Francesc Rubiralta, consejero delegado de Celsa, en una imagen de archivo.

Francesc Rubiralta, consejero delegado de Celsa, en una imagen de archivo. Celsa.

Empresas

PwC, Lazard y BDO cargan en el juicio de Celsa contra la valoración de la compañía elaborada por los fondos

Los asesores de Celsa defienden una valoración del grupo superior a los 6.000 millones, mientras que los de los fondos reducen el valor a menos de la mitad.

7 julio, 2023 02:47

Las consultoras PwC y BDO y el banco de inversión Lazard han defendido una valoración del grupo siderúrgico Celsa muy superior a la que estiman los fondos acreedores de la compañía controlada por la familia Rubiralta, en el juicio mercantil que se celebra esta semana en Barcelona.

El cálculo del valor de Celsa es clave en la batalla que enfrentan los fondos acreedores de la multinacional catalana, que reclaman más de 2.000 millones de euros de deuda, y los actuales propietarios de la empresa. 

Con una deuda estimada superior a los 3.200 millones de euros en total, la valoración de los fondos sobre el valor de Celsa, inferior a la deuda, facilitaría una capitalización del 100% del crédito convertible y hacerse con el control del grupo.

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En la sesión de ayer jueves del juicio que se sigue en Barcelona por la reestructuración financiera de la multinacional catalana, los asesores contratados por el actual consejo de administración de Celsa cargaron contra la valoración que el despacho Lexaudit, contratado por los fondos de inversión, ha elaborado junto con la firma Grant Thorton.

Francisco García, Bernardo Figueras y Anna Merino, de PwC, defendieron la valoración que sobre Celsa ha realizado Lazard, superior a los 6.000 millones de euros, destacando que las magnitudes de negocio de la compañía han sido mejores de las previstas.

En el transcurso de su declaración como testigos, los expertos de PwC calificaron de "exóticas" las proyecciones empleadas por Lexaudit en su valoración de Celsa, de 2.800 millones de euros, apuntando que se trata de "hipótesis mejorables" y que contienen "frivolidades". 

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También destacaron la tecnología de producción utilizada por Celsa en sus fábricas, lo que sumado a la integración vertical de sus 12 plantas, supone una ventaja competitiva que se mantendrá, dijeron, hasta 2030, de acuerdo a fuentes presentes en el juicio consultadas por este periódico.

La consultora BDO explicó ayer en el juicio que ha determinado un valor para Celsa de 4.200 millones de euros, advirtiendo también que habían detectado errores metodológicos en el informe de Lexaudit.

El miércoles, el presidente y vicepresidente del banco estadounidense Lazard en España, dJosé María Basagoiti y Pedro Pasquín, defendieron su valoración de 6.200 millones de euros de Celsa, basada en el sistema de flujos de caja del grupo, asegurando que habían realizado 20 entrevistas con la dirección de la compañía.

Los fondos buscan un nuevo consejo

Por su parte, Houlihan Lokey, la firma que ha realizado las mayores reestructuraciones financieras de empresas españolas en lo que va de siglo, contratada por los fondos acreedores de Celsa, subrayó ayer a través de un comunicado que si la compañía vendiera hoy todos sus activos, no sería suficiente para pagar toda la deuda que tiene.

"Si fuese cierto que con la mejora del ebitda y del flujo de caja registrado en los dos últimos años se pudiera refinanciar la deuda, los actuales accionistas no se hubieran arriesgado a perder el control de la compañía en un proceso como este", declaró Manuel Martínez-Fidalgo, jefe de reestructuraciones de Houlihan Lokey para Europa y Asia.

Los fondos acreedores aseguran que pretenden crear un consejo de administración de Celsa "con candidatos con amplia experiencia industrial y de reconocido prestigio", y añaden que ya han contratado una empresa cazatalentos para buscar "los nuevos consejeros que diseñen ese plan industrial".