Germán Torrado y Juan Manuel Arjona, fundadores de VESS Venture Studio.

Germán Torrado y Juan Manuel Arjona, fundadores de VESS Venture Studio. Cedida.

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La creadora de start ups del fundador de Arrakis lanza sus primeros proyectos con el apoyo de Grupo Álea y Juanjo Mostazo

Es el único venture studio de Europa que se inspira en soluciones que ya han funcionado en China. Con sede en Sevilla, puede invertir hasta 150.000€ en cada emergente.

Más información: Son emprendedores, no "superhéroes": así es el hub liderado por Germán Torrado para crear startups de éxito

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Las claves

VESS Venture Studio, liderado por Germán Torrado y Juanma Arjona, lanzará al menos ocho startups tecnológicas en 2026 desde su sede en Sevilla.

El modelo de VESS se diferencia de las incubadoras tradicionales, enfocándose en problemas corporativos y soluciones probadas en China, usando IA y alianzas con parques tecnológicos asiáticos.

El estudio financia todo el proceso, asumiendo hasta el 30% de la nueva empresa y permite que las startups sean independientes en 6 a 9 meses, con una tasa de éxito del 40% para alcanzar rondas Serie A.

VESS cuenta con el respaldo de inversores destacados como Grupo Álea, Juanjo Mostazo y otros referentes, y se orienta a sectores como energía, smart cities, salud, turismo, minería y agroindustria.

Tras un año de entrada en operación, VESS Venture Studio se prepara para lanzar sus primeras start ups. Serán al menos ocho y verán la luz durante este 2026, en el que se asentará de forma definitiva esta apuesta, que marca el regreso a España del fundador de Arrakis.

El paso se da desde Sevilla, donde tiene su sede este venture studio; o sea, una entidad capaz de crear nuevas empresas de innovación tecnológica. Y aunque pueda parecerlo por esta definición, no tiene nada que ver con una incubadora de emergentes al uso.

"Son tan diferentes como la noche y el día", sostiene Germán Torrado, la cara más reconocida de VESS, fundado junto a Juanma Arjona.

Torrado es una especie de estrella del emprendimiento. Alcanzó fama en el umbral del cambio de siglo, cuando vendió a British Telecom su firma Arrakis, la última pyme proveedora de Internet independiente en el mercado español.

Fue una operación que se cerró en pesetas y le catapultó como responsable del “primer pelotazo español de internet”. Después pasó casi dos décadas en China antes de regresar a su ciudad natal, Sevilla, y poner en marcha VESS, que aspira a ser tan innovador como lo fue Arrakis en su ámbito.

¿Cómo? Frente al modelo de incubadora —que se acerca a ofrecer formación a un emprendedor que ya tiene una idea y le pertenece, para ponerle después en contacto con inversores— este venture studio analiza problemas que tienen las corporaciones y cómo se han resuelto en China.

Diferente a incubadora

Es un área del mundo al que no mira ningún otro venture studio de Europa. Los restantes siempre se han centrado más en Estados Unidos.

Con esa ventaja, realizan un análisis para ver qué ha funcionado allí. El estudio se basa en IA y acuerdos con corporaciones y parques tecnológicos asiáticos para compartir sus datos. Después, buscan entre los emprendedores que les han contactado, especialistas en su sector, quién puede avanzar con ideas en esa dirección.

Es como hacer un match entre lo que hace falta, lo que ya se ha comprobado que funciona, y quien puede sacarlo adelante en el ámbito europeo y latinoamericano, hacia donde quieren enfocarse.

Si se dan los tres elementos, VESS ofrece al emprendedor –que no hace ningún desembolso– estrategia, financiación, desarrollo de producto y vías de crecimiento sostenible.

Es el estudio el que sostiene económicamente todo el proceso, que puede suponer entre 90.000 y 150.000 euros por emergente incluyendo los equipos que ponen a su disposición.

A cambio, acuerdan con el emprendedor quedarse con, como máximo, un 30% de la nueva emergente, hasta que la start up pueda emanciparse –es decir, que facture– y sea rentable; en ese momento buscan a quien vender su participación.

En el rompecabezas, ganan también las corporaciones, medianas y grandes, que les han ayudado a ser celestinos: se les ofrece un descuento en la siguiente ronda de inversión si quieren participar.

Con estos mimbres, Torrado y Arjona aseguran que la start up puede volar sola en un plazo de entre seis y nueve meses, aunque también son rápidos en desechar una idea a la que no ven futuro: seis semanas.

"Vamos a velocidades que aquí no se han visto hasta ahora", asegura Torrado. Su fórmula, testada en Estados Unidos, China y países del norte de Europa, ha demostrado una probabilidad del 40% de que estas startups alcancen rondas de financiación Serie A, con valoraciones de entre 50 y 100 millones de euros, frente al 12% de éxito del sistema tradicional basado en incubadoras, aceleradoras y capital riesgo.

Es lo que hace que cuenten con emprendedores experimentados, de entre 35 y 50 años, que, de otra manera, aseguran los responsables de la firma sevillana, no se lanzarían a liderar una emergente.

Inversores destacados

En el proceso de desarrollo de VESS, Torrado y Arjona han sumado recientemente importantes inversores.

Uno es Grupo Álea, el family office de la familia propietaria de Persán, que tiene experiencia en invertir en tecnológicas como Cabify y Lime y es además coinversor y socio de gestoras y vehículos de capital riesgo como Axon Partners.

También destaca la presencia de Juanjo Mostazo, reconocido business angel con cerca de dos centenares de inversiones desde 2019 y actual CTO en K Fund y Adrián Fernández, presidente del Recreativo de Huelva y managing partner de The South Capital Partners (TSCP).

Las nuevas incorporaciones incluyen a Adolfo Borrero y Francisco Morcillo, otros nombres destacados del emprendimiento tecnológico para sumarse a esta iniciativa, que impulsará proyectos centrados en energía, smart cities, salud, turismo, minería y agroindustria, considerados con un elevado potencial de crecimiento y escalabilidad.