José Vicente de los Mozos, consejero delegado de Indra.

José Vicente de los Mozos, consejero delegado de Indra. Europa Press

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La Sepi impone sus condiciones en Indra para la fusión con Escribano y estudia las opciones propuestas por De los Mozos

Una de las últimas fórmulas pasaría por crear una filial específica de defensa entre ambas y hacerla depender de una sociedad holding.

Más información: Ángel Escribano asegura que seguirá al frente de Indra mientras se analiza la fusión con su empresa familiar.

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Las claves

La SEPI impone condiciones clave para la integración de Indra y Escribano, priorizando el interés público del Estado.

El consejo de Indra estudia varias opciones para la fusión, descartando casi por completo la absorción directa de Escribano.

Se baraja la creación de una nueva filial de defensa o que Indra adquiera una participación mayoritaria en Escribano para evitar conflictos de interés.

Las negociaciones involucran a los principales socios de Indra, con la SEPI, los hermanos Escribano, SAPA y Amber Capital como actores destacados.

Todas las opciones están abiertas para la integración de Indra y Escribano, si se encuentra la fórmula correcta que mantenga intacto el interés público del Estado en la tecnológica.

El consejero delegado de la empresa, José Vicente de los Mozos, está negociando con todas las partes en busca de un acuerdo final entre los socios de la empresa y los quince miembros de su consejo de administración.

La tecnológica, controlada en un 28% por el Estado, se ha dado una tregua de dos semanas, hasta el consejo del próximo día 25, para ver todas las opciones con calma. No hay una solución única por el momento y todos los escenarios se entrelazan entre sí.

En ese proceso, la parte más complicada será convencer a la SEPI y sus tres consejeros con la opción que más le convenga, bajo la premisa de que una fusión por absorción es algo prácticamente descartado en este momento.

Son muchos los inconvenientes que desde la institución que preside Belén Gualda ven en esa operación, a pesar de ser la que siempre han planteado los hermanos Escribano.

El conflicto de interés que genera una fusión en la que el presidente de Indra es además copropietario de Escribano sería muy difícil de justificar. Y ningún consejero quiere que se ponga en duda su trabajo con una decisión que se salga de las normas de buena gobernanza.

De los Mozos ha pedido en todo momento "tranquilidad" para poder llevar las negociaciones por su curso, sin que nadie salga perdiendo en la operación. Así lo expresó en el Observatorio de la Defensa de EL ESPAÑOL-Invertia.

Sobre la mesa está también la opción de que Indra se haga con un porcentaje mayoritario de Escribano, sin más. Eso salvaría en parte el conflicto de interés y no mermaría el poder del Estado sobre la toma de decisiones en Indra.

Pero las tensiones que han surgido entre Moncloa y el presidente han venido a empañar el proceso. Más allá de crear un grupo fuerte, desde el Ejecutivo se espera que Indra sea ejemplo de control público de una empresa estratégica que crea empleo y tecnología dual.

El holding

Desde el principio, se ha tenido también en cuenta la posibilidad de crear una nueva filial acotada al área de defensa entre Indra y Escribano. Esa sociedad, para la que se buscaría un presidente y un nuevo consejo, podría colgar de un holding en el que se englobaría también a Indra.

Fuentes cercanas a esa opción aseguran que habría que determinar los contrapesos en el holding y en cada una de sus participadas. Pero siempre se mantendría el control por parte de la SEPI en la toma de decisiones.

Con varias sociedades dependiendo de un grupo, las opciones para mover peones y nombramientos entre unas y otras empresas también se abren.

Mientras se deshoja la margarita en los próximos días, lo único que parece claro en el sector es la predisposición de Ángel Escribano para estar al frente del grupo resultante, como hasta ahora.

En cualquier caso, las negociaciones se están produciendo entre los socios propietarios del capital de Indra, con el Estado a través de la SEPI a la cabeza.

Los hermanos Escribano cuentan con un 14,3%, seguidos de SAPA con un 7,8% (contrario a la fusión) y el fondo Amber Capital, de Joseph Oughourlian, con un porcentaje similar repartido entre varios tenedores.