Una persona utiliza su teléfono móvil como linterna en un ultramarinos en Valencia, este lunes, con motivo del apagón de suministro eléctrico. El apagón eléctrico generalizado ha obligado a los bomberos de la provincia de Valencia a realizar ya más de ochenta servicios por rescates en ascensores, según fuentes de este cuerpo de seguridad. EFE/ Biel Alino
El 86% de las empresas refuerza sus protocolos tras el apagón nacional y anticipa más subidas de precios
Los costes energéticos impulsan la inflación en España y preocupan al 47% de los directivos de las empresas medianas, según Grant Thornton.
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El apagón eléctrico que paralizó España el pasado 28 de abril se ha convertido en un punto de inflexión para el tejido empresarial de tamaño medio, que ha acelerado sus planes de resiliencia operativa, según la última edición del International Business Report (IBR) de Grant Thornton, referida al tercer trimestre de 2025.
El estudio, basado en 400 encuestas a directivos de empresas españolas de entre 50 y 3.000 empleados, revela que solo un 13% considera el apagón de abril un episodio aislado que no exige cambios, mientras que el 1% restante no tiene todavía una opinión definida.
La mayoría ve el incidente como una advertencia sobre la vulnerabilidad de sus operaciones frente a disrupciones sistémicas, especialmente por la fuerte dependencia energética y tecnológica y por la necesidad de mejorar la coordinación interna en situaciones de emergencia.
Este movimiento hacia una mayor resiliencia se produce además en un contexto marcado por el aumento estructural de los costes energéticos tras el apagón. Las medidas de contención aplicadas para garantizar la seguridad del sistema eléctrico han generado un sobrecoste cercano a los 500 millones de euros, que ya se traslada tanto a familias como a empresas.
Desde abril, el precio de la electricidad acumula una subida del 8% en España, lo que ha convertido la energía en uno de los principales motores del Índice de Precios de Consumo y en una fuente creciente de presión sobre los márgenes empresariales.
El impacto se refleja directamente en la estrategia comercial del middle‑market: el 56% de las empresas medianas prevé incrementar los precios de sus productos durante los próximos doce meses, alcanzando máximos históricos en la serie del IBR y superando las expectativas de subida de precios registradas a nivel europeo y global.
Paralelamente, crece la inquietud por el encarecimiento de las materias primas y de los costes logísticos, con niveles de preocupación por encima de la media de la Unión Europea.
Escenario de incertidumbre
A pesar del buen comportamiento de la economía española en términos macroeconómicos, el informe detecta una brecha entre los datos agregados y la percepción empresarial. Solo el 59% de los directivos espera que la economía mejore el próximo año, el nivel más bajo desde 2023, después de un desplome de diez puntos en el último ejercicio, mientras el optimismo se estabiliza en Europa y marca máximos históricos a escala global.
En este escenario de incertidumbre, las empresas medianas mantienen su apuesta por la inversión en digitalización, sostenibilidad e innovación como palancas para ganar competitividad. El 59% planea seguir invirtiendo en transformación digital, con especial foco en el desarrollo de soluciones de Inteligencia Artificial, que ya utilizan de forma habitual el 38% de las compañías y de manera incipiente otro 47%.
Según subrayan desde Grant Thornton, el apagón de abril ha evidenciado la necesidad de reforzar los planes de continuidad de negocio y de revisar los protocolos de crisis para minimizar el impacto de futuras disrupciones.
La reacción del middle‑market, reflejada en el IBR, apunta a un cambio estructural en la forma en que las compañías gestionan el riesgo operativo y los costes, en un entorno marcado por la volatilidad internacional y la presión inflacionista.