Ángel Escribano, presidente de Indra Group.

Ángel Escribano, presidente de Indra Group.

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El Gobierno mueve la silla a Escribano en pleno despegue de Indra con la oposición de Oughourlian y otros consejeros

El presidente de Indra asegura que nadie le ha pedido que dimita ni le han convocado a una reunión para hablar de eso.

Más información: De los Mozos (Indra), "tranquilo" en lo referido a la fusión con Escribano: "Se han dado pasos importantes".

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Las claves

El Gobierno estudia relevar a Ángel Escribano como presidente de Indra, pese a que fue nombrado hace apenas un año.

El posible cambio cuenta con la oposición de accionistas importantes como Amber Capital y algunos consejeros, preocupados por el impacto en el valor de la empresa.

La fusión entre Indra y la empresa familiar de Escribano genera conflictos de interés y debate interno sobre el mejor modo de ejecutarla sin riesgos legales.

La demanda de General Dynamics (Santa Bárbara) ante el Tribunal Supremo pone en juego contratos millonarios adjudicados a Indra en programas de defensa españoles.

El Gobierno amenaza con mover la silla a Ángel Escribano al frente de Indra, apenas un año después de haberlo nombrado.

Distintos medios apuntan a su posible salida de la compañía por presiones de Moncloa.

Un movimiento que cuenta con la oposición de distintos accionistas de la compañía de Defensa. Entre ellos Amber Capital, el fondo de Joseph Oughourlian, que cuenta con casi el 11% de los títulos de la empresa.

Así lo aseguran distintas fuentes, quienes explican que la salida de Escribano es una de las alternativas que se manejan para evitar el conflicto de interés que supone la fusión de la tecnológica con la empresa familiar del presidente

Ángel Escribano ha asegurado este jueves en una nota remitida a Bloomberg que nadie le ha pedido que dimita ni hay un proceso en ese sentido en la empresa. Es más, señala que nadie le ha llamado para una reunión en la que se hable de su dimisión.

Aun así, los movimientos e informaciones que apuntan a una salida del actual responsable de la empresa se arrastran desde el consejo de administración de la semana pasada.

Las reticencias de la SEPI y sus tres consejeros a hacer esa fusión con Ángel Escribano al frente de Indra obligan a buscar opciones para hacer la operación sin riesgos legales sobre las reglas básicas de gobierno corporativo.

A pesar de las informaciones que apuntan a esa opción, algunos consejeros también se oponen a su salida. Máxime porque desde que empezaron los rumores los títulos de Indra han caído un 13% en los últimos cinco días.

El propio consejero delegado de la compañía, José Vicente de los Mozos, se mostró tranquilo el pasado martes en el Observatorio de la Defensa de EL ESPAÑOL-Invertia sobre esa operación entre Indra y la empresa familiar de su presidente, Escribano Mechanical & Engineering (EM&E).

"Va bien", aseguró durante su intervención, para adelantar después que se habían dado "pasos muy importantes". Se refería entonces a las diferentes estructuras que se estudian para realizar una operación que se considera muy beneficiosa para la reestructuración de la industria de defensa española.

El propio De los Mozos señaló en el evento que si Ángel Escribano no fuera el presidente de Indra, la operación de fusión con Escribano ya se habría hecho sin mayores reticencias.

El consejero delegado clausuró el evento y acudió a acompañarle el propio Escribano, que cambió su agenda para estar allí y dejar clara la buena sintonía que tiene la relación entre ambos responsables de la empresa.

Algunas informaciones publicadas por El Confidencial apuntaban este mismo jueves a una reunión de urgencia con Escribano en Moncloa para "recomendarle" que dejara la presidencia de Indra para facilitar una integración sin conflictos.

Una de las obsesiones del Gobierno ante la fusión de ambas empresas es el control posterior que le quede sobre Indra, en plena reconversión del sector a nivel europeo y con la idea de que España sea un partner principal en ese proceso.

De hecho, la hoja de ruta marcada a final de año pasa por analizar primero las cuentas cerradas de ambas empresas en 2025. Así se podrá comprobar la recomposición accionarial resultante de una fusión.

Ese proceso llevaría cualquier opción hasta finales de este mes de febrero. Frente a la fusión, que daría una participación significativa a Escribano, se maneja también una simple toma de participación por parte de Indra de la empresa familiar alcalaíno.

De una forma o de otra, todas las cartas se están poniendo ahora sobre la mesa, con Moncloa muy pendiente de cualquier movimiento.

El otro aspecto a tener en cuenta, además, es la demanda que desde General Dynamics (Santa Bárbara) ha puesto en el Tribunal Supremo contra la adjudicación a Indra de los dos mayores contratos del programa de defensa español.

Un fallo a favor de la filial europea de la multinacional de EEUU complicaría mucho las cosas sobre ese contrato, de 3.000 millones en créditos y hasta 7.200 millones de volumen. Incluso pondría en duda muchas de las adjudicaciones que se han hecho a Indra de otros programas especiales de modernización.

Precisamente General Dynamics trabaja con un ex de Moncloa, Iván Redondo, a quien muchos ven detrás de todos los rumores que están surgiendo en torno a Indra.

Se habla mucho de la influencia creciente que vuelve a tener en el entorno de Pedro Sánchez, y su interés en lograr que Indra se pliegue a trabajar con ellos.