João de Mello, presidente de Bondalti.

João de Mello, presidente de Bondalti. E.E.

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João de Mello (Bondalti): “En la opa a Ercros, uno más uno pueden ser tres; si no sale, ellos perderán parte de su valor”

El presidente del grupo portugués asegura que no se va a subir el precio ni se va a bajar el umbral de aceptación: "Si no venden, se quedan con las acciones".

Más información: La portuguesa Bondalti aguanta la opa sobre Ercros para poner las bases de un gran grupo químico a nivel europeo.

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Las claves

Bondalti mantiene su oferta de 3,5 euros por acción para la opa hostil sobre Ercros y descarta subir el precio.

El presidente de Bondalti, João de Mello, insiste en que la integración creará más valor y advierte que Ercros podría perder valor si la operación no prospera.

El consejo de Ercros rechaza la oferta, pero los trabajadores y los bancos acreedores la apoyan; los accionistas minoritarios representan más del 72%.

Bondalti asegura que no habrá ajustes laborales en Ercros y su objetivo es crear un gran grupo químico ibérico manteniendo ambas marcas inicialmente.

Quedan apenas dos semanas para que se cierre el plazo de aceptación de la opa del grupo químico portugués Bondalti sobre la española Ercros, una operación "no consentida" u hostil, pero que los responsables de la compañía lusa querían que fuera amistosa.

João de Mello, presidente de la empresa portuguesa, tiene grabado a fuego que esta es la mejor integración posible. Pese al rechazo oficial del consejo, lo quieren los trabajadores y lo apoyan los bancos acreedores de Ercros, que son los mismos que avalan la operación para Bondalti.

Ese convencimiento y la mala relación con los dirigentes de Ercros les ha lanzado a hacer una campaña de información a los accionistas minoritarios, que son más del 72%. Para que sepan que en esta unión, "uno más uno pueden ser tres o cuatro; pero si no sale, Ercros perderá parte de su valor".

La cúpula de Bondalti, que dirige João de Mello, se enfadó mucho la semana pasada tras el rechazo del consejo de Ercros a su opa.

Pero no fue tanto por el informe que emitieron, como por difundir una nota de prensa en la que creen que no quedaba claro el voto a favor de dos consejeros, ni que Evercore, asesor financiero de Ercros -"que conoce bien la empresa por dentro"-, consideraba que el precio era justo.

João de Mello se pregunta todavía por qué se intentó ocultar algo tan importante para los minoritarios, cuando el deber del consejo es protegerlos.

El consejo de Ercros concluyó que la oferta de 3,5 euros por título, no refleja el potencial de creación de valor futuro de la empresa, a pesar de que sus asesores señalaran que el precio estaba bien justificado.

De Mello responde con un NO con mayúsculas cuando se le plantea la opción de aumentar ese precio. Al contrario, advierte que la compañía puede haber perdido 50 millones este año. "Si la ley nos lo permitiera, lo que tendríamos que hacer es bajar el precio", alerta.

Tras dos años desde que se anunciara la opa, desde Bondalti se han sentado a hablar con todos los accionistas importantes, con nombres y apellidos. "Y todos quieren más dinero, como es normal", asegura el presidente.

"Lo que pasa es que si no venden, se quedan con las acciones: hay dos cosas que no voy a cambiar, el precio y el umbral de aceptación del 50% más una acción", asegura con contundencia.

En plena oferta, la acción está bajando poco a poco, alerta. "Si no estuviéramos ahí con la opa, no sabemos dónde quedaría la bajada. Para mí, por debajo de dos euros", calcula De Mello.

Si la operación sale adelante, lo siguiente es hacer una opa de exclusión y sacar el valor de la bolsa. Pero con la seguridad de que esa operación se hará siempre a un precio que estará por debajo de los 3,5 euros ofertados ahora, explica João de Mello.

Desde Bondalti confían además en el apoyo que han recibido de la banca española para sacar adelante la operación y que está en ambas empresas. "Yo he hablado con casi todos los presidentes de los bancos y están conformes con esta operación", asegura De Mello.

El futuro es unirse

El empresario portugués duda mucho que el sector químico se recupere este año, como prevén en Ercros. "¿Podrían hacer una apuesta sobre eso? ¿Podrían poner su sueldo? Yo no lo haría", advierte.

De Mello recuerda que la demanda sigue muy floja en Europa, la energía es más cara en la Península por los peajes que sufre, y los chinos tienen sobrecapacidad e inundan el mercado. Sin hablar de los problemas para exportar por los aranceles de Trump.

"A ver cómo puede salir de eso una compañía sola y de pequeña dimensión, sin encontrar las sinergias de crear una empresa mayor", avisa. "Lo que queremos hacer es trabajar con la gente de Ercros, intercambiar ideas con nuestra gente y cambiar el rumbo de la compañía", remata.

El propio presidente de Bondalti reconoce que en su empresa, con resultados positivos y el respaldo de un grupo familiar grande, están preocupados porque saben que, en el negocio químico "solos no vamos a sobrevivir".

Si no sale la opa sobre Ercros, que consideran idónea para ambas, tienen varias alternativas para comprar otras empresas del sector.

Incluso si la integración se produce, tienen in mente una gran operación de segunda vuelta, "un salto de crecimiento" para coger aún más tamaño y poder de negociación en Europa o en mercados como el de EEUU. "¿Por qué no?", se pregunta De Mello.

"Hay que unirse; si no, no tenemos futuro", insiste. "Pero queremos que los accionistas entiendan que si esto no sale, el problema es más para ellos, no tanto para nosotros, que tenemos más opciones", insiste.

Bondalti no plantea ningún ajuste laboral para Ercros. Al contrario, busca ponerse a trabajar desde el primer día para sacar de las pérdidas a la compañía española y crear "un campeón ibérico" del sector químico.

"El principio va a ser difícil, con mucho sudor y lágrimas", admite De Mello, pero "hay que tomar decisiones pronto y tener el coraje de hacerlo".

La idea es mantener, en principio, las dos marcas, hasta llegar al "cruce de caminos" en el que todo aconseje tener una sola.

João de Mello recuerda que su empresa lleva veinte años invirtiendo en España, donde siempre se les ha recibido muy bien, por lo que es optimista sobre el resultado de la opa. Confía incluso en que sea el soporte principal del grupo portugués a largo plazo.