo para negociar el 'asalto' a Indra y echar a Escribano

Moncloa quiere forzar la salida del presidente en la reunión del consejo de administración de este miércoles con los apoyos todavía en el aire.

Más información: El tándem De la Rocha-Iván Redondo lleva a Sánchez a su segunda derrota en el intento de echar a Escribano de Indra

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Las claves

Manuel de la Rocha niega haberse reunido con Iván Redondo para preparar la destitución de Ángel Escribano como presidente de Indra.

Fuentes aseguran que De la Rocha y Redondo sí mantuvieron un encuentro para debatir estrategias que permitieran apartar a Escribano.

El Gobierno y la SEPI intensificaron la presión sobre Escribano, exigiendo resolver un conflicto de interés relacionado con la integración de Indra y EM&E.

A pesar de las presiones y maniobras internas, Escribano ha resistido los intentos de destitución, apoyado por algunos consejeros y fondos.

El director de la Oficina Económica de Moncloa, Manuel de la Rocha, niega haberse reunido con el actual asesor de General Dynamics, Iván Redondo, para preparar el asalto a Indra y echar a su presidente Ángel Escribano.

Desde el departamento de Moncloa aseguran que "hace meses" que no existen contactos con Iván Redondo. 

Sin embargo, al menos dos personas aseguran haber recibido la confidencia por parte del propio De la Rocha de que se había reunido con él para preparar la estrategia que permitiera descabalgar a Escribano. 

Las mismas fuentes aseguran que se reunieron el miércoles de la semana pasada horas antes de que empezara el segundo asalto del Gobierno a Indra.

El principal asesor económico de Pedro Sánchez es quien se ha encargado de comentar en su entorno más cercano detalles de este encuentro y de sus movimientos para descabalgar a Ángel Escribano de la presidencia.

EL ESPAÑOL-Invertia ha podido confirmar que los dos impulsores de la operación, que busca desde hace más de un mes apartar a Escribano, abordaron un monográfico sobre las fórmulas que tenían sobre la mesa para cesar al directivo.

Un debate tras el que se llegó a la conclusión de que no había una solución clara, ni una hoja de ruta viable para presionar a Escribano, pero que había que seguir hacia adelante para 'apretar' al presidente de Indra e intentar apartarle del cargo aprovechando el 'momentum'.

Precisamente, a partir de la noche de ese miércoles todos los acontecimientos se aceleraron.

Al filo de la medianoche, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) envió una carta a Indra (en su condición de primer accionista con un 28% de la cotizada) exigiendo que se resolviera "el conflicto de interés" en las negociaciones de integración de Indra con EM&E.

La SEPI y el Gobierno lanzaban un órdago en toda regla advirtiendo que si no se resolvía este conflicto -que Escribano fuera presidente de Indra, fundador de EM&E y que su hermano fuese consejero de la cotizada y CEO de la compañía familiar- no se podía seguir adelante con la operación.

El mensaje era claro: presionar a Escribano para que renunciara con un argumento que acusaba directamente al presidente de Indra de incurrir en conflicto de interés.

Un mensaje que se había afinado en la reunión de horas antes entre De la Rocha e Iván Redondo y que al día siguiente repitieron al pie de la letra el propio Pedro Sánchez y la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, en sendas intervenciones públicas.

En esa misma reunión, los dos presentes compartieron información respecto de las posibilidades de éxito del asalto, aunque discreparon sobre los eventuales apoyos con los que se contaba en el consejo de administración para apartar a Escribano.

En este sentido, se acordó seguir adelante sin tener cerrados los votos necesarios aunque luego transmitieran a su entorno y los medios de comunicación que estaba "todo muy bien atado". Es así como la principal línea de acción fue presionar a Escribano a la espera de que renunciara voluntariamente.

Consejo de la semana pasada

Pero Escribano resistió. Otra vez. Y movió ficha convocando un consejo de administración extraordinario para renunciar a la integración de EM&E con Indra y quitando a De la Rocha su principal argumento para apartarle.

El Gobierno y la SEPI intentaron convertir este consejo en una votación sobre el cese, pero no consiguieron los apoyos.

