Paneles en la Bolsa de Madrid.

Paneles en la Bolsa de Madrid. Europa Press

Empresas

Los fondos oportunistas vigilan las empresas del Ibex tras la caída acelerada de su valor en bolsa por el conflicto en Irán

El selectivo pierde un 7,8% desde el jueves ante el temor de los mercados que las hostilidades militares se mantengan en el tiempo

Más información: El Ibex activa sus planes de contingencia para monitorizar el conflicto de Irán y anticiparse a la "nueva realidad geopolítica"

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Las claves

Los fondos oportunistas centran su atención en las grandes empresas del Ibex tras la fuerte caída del mercado por el conflicto entre Irán, Israel y EE.UU.

El Ibex ha perdido un 7,8% desde el jueves, borrando las ganancias acumuladas en 2025 y situando a muchas empresas por debajo de su potencial real.

Empresas como IAG, Banco Santander e Inditex han sufrido desplomes significativos, mientras los fondos buscan oportunidades de compra a precios bajos.

La incertidumbre sobre la duración y alcance del conflicto en Irán mantiene la volatilidad en los mercados y abre la puerta a posibles movimientos de fondos especulativos.

Los departamentos de análisis de los fondos oportunistas trabajan a pleno rendimiento buscando opciones de inversión en plena escalada bélica de Israel, Estados Unidos e Irán en el Golfo Pérsico.

Y han puesto el foco en España. En concreto en las grandes cotizadas españolas, según ha podido confirmar EL ESPAÑOL-Invertia con asesores de estas compañías especializadas en invertir en valores débiles y con potencial de crecimiento.

El Ibex ha caído un 7,8% desde el jueves, perdiendo todo lo ganado en lo que va de año y -pese a que venía de una mejora del 50% en 2025- una de las opciones es que siga perdiendo fuelle si el conflicto se mantiene en el medio plazo.

La jornada del martes ha sido peor que la del lunes y algunas compañías han duplicado las caídas. Además, pese al despegue del año pasado, la bolsa española sigue estando barata y muchos valores cotizan por debajo de su potencial real de crecimiento.

En este sentido, una de las lógicas del mercado es que ante grandes catástrofes hay grandes oportunidades. Y estos fondos son especialistas en exprimirlas al máximo adquiriendo participaciones en empresas cotizadas a muy bajo precio para vender luego con importantes plusvalías.

Lo hace con un criterio inversor a corto plazo y sin interés de ser un socio industrial. Esto implica que muchas veces tomen participaciones para intervenir en empresas y entren en sus consejos de administración.

¿El objetivo? Cambiar su hoja de ruta y desmontar y vender rápido para obtener beneficios y ganancias importantes.

Un riesgo similar a lo que pasó en la pandemia, donde las grandes compañías españolas quedaron a merced de estos grandes fondos ávidos de obtener rentabilidades rápidas. Un argumento utilizado por el Gobierno para crear un blindaje en forma de escudo antiopas, con el objetivo de proteger los sectores y empresas estratégicos.

Un blindaje que dio a Moncloa la capacidad de autorizar inversiones de empresas extranjeras (y europeas) para entrar en España si lo hacían con más del 10% del capital, la mitad en empresas vinculadas con la Defensa.

En cualquier caso, las fuentes consultadas indican que todavía estamos muy lejos de esta situación ya que el conflicto de Irán lleva menos de una semana de duración.

Pero esto no quita que los fondos oportunistas estén alerta y vigilantes a la espera de que una gran cotizada pierda fuelle y entre en niveles que les sea rentable invertir. Y todo ello depende de cómo evolucionen las hostilidades.

Algunos analistas indican que estamos ante un conflicto de corto recorrido.

"Si Irán tuviera más arsenal o apoyo de la comunidad árabe estaríamos hablando de una situación de largo recorrido, pero su capacidad de fuego al parecer es limitada", indica un asesor externo de grandes empresas.

Resistencia de Irán

Y va más allá indicando que es bastante probable que no tengan arsenal nuclear, lo que limita su capacidad de disuasión. "Van a claudicar en cuanto se les acaben las fichas de juego", zanjan.

Pero hay una segunda corriente de analistas que advierte que podríamos estar ante un conflicto de desgaste con insospechadas ramificaciones.

"Irán ha pasado 40 años preparándose para este momento y sus miles balísticos y drones no dependen de una cúpula política centralizada", dice un informe que una consultora cercana al Ibex ha distribuido entre sus clientes.

Este mismo documento indica que estas armas están diseñadas para ser lanzadas desde bases autónomas y túneles, por lo que no sería descabellado pensar que arrasar las plantas desalinizadoras de los países de Oriente Medio sería el primer paso para que el conflicto se instale de manera indefinida.

Incertidumbre global

De esta manera, si Irán destruye la infraestructura del Golfo el impacto económico global obligaría a una intervención terrestre para "asegurar" el flujo de energía, sumergiendo a EEUU exactamente en el conflicto que quería evitar.

Por otro lado, la supervivencia del régimen a través del caos regional "es su carta de triunfo más realista", dice el documento al que ha tenido acceso este diario.

En cualquier caso, el mayor riesgo para los mercados es que las bolsas somaticen estas incertidumbres. Y en el caso del Ibex, en sólo una semana se ha comido una quinta parte de todo lo ganado en 2025.

Y los fondos oportunistas lo saben. "En momentos de crisis se hacen los mejores negocios", dice un empresario del Ibex preguntado por este diario.

De momento, los grandes valores llevan encadenando importantes pérdidas. El que más ha bajado es IAG, que se ha dejado un 12% en dos días, lo mismo que pierde en el acumulado del año.

Le sigue el Banco Santander con un 11% de retroceso (-6,25% anual) e Inditex con un 9,26% de desplome (-8,24% desde enero).

BBVA y Telefónica

En tanto, BBVA perdió un 8,65% (-11,36% desde que comenzó el año), Telefónica un 7,46% (aunque gana un 2,39%), Naturgy se deja un 6% (3,95%), Amadeus un 5,9% (un desplome del 20% desde enero) e Iberdrola un 5% (con ganancia anual del 2,33%).

Por su parte, Caixabank registra un 4,7% de retroceso (caída desde enero del 6,1%) y ACS cae un 4,65%, aunque con una ganancia en lo que va de año del 22,6%.