Incendio en Ourense el pasado verano.

Incendio en Ourense el pasado verano. Brais Lorenzo / Efe.

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Los seguros cubrieron el 48,5% de los 192.500M en pérdidas por catástrofes naturales como los incendios de España

Un informe de Munich Re aventura que, pese a la severidad del fuego, 2025 ha sido menos dañino en términos financieros al dejar atrás la dana de Valencia.

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El cambio climático continúa haciendo estragos en el planeta… y en las cuentas de las entidades financieras. Las catástrofes naturales provocaron que 2025 fuera otro año de pérdidas muy elevadas por este motivo: ascendieron a 224.000 millones de dólares (192.500 millones de euros) en daños totales, de las cuales 108.000 millones de dólares (92.800 millones de euros, un 48,5%) estaban aseguradas.

El evento más caro fueron los incendios forestales en la zona de Los Ángeles en enero: 53.000 millones de dólares (45.500 millones de euros) en pérdidas totales y unos 40.000 millones de dólares (34.400 millones de euros) cubiertos por aseguradoras y reaseguradoras, conforme al informe 'Natural disasters in 2025' de Munich Re NatCatService.

Destacan también un terremoto de magnitud 7,7 en Myanmar (con 12.000 millones en pérdidas, muy poco aseguradas) y fuertes tormentas en EEUU con más de 100 tornados, que causaron 9.400 millones en pérdidas (7.000 millones asegurados).

El documento de Munich Re subraya que muchos eventos extremos de 2025 (incendios en Los Ángeles, huracanes muy intensos o inundaciones catastróficas) estuvieron influenciados por el cambio climático, que incrementa la frecuencia y la gravedad de los desastres meteorológicos.

En particular, 2025 fue uno de los años más calurosos registrados y los últimos 12 años han sido los más cálidos de la serie histórica, lo que "refuerza las señales de alerta y la necesidad de adaptación y cobertura aseguradora", según la reaseguradora alemana con sede en Múnich.

Europa tuvo un año relativamente benigno en términos de pérdidas (9.500 millones de euros, aproximadamente la mitad asegurados), aunque con eventos de dureza como una ola de frío en Turquía y tormentas de granizo en Francia, Austria y Alemania.

En cambio, España recordará los incendios que asolaron medio país. Las provincias más afectadas fueron Ourense, León y Zamora, pero también se vieron afectadas con focos a lo largo del verano Madrid, Toledo, Cáceres, Salamanca, Palencia o Lérida.

Según datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), ardieron casi 400.000 hectáreas de terreno a lo largo del año, casi cinco veces la media anual entre 2006 y 2024, y una cifra muy superior al récord durante este mismo periodo.

José María Galván, senior client manager y experto en desastres climáticos de Munich RE en España, explica en conversación con este periódico que "España continúa este proceso de incremento de los eventos catastróficos, tanto en frecuencia como en severidad". Con la particularidad que, además, "cada vez son más diferentes".

La dana de Valencia

"Hasta los 2000, en España sobre todo había grandes tormentas, pero ahora hay riadas, inundaciones, nevadas como la Filomena, sequías… Y los incendios forestales están apareciendo de forma preocupante", apunta el experto de Munich Re.

Con todo, la previsión es que el 2025 en España -del que aún no se desglosan datos- haya sido "algo mejor" que el 2024. El coste total de los daños por catástrofes naturales en nuestro país ascendió ese ejercicio a los 11.330 millones de euros, de los cuales el sector asegurador cubrió 6.800 millones.

Aunque hay que tener en cuenta que 5.900 millones correspondieron en exclusiva a la cobertura aseguradora de la dana de Valencia, el peor desastre natural en más de medio siglo.

Ante la aceleración de fenómenos meteorológicos extremos, repetidos y variopintos, Galván recuerda la idiosincrasia española, con un Consorcio de Compensación de Seguros público que, en promedio, suele cubrir entre el 70% y el 80% de los daños por desastres naturales, dejando el 20% o 30% restante al mercado libre.

Pero que, a su vez, deja descubiertos fenómenos como nevadas, granizos, aguas de lluvia que no son por anegamiento o vientos por debajo de los 120 km/h, daños que tienen que ser cubiertos por aseguradoras y reaseguradoras.

"La dana de Valencia ha supuesto un antes y un después. Está el debate de qué tiene que hacer el Consorcio: si aumentar su capacidad con Presupuestos Generales del Estado, o reasegurarse y financiarse con capacidad externa en el mercado mediante subasta".

Desde Munich Re están promoviendo esta segunda opción, justo cuando Howden se ha hecho con el concurso público de modelización del Consorcio de Compensación de Seguros. Su estudio consistirá en modelizar los riesgos de inundación, terremoto, tormenta y erupción volcánica del Consorcio para periodos de retorno de 50, 100, 200 y 500 años.