Ni siquiera para poner el debate sobre la mesa, pese a que la noche anterior comentaron a sus cercanos que la batalla estaba ganada.

De la Rocha lo volvió a intentar el viernes de la semana pasada convocando a Escribano en Moncloa y pidiéndole su dimisión, algo que el presidente rechazó nuevamente.

General Dynamics

Era la segunda vez que Escribano descartaba apartarse. Ya lo hizo a comienzos de febrero cuando -también en Moncloa- se le sugirió que se apartara de la compañía. Como ya contó este diario, Iván Redondo y De la Rocha han sido los principales susurradores de Sánchez en esta operación, convenciéndole de que era la única manera de dar un impulso renovado a Indra y controlar una compañía estratégica que había salido de su radar.

Redondo es asesor de General Dynamics -el dueño de la española Santa Bárbara- y su principal objetivo es lograr que la compañía sea el socio de referencia de Indra y del Ministerio de Defensa.

Relación con el Ibex

Su tesis es que EM&E es una empresa que no tiene el peso específico, ni las patentes, ni el conocimiento para ser el partner de Indra en un futuro donde miles de millones de euros de contratos de Defensa están en juego.

Es por ello que su gran objetivo es sacar a EM&E y a Escribano de la ecuación.

Una operación que además para él puede ser un buen punto de partida de nuevas colaboraciones con otras corporaciones.

En el caso de De la Rocha, cogió el testigo del propio Iván Redondo como asesor de Sánchez en su relación con el mundo corporativo. Y desde entonces ha sido el principal interlocutor con las empresas y el Ibex.

Manuel de la Rocha

Fue el responsable de la salida de José María Álvarez-Pallete de Telefónica -a quien citó en Moncloa para anunciarle su salida- e influyó en el bloqueo de la opa del BBVA al Sabadell.

Su empeño por apartar a Escribano pasa por imponer a un directivo de su confianza en la presidencia de Indra y controlar la empresa que se hará cargo de la mayor inversión pública de la historia reciente en un solo sector estratégico.

Ahora mismo el principal empeño de De la Rocha y Redondo es lograr los apoyos para incluir en la orden del día del consejo ordinario de este miércoles la salida de Escribano.

Apoyos en el consejo

Algo que no se sabrá hasta entrada la mañana. Hasta entonces todo son especulaciones ya que al cierre de esta edición no estaba en la orden del día de la reunión ningún movimiento en la cúpula.

"Resistirá si ningún consejero independiente cambia su voto", dicen desde el entorno de los fondos que apoyan a Escribano.

El problema es que -reconocen ellos mismos- hasta que no se vote, no se sabrá realmente quiénes son los vocales que apoyan (o rechazan) una eventual destitución. Y es difícil soportar cara a cara la presión de la SEPI y del Gobierno, advierten.

En cualquier caso, este diario ya ha advertido de que el Ejecutivo ha ofrecido una transición tranquila con el consejero delegado José Vicente de los Mozos para que los fondos liderados por Amber Capital, y los vocales, apoyen la salida del presidente.

"Sólo puede quedar uno"

Con todo, no es sostenible en el corto plazo que el presidente y el CEO sigan juntos manejando los destinos de la compañía. "Sólo puede quedar uno", dicen a este diario fuentes conocedoras.

Y esta disputa puede decirse este miércoles.

En el caso de que el Gobierno no logre apartar a Escribano en el consejo de este miércoles, es probable que De la Rocha y Redondo sigan jugando la carta de presionarle para que renuncie voluntariamente.

Y es aquí donde el Ejecutivo tiene margen para presionarle con los planes industriales que dependen del Ministerio de Defensa, según reconocen fuentes del sector a este diario.

Contratos de Defensa

Asfixiar a EM&E sin contratos públicos podría ser un duro golpe para la senda de crecimiento industrial de la compañía fundada por los hermanos Escribano.

Pero eso es otra pantalla que ya se podría descubrir a partir de la próxima semana, si la situación sigue enquistada tras el consejo de este miércoles.